Usuario con iPad

La popularización de las aplicaciones en smartphones ha supuesto la popularización de los changelogs también. Estos son, los textos informativos que vienen con cada actualización y advierten de los cambios existentes en la nueva versión. 

En los últimos meses hemos visto cómo muchísimos desarrolladores han decidido darle rienda suelta a la imaginación a la hora de crear y publicar los changelogs. Llegando a tal punto en que directamente no tienen sentido alguno y haciendo que, lo que en principio era una utilidad para el usuario, ahora se convierte en un extra que no aporta nada aparte de una mala experiencia de usuario.

¿Por qué puede ser una mala experiencia de usuario? Porque sin un buen changelog el usuario no puede tomar la decisión de actualizar o no la aplicación. Los cambios introducidos pueden traer complicaciones técnicas con el dispositivo o características simplemente que el usuario no desea tener en su aplicación.

¿Por qué ha surgido esta tendencia?

Muchas personas hoy en día actualizan automáticamente las aplicaciones instaladas cuando las nuevas versiones se encuentran disponibles. De hecho, podemos configurar el sistema operativo para que actualice de forma automática las aplicaciones sin siquiera avisar. Este cambio de comportamiento de los usuarios posiblemente ha animado a los desarrolladores a empezar a escatimar en escribir los cambios introducidos en cada actualización, ya que simplemente a la mayoría de las personas no les interesa

Por otro lado, las aplicaciones importantes/bien desarrolladas suelen mostrar una pequeña introducción al abrir por primera vez la aplicación instalada o la nueva versión. En esta introducción se muestra de forma gráfica e interactiva los cambios principales, no es una simple nota de texto como el changelog, por lo que se le presta más atención.

Sea como sea, tanto con actualizaciones automáticas como con introducciones visuales en las appsel usuario tiene el derecho de saber, por lo menos, los cambios importantes. Si la actualización incluye ajustes de poca importancia o mejoras de seguridad; si la aplicación está añadiendo o eliminando características; si la actualización significa que la aplicación está cambiando su modelo de negocio (por ejemplo, el despliegue de anuncios); etcétera. Sí, posiblemente el usuario seguirá instalando las actualizaciones sin siquiera mirar el changelog aún disponiendo de él. Pero eso no significa que no se merezca disponer de esta información.

Las nuevas modas

Changelogs de varias apps como Spotify, Facebook o PinterestChangelogs de varias apps como Spotify, Facebook o Pinterest

El changelog fijo de las grandes apps

Una de las grandes empresas que comenzó a popularizar esta tendencia es Facebook. El año pasado, para lanzar sus actualizaciones a un ritmo más rápido, la compañía cambió su changelog advirtiendo de que iban a actualizar su aplicación mensualmente para mejorar la experiencia del usuario. Esta descripción sigue intacta despues de unas cuantas actualizaciones.

No todo el mundo estuvo de acuerdo con este cambio. Es por ello que un ingeniero de Facebook decidió explicar este movimiento. Y es que muchas de las actualizaciones traen cambios internos demasiado técnicos para el usuario final. Por otro lado, las actualizaciones no se lanzan a la vez para todo el público, y puede que estén corriendo diferentes versiones durante un mismo periodo de tiempo, sin que tengan los mismos cambios las versiones. Por lo tanto, podríamos ver una nueva función en el changelog que en realidad no está disponible para nuestra versión o región.

Tras Facebook, otras empresas como Pinterest se han unido a esta tendencia, añadiendo un changelog fijo que advierte de nuevas actualizaciones regulares con pequeños cambios en ellas.

Bug fixes and other improvements

Otro “clásico” son los changelogs que traen una escueta frase en la que se indica que hay corrección de errores y mejoras de rendimiento. Aquí estamos en las mismas, una mejora de rendimiento puede significar reducir características o dejar de dar soporte a X dispositivo. Por lo tanto una mejora de rendimiento puede afectar directamente a un usuario, para mal.

¿Le cuesta a un desarrollador tanto escribir correctamente un changelog? ¿Le es más rentable no escribir el changelog que informar al lector? Desde luego el desarrollador o el equipo de desarrollo tiene sus razones para hacer estas cosas, pero el usuario final pierde un valor añadido muy importante.

Cuando el changelog se convierte en una broma

Aplicaciones en iOSAplicaciones en iOS / Kārlis Dambrāns editada con licencia CC 2.0

Si hay una cosa peor que los changelogs fijos o los bug fixes es desde luego los changelogs en los que los desarrolladores cuentan chistes, cuentos o hacen dibujos con caracteres.

A veces esto funciona, ya que llama la atención sobre una nueva característica o una serie de correcciones de una manera inteligente. Por ejemplo 8fit en una de sus últimas actualizaciones contaba cómo una usuaria tuvo un problema en su vida debido a la aplicación, esta se lo contó a los desarrolladores y decidieron corregirlo para la próxima versión. Es decir, a través de una historieta en el changelog se informa de manera interesante los cambios introducidos.

Pero otras veces, la estupidez te puede salir mal. Si el texto que publicas no tiene coherencia alguna, o se trata de un dibujo en ASCII desde luego poco puedes aportar al usuario. Y pregunto otra vez, ¿tanto le cuesta al desarrollador explicar los cambios?

Relacionados

Nos encanta escucharte ¿Nos dejas tu opinión?