Simulador virtual de heridas y lesiones realista para entrenar a médicos

Los médicos de trauma necesitan entrenar en condiciones lo más cercanas posible a la realidad para estar preparados ante los imprevistos más desagradables del día a día. La práctica hace al maestro, y hasta el momento, muchos doctores entrenan con animales a los que hay que lastimar para después curarlos. Evitar el daño a estos pobres animales que sirven a la ciencia es el objetivo de este simulador de heridas, que de manera muy realista, refleja el comportamiento de piel, músculo y hueso humano ante una lesión o herida provocada.

Un simulador creado a partir de radiografías reales

La Universidad de California presentó hace unas semanas un simulador médico realizado a partir de auténticas radiografías de pacientes, capaces de diferenciar entre hueso, tejido muscular y piel. En concreto, en esta muestra del simulador que preparan se ve una pierna desde la rodilla hacia abajo y cómo un proyectil impacta en ella. De esta manera, se puede apreciar el comportamiento del músculo y la piel, y también cómo fluiría la sangre del paciente inundando su pierna por dentro y poniendo el suelo perdido.

(¿Cuando miráis el vídeo no os duele la pierna por la presión de toda esa sangre dentro?)

Sin embargo, el simulador no solo quiere presentarse como una herramienta para simular heridas y estudiar cómo se comportan, quiere transmitir la presión psicológica que puede ejercer una situación de este calibre. “Cuando entrenan, tienen que sentir la ansiedad de una herida real”, señala Eldredge, uno de los investigadores de la UCLA en una entrevista para Motherboard, en relación a lo que tienen que sentir los médicos. Y añade:

Si podemos recrear ese sentimiento de ansiedad y llamada a la acción en un entorno virtual, será una herramienta muy efectiva.

Para ello, trabajan con psicólogos para intentar recrear en el simulador esta sensación de angustia y ansiedad en este entorno virtual. Es evidente, que en las prácticas con animales, la presión por curar al paciente y que deje de sufrir es suficiente para añadir esa ansiedad necesaria para asegurar que aprenden a trabajar de manera eficiente bajo presión, ¿pero será el simulador capaz de emular algo así?

Mi estómago vacío y yo hemos captado a la primera ese espíritu de ansiedad y asquito que el juego quiere trasladar a los futuros médicos de trauma, tampoco están tan lejos del objetivo. ¡Ay Owen Hunt! Con este invento no habrías tenido que sacrificar a todos esos cerdos en el Seattle Grace.

Investigación UCLA editada con licencia CC 4.0

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