Bandera suiza

La privacidad nunca deja de ser actualidad. La necesidad por parte de usuarios, empresas y distintas organizaciones de mantener sus datos seguros sigue aumentando conforme pasan los días. A raíz de filtraciones de datos como las de Hacking Team, las del programa PRISM de la NSA realizadas por Edward Snowden o las más recientes de la firma de abogados Mossack Fonseca, que han dado lugar a la creación de los llamados Papeles de Panamá, se ha podido comprobar que hoy por hoy no hay ningún lugar en el que los datos estén seguros. Al menos dentro del mundo de Internet.

Los Estados Unidos y la Unión Europea están ahora mismo debatiendo un nuevo acuerdo de privacidad de datos. En medio de este debate, Suiza se presenta como una localización neutral donde guardar los datos de todo el mundo gracias a sus estrictas leyes sobre la privacidad y a una infraestructura ideal.

Suiza garantiza la privacidad de los datos por ley

La Constituición suiza garantiza la privacidad de los datos bajo su Artículo 13. Las leyes del país que protegen la privacidad son similares a las que se están en vigor en la Unión Europea. Las protecciones de datos del país alpino son en general más estrictas que las de la Unión Europea según podemos leer en The Daily Dot.

La ley suiza contiene cosas que llamamos “estatutos de bloqueo”, lo que significa que las autoridades extranjeras no pueden ejercer su autoridad en suelo suizo a no ser que sigan los canales judiciales adecuados. (Nicola Benz, abogado del despacho Froriep)

Como Suiza no forma parte de la Unión Europea, los datos almacenados allí quedan fuera de la jurisdicción de las autoridades del organismo.

Después de que Snowden revelase las prácticas de vigilancia secretas de la NSA en 2013, Suiza experimentó una especie de boom en sus negocios de centros de datos. Incluso el fundador de Silent Circle y creador del protocolo PGP de cifrado, Phil Zimmermann, se mudó al país alpino desde Estados Unidos citando como razón principal el alcance de los tentáculos de las autoridades norteamericanas.

Suiza, un hervidero de centros de datos

Según se recoge, las peticiones de datos van a través de un tribunal como en la mayoría de países, con una diferencia principal. Esta estriba en que la persona cuyos datos se piden debe ser notificada sobre la petición, a la que luego se puede intentar apelar en un tribunal. Es por esto que los operadores de los centros de datos están intentando atraer a las empresas para que almacenen sus datos allí.

Una de estas empresas es Vigiswiss, un grupo empresarial  que se dedican a esto negocio, que están publicitando el país como “el refugio más seguro del mundo para los datos“ gracias a sus leyes sobre la privacidad y una serie de reglas que deben acatar, como por ejemplo qué tipo de datos se pueden almacenar.

Discos duros en un servidorDiscos duros en un servidor

Además de los beneficios legales, Suiza presume de infraestructura y entorno para crear centros de datos eficientes. Durante la Segunda Guerra Mundial, Suiza construyó túneles subterráneos a través de los Alpes para aumentar la seguridad de la población. Mount10 es una empresa que ha aprovechado estas infraestructuras para construir sus instalaciones, de forma que estén protegidos contra desastres naturales y ataques terroristas.

El problema no es almacenar datos

La parte problemática del asunto no es guardar datos en Suiza. El problema radica en transferir datos desde y a los Estados Unidos, algo que ya hemos visto tras el fracaso de Safe Harbor. Para quienes no lo sepan, Safe Harbor fue el primer intento de acuerdo entre Estados Unidos y la Unión Europea para transferir datos entre las dos partes. El nuevo acuerdo que se está negociando se conoce como Privacy Shield.

La desaparición de Safe Harbor dejó un montón de preguntas sobre los acuerdos de Suiza con Estados Unidos. Causó complicaciones para las empresas tecnológicas estadounidenses como Google y Facebook, que transfieren datos a Europa y de vuelta a Norteamérica con mucha regularidad. Según se ha publicado, un portavoz de la FDPIC suiza declaró que actualmente se recomienda a los negocios suizos y a las autoridades incluir garantías contractuales adicionales y acuerdos para asegurar mejor la protección de los datos personales que se transfieren a Estados Unidos.

Por otra parte, los suizos no están muy seguros de que Privacy Shield vaya a resistir su primera prueba de fuego. A pesar de todas las promesas de la seguridad de los datos, los proveedores de los centros de datos alpinos y el gobierno del país no pueden evitar que se abuse de los datos cuando salgan de sus fronteras. Especialmente desde el asunto Snowden.

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