¿Es Fortnite adictivo?

La interpretación de Malavida es que Fortnite no es un juego adictivo y hay que explicar esta postura. Es cierto que han aparecido estudios científicos que apuntan a que hay ciertas personas a las que les cuesta dejar de jugar a él al tiempo que resulta inapropiado hablar de adicción cuando se hace referencia al título de Epic Games ya que cabe la posibilidad de estigmatizar a todo aquel que juega con videojuegos.

Ha surgido una corriente que apunta a que Fortnite es un videojuego adictivo y en países como el Reino Unido se pide incluso su prohibición. De hecho en plataformas como Change.org se han iniciado campañas de recogidas de firmas para frenar su expansión, considerando al videojuego como un lavacerebros.

No obstante no habría que confundir un éxito de masas con una adicción, sobre todo si tenemos en cuenta que no lo es por sí mismo sino por rasgos exclusivos de aquel que la sufre. Es decir, hay personas con conductas adictivas que lo son per se, no porque haya una idea o concepto que lo sea (hablamos de videojuegos, no de estupefacientes u otras sustancias), aunque es cierto que podría ser tomado en algunos aspectos como un elemento similar al de los juegos de azar y la ludopatía.

También es conveniente destacar que recientemente la OMS ha incluido adicción a los videojuegos en su lista de enfermedades, en la categoría de adicciones sin sustancia o comportamentales. No obstante esto no obedece a títulos en concreto sino al perfil de quien desgraciadamente las sufre.

En cualquier caso el debate científico respecto a este tema es amplio y no hay evidencias claras y tampoco un consenso que apunte en esta dirección.