Un muñeco de Android con los brazos en alto

Los usuarios de Android tienen la posibilidad de rootear sus dispositivos, que no es otra cosa más que conseguir permisos de acceso y modificación a todas las partes del sistema operativo, algo así como convertirse en superadministrador en un ordenador. Los teléfonos y tabletas que compramos habitualmente tienen sus propias versiones del SO de fábrica y estos permisos limitados por motivos de seguridad, pero si eres un poco mañoso y lo más importante de todo, quieres multiplicar exponencialmente las posibilidades de tu aparato, ser usuario root es más que recomendable. Hacerlo tiene sus cosas buenas, pero también una parte mala que no podemos obviar, así que toca repasar ambas caras de la moneda.

Ventajas

Las ventajas de convertirte en superusuario de tu Android son muchísimas: apps, personalización, rendimiento... Toda la experiencia se ve potenciada si te decides a utilizar cualquiera de las apps para rootear tu Android.

SO siempre actualizado

Uno de los problemas que tienen los dispositivos Android es que más pronto que tarde el sistema operativo deja de recibir actualizaciones por parte de la empresa que los vende, o esta es muy lenta a la hora de publicarlas. Si compraste tu móvil con Android 4.0, quizás tengas la suerte de hacer un correr un par de versiones posteriores mediante updates oficiales, pero nada más a no ser que cambies de terminal por uno más moderno. Hay muy poca flexibilidad a la hora de instalar actualizaciones que pongan nuestro sistema operativo al día con las últimas funciones incorporadas.

Los dispositivos con root sin embargo permiten instalar manualmente diferentes versiones del sistema operativo sin más complicación que la de descargar los archivos correspondientes y conocer las herramientas de instalación adecuadas en cada caso. Existen potentes MODs alternativos con una gran comunidad de usuarios que van a la última. También puedes optar por las versiones oficiales.

Más apps

Así de claro: el número de apps que puedes instalar crece. ¿O acaso no te has encontrado nunca con el mensaje de que no se puede instalar una app porque no tienes permisos de superusuario? En la oferta de apps de Android existen millones de apps que requieren de permisos root que te estás perdiendo, y no hablamos de apps para saber qué tiempo hará mañana, sino de herramientas de auténtica utilidad que están vetadas a los usuarios más cautos con esta cuestión. Podrás instalar apps para liberar espacio moviendo apps a la tarjeta SD, para restringir el acceso a determinadas partes del sistema, juegos trucados con las compras integradas ofrecidas gratuitamente, verdaderos exploradores de ficheros y hasta herramientas para ocultar a determinadas apps que el terminal esta rooteado.

Personalización

Existen apps para usuarios sin root que modifican el aspecto del sistema operativo y de sus componentes, pero en ningún caso lograrás lo que se puede conseguir en un teléfono rooteado. Iconos, fuentes y demás elementos visuales pueden ser modificados de mil maneras distintas, mucho más en profundidad de lo que se puede hacer con un simple launcher o un pack de iconos. Colores, tipografías, cajas de búsqueda, animaciones... El abanico de posibilidades es casi infinito.

Backups y copias de seguridad

Un buen grupo de apps que requieren root tienen como función realizar copias de seguridad completas. Titanium Backup por ejemplo, que es una de las herramientas más populares en este campo, solo está disponible para usuarios root. Por lo general los teléfonos sin root suelen contar con alguna herramienta oficial de este tipo, pero las posibilidades siendo root se multiplican mucho, permitiéndote incluso hacer backups de apps específicas.

Adiós al bloatware

A todos nos gusta llevar nuestros dispositivos optimizados al máximo con solo aquellas apps que realmente nos son útiles y queremos tener. Sin embargo esto es casi imposible en los teléfonos sin root, dado que el propio sistema operativo y las diferentes versiones desarrolladas por los fabricantes de hardware meten con calzador apps que no se pueden desinstalar, ¿has oído hablar antes del bloatware y sabes qué es? Esto evidentemente repercute en el espacio de almacenamiento disponible, el gasto en batería, el consumo de recursos y el rendimiento general, con la velocidad como elemento importante siempre en mente.

Siendo root tienes total libertad para instalar y desinstalar apps en el teléfono y te deshaces de este problema, alargando además la vida útil del terminal. También existen apps capaces de trucar los componentes internos del móvil optimizando consumo y uso de CPU, rendimiento de la memoria RAM disponible...

Optimización de batería

Un caso similar al de las apps para realizar backups. Entre todas las apps a las que se tiene acceso siendo root hay un buen puñado de especialistas en trabajar con nuestra batería. Quedarnos sin batería es el gran problema del siglo XXI, por lo que soluciones de este tipo son perfectas para optimizar el consumo que hace todo el sistema operativo de este componente, permitiéndonos ajustar mucho la duración total.

Un teléfono Sony con sistema operativo AndroidUn teléfono Sony con sistema operativo Android

Acceso a funciones ocultas

En ocasiones los fabricantes de móviles o tabletas capan las posibilidades reales de los componentes hardware, que por otra parte suelen estar fabricados por terceras empresas. Puede ser por muchas razones, pero siendo usuario root serás capaz de desbloquear esas características para utilizarlas en tu teléfono. Podrás aprovechar al máximo las posibilidades reales del hardware incorporado. Se le puede sacar un extra a prácticamente todos los componentes, desde el micrófono a la cámara. Los permisos de superusuario te brindan opciones por encima de lo impuesto por los fabricantes.

