Las redes Wi-Fi nos permiten conectarnos a Internet con cualquier dispositivo

Las redes Wi-Fi son tan útiles como peligrosas. Las conexiones inalámbricas nos permiten usar cualquier dispositivo electrónico que tenga acceso a Internet desde cualquier parte de nuestra casa, pero a nivel de seguridad hay unas cuantas cosas que tenemos que tener en cuenta para evitar que los hackers las vuelvan en nuestra contra. Y es que, por poner un ejemplo, donde muchos ven la frase “Wi-Fi gratis” posibles atacantes ven víctimas potenciales. Hay que andar con precaución, o de lo contrario podríamos llevarnos una sorpresa desagradable.

Wi-Fi Gratis: una amenaza para usuarios confiados

Puede que más de uno hayamos usado alguna de estas redes alguna que otra vez pensando que teníamos un chollo en las manos. Si hay algo que podemos asegurar es que si algo es demasiado bueno para ser cierto, entonces probablemente lo sea. Lo mejor para evitar problemas, como decimos siempre, es usar el sentido común como primera línea de defensa.

Usando “puntos calientes” gratuitos

Como ya comentamos al principio del artículo, últimamente parece haber uno de estos en todas partes y dicen que su número se cuadruplicará en los próximos años. Un “punto caliente” es un lugar que ofrece acceso a Internet a través de una red inalámbrica y un enrutador conectado a un proveedor de servicios de Internet. Esto nos da acceso a redes inalámbricas públicas, que aparentemente son inofensivas.

Los hotspots Wi-Fi son mayoritariamente insegurosLos hotspots Wi-Fi son mayoritariamente inseguros

El caso es que muchos de ellas no son en absoluto de confianza, y se han creado para que se puedan robar datos sensibles de todo tipo por parte de atacantes maliciosos. La mejor forma de defenderse contra este tipo de ataques es usar una red privada virtual o VPN, que mantiene seguros los datos privados debido a que cifra la entrada de datos.

Consultar nuestro banco a través de redes públicas

Este punto es una consecuencia directa del anterior. Podría parecer que a estas alturas ya no es necesario advertir a nadie sobre usar la banca online en una Wi-Fi pública, pero lo cierto es que en Kaspersky Lab dicen que más de 100 bancos alrededor del mundo han perdido 900 millones de dólares como consecuencia directa del hacking. Esto indica que lo hace bastante más gente de lo que parece.

Si quieres usar, por ejemplo, la Wi-Fi de una cafetería y sabes que es de confianza, siempre conviene asegurarse del nombre exacto de la red preguntando a los empleados. Es muy fácil para cualquiera en el establecimiento con un router establecer una conexión con un nombre que se parezca al de la red del local.

Consultar nuestro banco en una red pública es casi pedir que nos robenConsultar nuestro banco en una red pública es casi pedir que nos roben

Mantener la conexión Wi-Fi encendida fuera de casa

Cuando tu teléfono tiene activada la conexión Wi-Fi constantemente, puede que te conectes a una red insegura sin siquiera darte cuenta. Lo mejor que se puede hacer, siempre y cuando el teléfono tenga esa opción disponible, es usar la conexión a redes inalámbricas basada en la localización. Se apagará cuando te alejes de las conexiones de confianza y se volverá a encender cuando te encuentres cerca de ellas.

No usar un cortafuegos

El cortafuegos es la primera línea de defensa informática contra los intrusos maliciosos. Su función es la de dejar pasar el tráfico “bueno” a través de tu ordenador en una red y mantener a los hackers y el malware fuera. Sólo se debe apagar cuando el antivirus tiene su propio firewall.

Navegar por webs no cifradas

Suena duro dicho así, pero es la realidad. El 55% de los principales sitios web no ofrecen ninguna clase de cifrado. Esto permite que cualquier transmisión de datos se pueda ver en texto plano por parte cualquier atacante. El navegador indicará si estamos en una conexión segura, ya sea con un candado verde —Chrome— o con uno gris —Firefox—.

Navegar por webs cifradas es importante para no perder nuestra privacidadNavegar por webs cifradas es importante para no perder nuestra privacidad

Sin embargo, un sitio web seguro tampoco puede proteger al usuario de los sidejackers, que pueden robar las cookies de cualquier sitio web que hayamos visitado a través de una red pública.

No actualizar el software de seguridad

Si quieres asegurarte de que tu red está bien protegida, entonces actualiza el firmware de tu router. Todo lo que tienes que hacer es ir a la página de administración del aparato para comprobarlo. Normalmente se puede descargar la última versión del firmware del sitio web de su fabricante.

Estas son todas las recomendaciones que podemos darte para que sigas seguro usando redes inalámbricas, pero tal y como hemos dicho al principio del artículo el arma más importante es tu sentido común. Usa siempre la precaución antes de conectarte a una red que no conoces.

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