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Por muy cuidadosos que seamos, el uso habitual del sistema operativo provoca que se vaya degradando y que, en consecuencia, nuestro equipo funcione con más lentitud. Subsanar este problema no es difícil. Estas son nuestras mejores ideas para conseguir que el ordenador corra como el viento.

Optimiza el Registro de Windows

El registro está conformado por un conjunto de datos, organizados en forma de árbol, que contienen los parámetros de configuración del sistema operativo y las aplicaciones. A veces, al desinstalar una herramienta y reinstalarla nos damos cuenta de que algunos parámetros que ya habíamos personalizado han quedado guardados a pesar de haber borrado por completo cualquier rastro de su carpeta de instalación. El «culpable» de esto es el Registro.

Normalmente, el sistema operativo y las aplicaciones modifican de forma automática sus valores de configuración, pero podemos realizar algunas variaciones de forma manual para optimizarlos. Para acceder a la herramienta de edición del Registro pulsaremos el atajo de teclado Windows + R, abriendo la ventaja Ejecutar, y lanzaremos el comando regedit. Antes de comenzar a editar cualquier valor es muy importante asegurarnos de su utilidad, ya que, al estar tratando con configuraciones del sistema, si nos equivocamos el resultado podría ser nefasto.

Paso 1. Carga el núcleo en la memoria RAM

El kernel es el núcleo de cualquier sistema operativo. Se trata del componente encargado de gestionar los recursos del sistema, y está constituido por la porción de código de más bajo nivel sobre la cual se montan el resto de las funcionalidades y las aplicaciones.

Acelera Windows

Por defecto, Windows lo guarda en el disco duro y lo va cargando en la memoria RAM de nuestro PC a medida que es necesario. Este es un comportamiento heredado de los tiempos en los que el tamaño del sistema era desproporcionado en comparación con el de la memoria, pero hoy en día no es raro disponer de 4 o más Gigabytes de la misma.

Si queremos que el núcleo se cargue en ella por completo debemos acceder al Registro y a la clave HKEY_LOCAL_MA CHINE/SYSTEM/CurrentControlSet/Control/SessionManager/MemoryManagement. En el panel derecho buscaremos la entrada DisablePagingExecutive y le asignaremos el valor 1.

Paso 2. Sin comprobación del espacio

Acelera Windows 2

Windows comprueba periódicamente si estamos llegando a una cuota baja de disco duro y, llegado el caso, nos muestra un mensaje de advertencia. Si queremos ahorrar ciertos recursos realizando esta acción por nuestra cuenta podemos acceder a la clave HKEY_CURRENT_USERSoftwareMicrosoftWindowsCurrentVersionPoliciesExplorer y, en el panel derecho, crearemos un nuevo valor DWORD con la entrada NoLowDiskSpaceChecks. Tras esto estableceremos su valor a 1.

Paso 3. Previsualizaciones más rápidas

Una nueva funcionalidad, incluida en la última versión del sistema operativo de Microsoft, consiste en que manteniendo el puntero sobre un elemento de la barra de tareas durante un par de segundos se abrirá una pequeña ventana de previsualización. Si no deseamos esperar tanto tiempo podemos ajustar el período de espera.

Acelera Windows 3

Para esto, accederemos a la clave HKEY_CURRENT_USERSoftwareMicrosoftWindowsCurrentVersionExplorerAdvanced, y crearemos una nueva entrada DWORD con el nombre ExtendedUIHoverTime. Al editarlo deberemos establecer el valor a Decimal y le asignaremos el contenido en milisegundos deseado. Por defecto este valor es 400.

Paso 4. Acelera los menús

Cada vez que abrimos un menú desplegable, como, por ejemplo, el menú Inicio, tarda cerca de medio segundo en desplegarse. Si queremos acelerar este proceso ganando unos segundos al movernos entre las opciones del sistema operativo y obteniendo una sensación general de mayor agilidad, debemos acceder a la entrada HKEY_CURRENT_USERControlPanelDesktop y modificar el valor MenuShow Delay, reduciéndolo hasta el tiempo en milisegundos deseado. Si establecemos el valor a 0 los menús se desplegarán prácticamente al instante, sin transiciones.

Acelera Windows 4

Elimina los procesos en segundo plano

Uno de los factores que más lastra el funcionamiento del sistema son los procesos que permanecen en ejecución en segundo plano. El problema es que, al arrancar el equipo, muchos de ellos se inician de manera automática y consumen recursos sin que lleguemos a percibirlo. Vamos a aprender a localizar y desactivar aquellos que sean innecesarios.

Paso 1. Controla tus procesos a fondo

Durante el uso normal de un equipo podemos ver las aplicaciones abiertas en la barra de tareas. Por el contrario, los procesos en segundo plano permanecen ocultos a nuestra vista. Para disponer de un listado completo de los procesos activos pulsaremos la archifamosa combinación de teclado Control + Alt + Suprimir y seleccionaremos la opción Iniciar el Administrador de tareas.

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Una vez aquí, dentro de la pestaña Procesos podremos encontrar el registro de todos aquellos que están corriendo en nuestro sistema. Debemos prestar atención a las columnas CPU y Memoria porque nos revelarán el consumo de recursos de cada uno de ellos y nos ayudarán a identificar a aquel que puede estar ralentizando el equipo.

Paso 2. Revisa tu carpeta de arranque

Acelera Windows 6

Dentro de la sección Inicio/Todos los programas existe una carpeta con unas propiedades especiales. Se trata del directorio Inicio, cuya particularidad es que todos los programas de los cuales incluyamos un acceso directo en su interior se ejecutarán de forma automática nada más arrancar nuestro equipo. Para inhibir este comportamiento tan solo debemos eliminar los accesos directos que contiene en su interior. De esta forma esos programas no se iniciarán automáticamente.

