Silicon Valley vista aérea

El domingo se cumplirán sesenta años del nacimiento de uno de los centros tecnológicos más importantes del planeta. En este lugar se han encumbrado genios y muchos proyectos han empezado con ganas de comerse el mundo para luego estrellarse. Nos referimos a Silicon Valley, que poco a poco se nos va haciendo mayor. El epicentro de la industria tecnológica mundial fue fundado un 14 de febrero del año 1956 casi sin querer. Fue a través de dos oradores que se dirigían a una concurrida audiencia en un almuerzo para científicos, de los cuales uno se convertiría en uno de los hombres de negocios de más éxito de la historia. Otro ganaría un Premio Nobel.

Estos dos hombres eran William B. Shockley y Arnold O. Beckman, dos personas que se han ganado un sitio en la industria de la tecnología a pulso. Con ellos dos empezó lo que hoy conocemos como Silicon Valley, lo que nos permitirá repasar un poco estos sesenta años de historia.

La industria de los transistores le dio el nombre al Silicon ValleyLa industria de los transistores le dio el nombre al Silicon Valley

Shockley y Beckman: Así eran los fundadores de Silicon Valley

William B. Shockley obtuvo una licenciatura en el Instituto de Tecnología de California y un doctorado en física teórica en el MIT de Massachusetts. Shockley es famoso por inventar el transistor de unión, que sustituyó a las válvulas de vacío y se convirtió en el principal elemento de una industria recién nacida que estaba empezando a dar sus primeros pasos.

Arnold O. Beckman, por su parte, se graduó en Química y en Ingeniería Química también en el Instituto de Tecnología de California, donde después se doctoraría en la primera materia. Se convirtió en profesor de la institución, y mientras duró esta época fundó varias empresas relacionadas con la electrónica. Entre sus logros podemos destacar la invención de un espectrómetro asequible, que durante muchos años fue un instrumento de referencia en los laboratorios estadounidenses.

Los padres fundadores de Silicon Valley fueron a CaltechLos padres fundadores de Silicon Valley fueron a Caltech

La aventura de Silicon Valley empezó en 1954

Aunque 1956 es el año de la fundación “oficial” de lo que luego acabaría siendo Silicon Valley, en 1954 se empezó a gestar el germen del fenómeno. Por esta época el transistor de unión ya era un pilar común de la industria tecnológica estadounidense. Este transistor estaba hecho de silicio, que ofrecía mejoras a la hora de funcionar en tareas militares e industriales especialmente duras.

Shockley entendió el impacto que podían tener sus transistores, y decidió explorar las posibilidades financieras que podía reportarle su invento. Finalmente se decidió por contactar con Beckman, al que conocía de sus años en Caltech, y decidieron embarcarse en la aventura de fabricar semiconductores de silicio de forma industrial.

El proyecto inicial se basaba en el desarrollo de medios automáticos para la producción de transistores de base difusa. En un principio Beckman quería tener una base de operaciones cercana al cuartel general de Beckman Instruments en Fullerton, aunque al final Shockley consiguió convencerle para que se estableciesen en el valle de Santa Clara, fundando una empresa conocida como Shockley Semiconductor Laboratory.

Los primeros años de Silicon Valley se dedicaron a la fabricación de microchipsLos primeros años de Silicon Valley se dedicaron a la fabricación de microchips / Windell Oskay editada con licencia CC 2.0

El silicio llega a Silicon Valley

Los primeros seis meses de la aventura se basaron en reclutar personal para la nueva aventura empresarial de la pareja. El primer lugar en el que tuvieron una base de operaciones permanente fue un local alquilado en Palo Alto, cerca de Mountain View. Dado que atraer a los ingenieros experimentados desde Bell Labs era bastante complicado, se decidió contratar a talento joven para construir un equipo creativo y audaz.

La producción industrial de estos transistores por parte de este equipo empezó en 1956. Shockley entrenó a un equipo de técnicos e ingenieros en el oficio de trabajar con el silicio, “llevando el silicio a Silicon Valley”. Sin embargo, la aventura duró demasiado poco tiempo.

El temperamento de Shockley era demasiado volátil. Sus constantes cambios en los métodos de trabajo, en los métodos de dirección y sus frecuentes enfrentamientos con empleados clave llevaron a que los trabajadores se declarasen en huelga y se negasen a seguir adelante. Beckman intentó intervenir por el bien de la empresa, pero sus buenas intenciones no fueron suficientes. El proyecto había perdido a casi todo su equipo en 1957. Este mismo equipo sería el que después crearía el semiconductor Fairchild, basado en las investigaciones de Shockley, tal y como nos cuentan en Computer History.

Una huelga de trabajadores señaló el principio del fin de la aventuraUna huelga de trabajadores señaló el principio del fin de la aventura

La asociación de los dos científicos se rompió en 1960. Shockley Semiconductor Laboratory nunca llegó a generar beneficios, y Beckman acabó vendiendo el negocio con una importante pérdida económica.

Sin embargo, si no llega a ser por estos dos pioneros la industria de los componentes de silicio no habría florecido nunca. En ese mismo lugar fueron apareciendo nuevas empresas a lo largo de la década de los ‘60 y ‘70 del siglo XX, y el nombre “Silicon Valley” se hizo popular a partir de 1971. El resto, como se suele decir, es historia.

Hoy muchas empresas relacionadas con el mundo de la tecnología tienen su base en Silicon Valley, entre ellas podemos citar a Apple, Google, Intel y NVIDIA. Aunque el valle de Santa Clara haya cambiado mucho desde que llegaron allí estos dos pioneros, está claro que los dos socios malogrados jugaron un papel muy importante en que este lugar sea lo que es hoy. De hecho, Silicon Valley se ha convertido en algo tan grande que hasta tiene una serie de televisión dedicada.

¿Qué fue de Beckman y Shockley después de Silicon Valley?

Shockley se reincorporó a la enseñanza en la Universidad de Stanford, donde su peculiar forma de entender la vida trastornó a la comunidad de alumnos y profesores. A pesar de haber ganado el Premio Nobel, murió como un paria público en 1989.

Por su parte, Beckman tuvo una carrera muy exitosa. Después de la desastrosa asociación con su ex compañero de Caltech, el científico retomó su antigua empresa —Beckman Instruments— y consiguió adaptarse a un nicho de mercado que buscaba innovación constante en materia de electrónica. Cuando se retiró, el empresario se convirtió en un filántropo que ayudaba en causas humanitarias y que quería hacer hincapié en los proyectos de educación. El señor Beckman vivió hasta la respetable edad de 104 años, y murió en 2004.

Patrick Nouhailler editada con licencia CC BY-SA 2.0

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