Grabar vídeos a cámara lenta: efecto Slow Motion

El efecto de vídeo slow motion es espectacular. Si quieres grabar vídeos a cámara lenta utilizando el efecto slow motion te enseñamos algunas interesantes apps, tanto si tienes un iPhone como si deseas intentarlo con otro móvil o con el PC.

Se cumplen cerca de 3 meses desde que apareciera el iPhone 5S, y entre todas las novedades que incluye grabar vídeos Slow Motion es de lo más interesante. Este efecto permite crear vídeos a cámara lenta o super-lenta, nada nuevo pensarás: te basta con grabar un vídeo con tu móvil de toda la vida, meterlo en cualquier reproductor o editor de vídeo capaz de ralentizar la velocidad y asunto resuelto... a medias.

Cuestión de hardware

Millones de usuarios asombrados por la espectacularidad de los vídeos Slow Motion del iPhone 5S se han lanzado a la búsqueda de aplicaciones que hagan lo mismo en sus correspondientes terminales. Y las han encontrado. El problema es que estas aplicaciones obvian un detalle a la postre fundamental: los vídeos Slow Motion dependen del hardware usado para la grabación si se quiere conseguir resultados espectaculares.

Un poco de historia

Todos sabréis que el vídeo se compone de fotogramas. En los inicios del cine mudo las películas estaban grabadas a 16 o 20 FPS (frames per second). Con la introducción del sonido y la búsqueda de una sensación de movimiento más realista se popularizó la grabación a 24 FPS, el estándar actual en el mundo del cine. El sistema de codificación PAL usado en las señales de TV europeas alcanza los 25 FPS, mientras el sistema NTSC de Estados Unidos llega a casi 30 FPS.

Diferencia de frames entre el sistema PAL y el NTSC

Para entendernos: cada segundo de vídeo está formado por 16 fotos en el cine mudo, 24 en el cine, 25 en el sistema PAL y 30 fotos en el sistema NTSC. Al reproducir estas fotos a gran velocidad se consigue crear el movimiento en pantalla. ¿Qué ocurriría si se pudiera aumentar tales cantidades?

Imagen Slow Motion de globos de agua

Al aumentar la tasa de FPS de la grabación lo que haces en realidad es aumentar la cantidad de fotos que forman un segundo de imagen. Si en lugar de los tradicionales 25 FPS del sistema PAL grabas a 50 FPS estás incluyendo el doble de información. Por tanto, si reproduces ese vídeo de 50 FPS con una velocidad de 25 FPS lo que obtienes es un vídeo de 2 segundos ralentizado de forma natural: el efecto Slow Motion del que todos hablan en su versión más sencilla. Ahora imagina grabar a 120 FPS con un iPhone, a 600 FPS con una cámara réflex o a 8000 FPS (la modalidad extrema del efecto, llamada Bullet time) con las cámaras utilizadas para la retransmisión de las Olimpiadas de Londres 2012 por ejemplo. Los resultados son realmente espectaculares.

Imagen Slow Motion de temperas

Hasta hace relativamente poco las únicas cámaras capaces de grabar vídeos con mayores tasas de FPS eran las denominadas "cámaras de alta velocidad", equipos caros que sólo los gigantes del sector audiovisual podían permitirse. En el campo de la fotografía las nuevas cámaras DSLR ya permiten grabar vídeo en HD con tasas superiores aprovechando la velocidad de obturación. Algunos terminales BlackBerry también incorporan desde hace tiempo esta característica, pero ha sido el iPhone 5S el encargado de popularizar esta técnica entre las masas con su cámara capaz de grabar vídeo a 120 FPS.

¡Slow Motion para (casi) todos!

Los afortunados poseedores del último terminal de Apple lo tienen fácil, pero si tienes cualquier versión anterior del teléfono también puedes grabar vídeos slow motion. Incluso si lo tuyo es un iPad o un iPod touch puedes hacerlo. Los modelos 5C y 5 son capaces de grabar a 60 FPS gracias a iOS 7. El resto de dispositivos puede grabar un máximo de 30 FPS. Los resultados que se obtienen no son tan espectaculares como con el 5S pero menos da una piedra.

  • SloPro: promete alcanzar hasta 1000 FPS, aunque no hace falta ir tan lejos. Una de las mejores apps de iPhone para trabajar con vídeos de este tipo. También es posible acelerar los vídeos.
  • SlowCam: graba directamente a los máximos FPS que permite tu teléfono, incluso si es un iPhone 4. Además permite realizar suaves transiciones entre la velocidad normal y el slow motion, evitando molestos saltos en la reproducción.

Ahora las malas noticias. Si la cámara de tu móvil no permite aumentar la tasa de grabación de FPS (levanten la mano los androides) puedes optar por algunas aplicaciones de resultado incierto, para qué negarlo. Lo que hacen básicamente es intercalar frames de forma artificial, lo que provoca deformaciones y efectos irregulares sobre la imagen. Si tanto te gustan los vídeos slow motion quizás sea hora de ir pensando en cambiar de móvil... O comprarte una cámara especializada, porque hasta quien escribe estas líneas duda de la utilidad real de tales inventos.

  • Slow Motion: un teórico visor de vídeos slow motion. Las críticas no es que sean muy buenas, pero tampoco hay mucho más donde rascar. Las empresas cada vez lo tienen más difícil para vender prestaciones que nunca cubren.
  • Slow Motion Video: otra dudosa app con opiniones mayoritariamente desfavorables. Por probar que no quede, pero olvídate de los premios a la mejor producción multimedia.

La moraleja está clara: no sucumbas ante aplicaciones que prometen crear vídeos en cámara lenta o slow motion. Lo pueden simular, pero si el usuario no dispone del hardware necesario sólo conseguirá resultados discretos. Visto lo visto en el mercado de la telefonía móvil no tardarás en ver los estantes de las tiendas llenos de terminales capaces de realizar estas grabaciones. La carrera no ha hecho más que comenzar.

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