Paso 3. Aligera el inicio de Windows

La Herramienta de configuración del sistema es muy útil y atañe a varios componentes. Para iniciarla podemos abrir el cuadro de diálogo Ejecutar, que se obtiene presionando Windows + R, y lanzar el comando msconfig. Vamos ahora a fijarnos en el contenido de la pestaña Inicio de Windows.

En ella encontraremos un listado de aplicaciones y procesos que se ejecutarán al iniciar el equipo. Para desactivar uno de ellos tan solo debemos desmarcar la casilla de verificación situada a su izquierda. La entrada no desaparecerá, así que si por cualquier razón deseamos volver a activarlo, tan solo deberemos marcarla de nuevo.

Como siempre, al alterar la configuración del sistema debemos ser cuidadosos con la desactivación de los procesos de los cuales desconocemos su utilidad. Todos los cambios realizados se aplicarán tras reiniciar el equipo.

Acelera Windows 7

La utilidad de configuración del sistema

Como hemos visto, esta utilidad, situada en la ruta C:WindowsSystem32msconfig.exe nos permite modificar muchos parámetros de la configuración del sistema de una forma mucho más amigable que, por ejemplo, editando a mano el Registro.

Paso 1. El tipo de inicio

En la primera pestaña nos encontraremos con la opción de seleccionar entre tres tipo de inicio. Normal es la opción por defecto, y carga todos los procesos y servicios situados en las correspondientes pestañas. La primera vez que modifiquemos los parámetros de Procesos o Servicios veremos que nuestro tipo de inicio cambia automáticamente a Selectivo. Se trata de un arranque personalizado solo con los componentes que nosotros hemos decidido.

Acelera Windows 8

Por último, si estamos teniendo problemas de inestabilidad del sistema, cuelgues inesperados, etc, podemos activar la opción Inicio con diagnóstico, que cargará el mínimo conjunto posible de servicios para poder buscar una solución.

Paso 2. Con más núcleos, mucho mejor

Hoy en día es habitual disponer de procesadores con varios núcleos. Sin embargo, Windows al arrancar, por defecto, tan solo utiliza uno, por lo que estamos perdiendo unos valiosos segundos cada vez que prendemos nuestra máquina. Para enmendar esta circunstancia accederemos a la pestaña Arranque y haremos clic en el botón Opciones avanzadas.

Acelera Windows 9

En la siguiente ventana veremos en la parte superior la opción Número de procesadores, marcaremos la casilla situada a su izquierda y, a continuación, seleccionaremos el número de procesadores de los que disponemos. En el siguiente arranque del equipo ya estaremos aprovechando toda la potencia de proceso de nuestra máquina.

Paso 3. Desactiva los servicios inútiles

Nuestro sistema operativo está preparado para realizar una gran cantidad de tareas, pero muchas de ellas son redundantes o están destinadas a casos muy específicos, por lo que no van a llegar a ser utilizadas nunca. Esto implica que existen servicios corriendo en segundo plano esperando su momento para ser útiles. En la pestaña Servicios encontraremos una lista de todos aquellos que se arrancan durante el inicio del sistema, por lo que podemos desactivar aquellos que no nos vayan a ser de utilidad.

Una página de referencia para conocer qué servicios podemos deshabilitar con el objetivo de mejorar el rendimiento del equipo es Black Viper, la cual contiene listas tanto para Windows 7 como Vista y XP. Su único inconveniente es que solo está disponible en inglés.

Acelera Windows 10

No olvides controlar el área de notificación

Además de utilizando herramientas avanzadas como el Administrador de tareas o la Utilidad de configuración del sistema, existe otra forma de mantener controladas las aplicaciones que permanecen en segundo plano.

Nos estamos refiriendo al área de notificación, esa zona situada en la parte derecha de la barra de tareas, junto al reloj, diseñada para acceder a estos datos de un solo vistazo. De esta forma podremos saber si el sistema está sobrecargado y cerrar los programas innecesarios.

Paso 1. Muestra solo lo necesario

Una barra de herramientas superpoblada suele resultar muy molesta. Para evitar este problema, en Windows 7 se ha introducido una nueva gestión del área de notificación. Para iniciarla haremos clic en la flecha que extiende la misma y pulsaremos el enlace Personalizar.

Acelera Windows 11

En este menú veremos todas las aplicaciones que suelen mostrarse en este área y podremos elegir entre mostrar los iconos y las notificaciones, ocultar ambos o mostrar tan solo las notificaciones. En cualquier caso, no es recomendable ocultar las notificaciones, ya que están diseñadas para resaltar los eventos importantes del sistema.

Paso 2. Visualiza siempre la carga de procesos

Si deseamos conocer en todo momento el porcentaje de procesador utilizado en el área de notificación, podemos utilizar el propio Administrador de tareas para este fin. Para esto primero accederemos a él y marcaremos la opción Ocultar al estar minimizado situada en el menú Opciones.

Acelera Windows 12

Tras esto crearemos un nuevo acceso directo en nuestro escritorio apuntando a la aplicación C:WindowsSystem32 askmgr.exe. En las propiedades del acceso directo debemos acceder a la pestaña Acceso directo, y en la opción Ejecutar seleccionaremos Minimizada.

Ahora, con solo hacer doble clic en él podremos observar el porcentaje de procesador utilizado. Si deseamos iniciar nuestro medidor automáticamente solo deberemos añadir el acceso directo a la carpeta Inicio tal y como aprendimos anteriormente.

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