Seguridad

La posibilidad de instalar actualizaciones permite también el instalar cualquier parche de seguridad publicado por Google. Aparecen parches de seguridad continuamente, y los usarios que no tienen acceso root dependen en este caso nuevamente de la velocidad con la que los fabricantes decidan implementar esas actualizaciones, que no siempre es la de la luz. Siendo root tú mismo podrás estar al día e instalar cada parche, mejorando mucho la seguridad de tu dispositivo. Por otra parte tendrás acceso a los permisos otorgados a cada app y podrás modificarlos. También puedes controlar en detalle qué se muestra en la pantalla, un arma perfecta para deshacerse de la publicidad.

La experiencia cambia por completo

Evidentemente la mayor de las ventajas es que el uso que das a un teléfono root y a uno sin él no tienen nada que ver. La experiencia de uso cambia por completo y tú básicamente disfrutas de otro terminal mucho más potente y con miles de opciones adicionales a las que hayas podido ver hasta la fecha. El proceso tiene su complejidad y sus desventajas que también veremos ahora, pero queda claro que ser usuario root abre un mundo nuevo de posibilidades a cualquier persona.

Desventajas

Igual que hay ventajas hay desventajas a tener en cuenta. Ser root supone tomar algunos riesgos para los que también debes estar preparado. Las cosas nunca son tan bonitas, por lo que presta atención también a la parte negativa del asunto que te explicamos a continuación.

Garantía

Es el mayor temor al root: perder la garantía. Muchos fabricantes que ofrecen una garantía incluyen cláusulas por las cuales quedan anuladas en caso de que se haga root al dispositivo. La legislación es diferente en cada país, pero en muchos esto es así. En el caso de Unión Europea, si el móvil se rompe es necesario que la empresa demuestre que ha sido por culpa del root. En cualquier caso debes estar alerta de esta circunstancia. Si eres capaz de deshacer el root no debería haber problema, aunque debes saber que hay fabricantes como Samsung que incorporan incluso contadores para saber cuántas veces se ha realizado este proceso y se han instalado otras versiones del sistema operativo. Por otra parte, si tu teléfono tiene más de dos años, esto posiblemente ya no es una razón para que te eches atrás.

Dejar el móvil inservible

Cuando haces root en un terminal estás tocando archivos sensibles, no es una cosa que se recomiende dejar en manos de manazas. Si no instalamos bien los archivos, no seguimos los pasos correctamente o tratamos de instalar algo que no estaba pensado para funcionar ahí, puedes dar con el clásico pantallazo de error que tanto asusta. Esos errores pueden ser fácilmente solucionables... O definitivos dejando el teléfono inútil para el resto de tu vida.

Apps que no van

Queda claro que los fabricantes, operadores y desarrolladores no quieren que hagas root tu teléfono, y en caso de hacerlo tratan de vetar la instalación de sus apps si son capaces de detectar que el dispositivo esta rooteado. Es el juego del gato y el ratón habitual, unos tratan de impedir la instalación de apps en dispositivos rooteados y los cocineros de saltar esas restricciones. También existen apps especializadas en hacer creer a otras apps que impiden la instalación en dispositivos root que no lo somos. En cualquier caso esta es una desventaja a tener en cuenta.

Móvil HTC colgando de una redMóvil HTC colgando de una red

La parte mala sobre seguridad

Al instalar una app esta suele pedir permiso de acceso a todo el sistema operativo. Cuando eres root, las aplicaciones pueden tomar el control de absolutamente todo el sistema, por lo que debes tener mucho cuidado. Los peligros a los que te exponen también crecen, y aquí no tienes la tutela de Google Play Services, por lo que las apps tienen acceso a prácticamente todo nuestro contenido. Mucho cuidado con lo que instalas y con los permisos que te requiere para hacerlo.

No más actualizaciones mediante OTA

Si te has hecho root este es un mal menor para ti: evidentemente lo normal es que dejes de recibir las actualizaciones oficiales de tu fabricante, aunque quizás te importe poco dado que la comunidad de usuarios suele ser más rápida en poner a tu alcance esos updates que los propios fabricantes. Como añadido, te tocará estar al día con las nuevas versiones que aparezcan porque el proceso de actualizar pasará a ser siempre manual como es lógico.

Es un coñazo

Seamos sinceros, es un poco coñazo para el usuario. Si tienes la suerte de poseer uno de esos teléfonos mainstream que todo el mundo tiene quizás las herramientas de rooteo fácil disponibles logren darte esos permisos de acceso, pero como tengas un teléfono que se sale un poco de la homogeneidad colectiva te tocará lidiar con buscar información por Internet, procesos técnicos como el de desbloquear el bootloader, y en algunos casos hasta tendrás que contactar con el propio fabricante: Sí, rootear un Android supone un esfuerzo y un tiempo adicional de configuración que no todos están dispuestos a hacer.

Soporte

Como es lógico el último y más moderno Samsung no tiene la misma comunidad de usuarios detrás que un Huawei de gama media. Es comprensible por tanto que en el primer caso existan multitud de actualizaciones de software mientras que en el segundo caso ese soporte sea poco y progresivamente casi desparezca. No es lo mismo rootear un Pixel que un teléfono poco extendido entre los usuarios, es un factor a tener en cuenta si no quieres verte sólo ante el peligro el día de mañana.

Cada vez menos necesario

Hace unos años rootear el teléfono tenía más sentido que hoy en día. En aquellos momentos las posibilidades eran limitadas, la tecnología estaba menos desarrollada y las ROMs eran la alternativa perfecta para conseguir hacer todo eso con que soñabas. Hoy por hoy cada día menos apps requieren de permisos root y ya es posible hacer muchísimas cosas antaño prohibidas con aplicaciones que puedes encontrar e instalar con facilidad. Sí, determinadas acciones todavía son solo posibles de esta manera, pero la situación cada día que pasa cambia a lo contrario. Todo es cuestión de analizar qué quieres conseguir exactamente en tu dispositivo e investigar las maneras que hay de hacerlo, quizás existe alguna que te evita pasar de este trámite.

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