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Internet es un vasto vergel lleno de información. Su utilidad, su catadura moral o incluso su legalidad es algo que no vamos a discutir aquí, pero es obvio que Internet es, prácticamente, la puerta de acceso al mundo. Hoy en día cualquier persona puede conocer las noticias de su ciudad, su país o de un lugar distante a miles de kilómetros con sólo abrir el navegador y escribir una dirección o una búsqueda rápida. No cabe duda de que la libre circulación de información es algo que beneficia a todos los usuarios de Internet, pero esto es algo que no gusta a todo el mundo.

Todos sabemos que hay lugares donde el acceso a Internet no es tan libre como debería. No hace falta dar nombres, pero hay un ejemplo muy célebre que no podemos pasar por alto: Turquía. En el año 2015 este país bloqueó el acceso a las redes sociales con la intención de evitar que se difundiesen imágenes sobre distintos atentados perpetrados por el ISIS.

Como no podía ser de otra manera, los usuarios se tomaron la justicia por su mano. Los internautas turcos llenaron las paredes con graffiti de los DNS de Google, lo que ayudaba a sortear los bloqueos gubernamentales. En este artículo te mostraremos cómo poner los DNS de la Gran G en tu ordenador, de forma que puedas disfrutar de una navegación más libre —aunque no anónima, ese es otro concepto—.

Los usuarios pueden cambiar los DNS cuando quieranLos usuarios pueden cambiar los DNS cuando quieran

¿Qué son los servidores DNS? ¿Por qué elegir los de Google?

Para empezar a hablar de qué es un servidor DNS, primero tenemos que hablar un poco de las direcciones de Internet. Cuando introducimos en el navegador una URL cualquiera, lo que hace el protocolo de la red es, a grandes rasgos, buscar en una base de datos una dirección IP que se corresponda con la URL que hemos introducido, mostrándonos la página web que queremos visitar. Esta dirección IP tiene el mismo formato que las que introducimos para configurar la red en el ordenador, es decir, números colocados en una serie tal que así:

XXX.YYY.ZZZ.AAA

Obviamente, como usuarios no disponemos de esas direcciones IP para introducirlas en el navegador, sólo unos nombres que son más fáciles de recordar. Pues bien, los servidores DNS convierten esos nombres en esas IP que se corresponden con las páginas web que queremos visitar. Esto ya lo comentamos aquí mismo cuando hablamos de cómo configurar los DNS.

Las operadoras telefónicas que suministran el servicio a los usuarios tienen sus propios DNS, pero se pueden cambiar por otros alternativos a mano en cualquier momento. Aquí entran en juego los DNS de Google, que muchos usuarios utilizan a día de hoy.

Cada operadora tiene su filtrado local dependiendo del país en el que ofrezca su servicio, y desde 2008 Google tiene sus propios servidores DNS gratuitos que permiten a cualquier persona conectarse a Internet sin pasar por el filtro de la operadora. Estos servidores no sólo sirven para esto, sino que, además, son muy rápidos en la resolución de nombres, lo que mejorará la experiencia de navegación.

Con los DNS de Google tu experiencia de navegación puede ser mejorCon los DNS de Google tu experiencia de navegación puede ser mejor

Configurar los DNS de Google y usar su servicio

Como ya se ha comentado, los servidores DNS de las operadoras pueden ser sustituidos por el usuario en cualquier momento. Esto es lo que vamos a hacer ahora: vamos a configurar los DNS de Google en los principales sistemas operativos para que puedas sacarles el máximo partido desde ya mismo.

Utilizar los DNS de Google en Windows

Antes de cambiar los DNS hay que entrar en el Panel de ControlAntes de cambiar los DNS hay que entrar en el Panel de Control

Para cambiar la configuración de los DNS en Windows —en nuestro caso Windows 10—, basta con hacer clic con el botón derecho del ratón encima del menú inicio y entrar en el Panel de Control. Ahí accedemos a Redes e Internet, donde pulsaremos en Centro de redes y recursos compartidos, para después entrar en Ver información básica de la red y configurar conexiones.

Una vez tengamos esa ventana abierta, en el apartado Ver las redes activas, a la derecha, veremos un apartado llamado Conexiones: Ethernet. Si clicamos en Ethernet abrirá una ventana mostrando información del estado de Internet, con tres botones: Propiedades, Deshabilitar y Diagnosticar. Pulsamos en Propiedades, que es el que nos interesa.

Se abrirá una nueva ventana. En ella tenemos que buscar la entrada Protocolo de Internet versión 4 (TCP/IPv4), y pulsamos de nuevo en Propiedades. veremos una ventana como esta:

Aquí se pueden ver los DNS de Google ya colocadosAquí se pueden ver los DNS de Google ya colocados

En este caso particular tenemos una dirección IP fija asignada, y el ordenador no la obtiene de forma automática. Los servidores DNS están colocados manualmente ya con los de Google, con lo que si está marcada la opción de obtenerlos automáticamente desmárcala e introduce 8.8.8.8 en el DNS principal y 8.8.4.4 en el DNS alternativo. Después pulsa en Aceptar, volverás a la ventana que muestra las propiedades de Ethernet. Pulsa en Cerrar y tus nuevos DNS ya estarán listos para funcionar.

Configurando el servicio en Mac OS X

En OS X es muy fácil configurar los DNSEn OS X es muy fácil configurar los DNS

Cambiar los servidores DNS en OS X es muy fácil. Para hacerlo sólo hay que abrir el panel de preferencias del sistema y entrar en el submenú Red. A continuación hay que seleccionar la tarjeta de red que vayamos a modificar y hacer clic en el botón Avanzado.

Se abrirá una ventana con distintas pestañas, de las cuales seleccionaremos DNS. Allí pulsamos en la cruz de la parte inferior izquierda y añadiremos los DNS de Google que comentamos en el apartado anterior.

Empezando con esta opción en Linux

Como siempre suele ocurrir cuando hablamos de Linux, lo más sencillo en estos casos es cambiar los DNS a mano a través de la terminal. Para ello abrimos una e introducimos el siguiente comando:

sudo nano /etc/resolv.conf

En ese archivo tendrás que añadir las direcciones IP de los servidores DNS que desees. Puedes añadir tantos servidores DNS como quieras utilizando repetidamente el comando nameserver DIRECCION-IP. En este caso añadiremos los DNS de Google de la siguiente manera:

nameserver 8.8.8.8

nameserver 8.8.4.4

Por último reinicia las interfaces de red para aplicar los cambios con este comando:

sudo /etc/init.d/networking restart

Y con esto los DNS de Google quedarían configurados. Para asegurarnos de que todo funciona correctamente tendríamos que ejecutar este otro comando:

ping -c 4 192.168.1.1 (para comprobar conectividad con tu puerta de enlace, enviará y recibirá 4 paquetes antes de parar) ping -c 4 google.com (para comprobar conexión a Internet, también enviará y recibirá 4 paquetes antes de parar)

El comando debería devolvernos tiempos de respuesta medidos en milisegundos si todo ha ido bien.

Desde nuestra experiencia personal, vale la pena cambiar los DNS por los de Google. Es un proceso que no cuesta mucho tiempo y que, además de saltarse las restricciones de las operadoras, mejorará la velocidad de resolución de nombres de forma notable. Si quieres probar estos DNS anímate, ya tienes las herramientas necesarias para ello.

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