La historia de los teléfonos móviles antes de la llegada del smartphone

¡Los móviles! Esa tecnología sin la que ya no sabemos vivir no tiene tantos años de historia como podría parecer. De hecho, desde el primer lanzamiento han pasado apenas dos décadas. ¿Y en tan poco tiempo se han convertido en parte fundamental de nuestras vidas? Pues sí. Pero esto no ha sido un cambio brusco. Hemos ido poco a poco. Lo que ocurre es que los humanos solemos acostumbrarnos deprisa a todo aquello que nos hace la vida más sencilla. Y eso es precisamente lo que queremos que descubras en esta pequeña historia de la telefonía móvil. ¡Vamos con ella!

El primer teléfono móvil: Motorola DynaTAC

La historia de la telefonía móvil actual comienza con el primer terminal comercial lanzado al mercado. Corría el año 1987 y el teléfono que por primera vez se podía llevar a todas partes costaba la friolera de 4000 dólares y pesaba ¡casi un kilo! Solo unos pocos privilegiados consiguieron hacerse con un Motorola DynaTAC. Se le conocía como el ladrillo, término con el que también se ha acuñado muchísimos modelos posteriores, sobre todo a su forma completamente cuadrada. Una de las cosas que más llamaba la atención era su gigantesca antena y el escaso tiempo de autonomía: apenas ocho horas en espera y una hora en conversación ¡Quéjate ahora de tu smartphone!

El DynaTAC no fue el único teléfono móvil de la época, si se nos permite usar el concepto de móvil para cacharros que pesaban varios kilos. Uno de los más llamativos fue el Ericsson Hotline 860, un auténtico armatoste de casi 6 kilos de peso que operaba sobre el sistema NMT de 450 MHz y que ofrecía una autonomía de 20 minutos de conversación y 6,6 horas en espera. Algo alejado de las prestaciones del DynaTAC y mucho más pesado, aunque más barato.

El Motorola StarTAC: la historia de la telefonía móvil una década después

Tendría que pasar una década hasta que llegase la democratización de la telefonía móvil. Y entendámosla por democratización entre comillas. De hecho, el Motorola StarTAC costaba cuatro veces menos que su predecesor, y su peso había caído en picado hasta los 88 gramos. Ya no hacían falta las superantenas, y por fin los móviles empezaban a ser fáciles de llevar. Este teléfono fue el primero en incorporar tapa. Algo que fue una tendencia hasta que llegaron los teléfonos táctiles.

De esta misma época, concretamente del año 1995 fue el Nokia 1610. Incorporaba una pantalla moncromática capaz de mostrar dos filas de datos a la vez y sus primeros modelos ni siquiera tenían capacidad de mandar y recibir SMS (el 1610 Plus lanzado un año más tarde sí que lo tenía). Como dato curioso, el primero en incorporar el que luego sería el famoso ringtone de la firma finlandesa y usaba una tarjeta SIM del tamaño de una tarjeta de crédito.

Samsung y Nokia revolucionan el mercado de telefonía móvil

Aunque de finales de los 90 son terminales bastante interesantes como el Sony Ericsson T10, o el que fue mi primer móvil: el Alcatel One Touch Easy, lo cierto es que a principios de los 2000 llegó la revolución de la mano de Nokia y apareció Samsung a demostrar su calidad. 

El Nokia 3310 fue un teléfono que causó la misma revolución que causaría, años después el iPhone. Se lanzó en el 2000. De hecho, pese a que tenía una pantalla de solo 2 pulgadas, y un teclado bastante incómodo en la actualidad, ya ofrecía una autonomía de hasta 260 minutos en conversación y más de 10 días en standby con una batería de apenas 900mAh. Lo mejor fue su precio: costaba entre 15.000 y 20.000 pesetas (unos 100 euros) y eso hizo que estos modelos se vendieran como churros. En total se distribuyeron en medio mundo 126 millones de unidades. ¿Lo más curioso? El popular juego Snake. Si no lo recuerdas, creo que tienes que preguntarle a alguien de la generación que vivió este lanzamiento.

De esta misma época fue el Siemens C45, lanzado en el 2001. Además de mejorar en autonomía, y permitir carcasas intercambiables, lo más destacado de este terminal es que traía hasta tres juegos: Stack Attack, Ballon Shooter y Battlemail. ¡Todo un adelanto para su época!

Por su parte, Samsung lo apostó todo a sus pantallas. El teléfono Samsung SGH-T100 llegó con la mejor del mercado hasta la fecha. Aunque por aquel entonces ya corría el año 2002.

Hello smartphones!

Pese a que siempre se dice que el iPhone fue el primer smartphone de la historia moderna, hay que decir que por la misma fecha se lanzó el Nokia N95, con características como la incorporación del GPS. Corría el año 2000 y curiosamente, el de la finlandesa era más caro. Su precio ascendía a 418 dólares frente a los 399 dólares del modelo de Apple. Las ventas fueron similares para los dos terminales, unos 7 millones de clientes cada uno. Lo curioso es ver hoy en día en lo que se han convertido ambas empresas ¡Qué cruel o fantástico puede ser el destino!

Y a partir de aquí, casi todos conocéis la historia de la telefonía. Hay un Apple que continúa queriendo liderar las ventas, una Samsung que pasa por horas bajas y un montón de marcas asiáticas que pelean por el bajo coste. Todo ello sin olvidar que Motorola es ahora parte de Lenovo, que Sony sigue dando la pelea con sus cámaras o que Google no desiste con sus Nexus de gama alta y a un precio más elevado de lo habitual para la firma. ¿El siguiente capítulo? Habrá que esperar a que lo escriban...

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