Cartucho de Ocarina of Time

Para bien o para mal, los videojuegos están integrados en nuestra vida cotidiana y han acabado por incorporarse a algunos aspectos tan humanos como el humor -véase la cantidad de memes gamer que existen-. De entre toda la masa de títulos disponible para todas las plataformas que han existido hasta la fecha, muchos de ellos han sido como el filete con patatas de la industria: si está bien hecho gusta a todo el mundo. O sea, que agrada pero no apasiona. No es una innovación o una exquisitez, pero cuando el plato está mal cocinado todo el mundo lo nota.

De vez en cuando aparecen títulos que suponen una auténtica revolución, que inician una tendencia que después muchos se ponen a imitar o que incorporan aspectos novedosos que pueden pasar después a otros videojuegos. En este artículo vamos a hablar de unos cuantos nombres que cambiaron el panorama del gaming para siempre.

Los videojuegos que cambiaron la industria

Como ya hemos comentado, algunos títulos aparecen para dejar una huella imborrable que después inspira a otros creadores para incorporar algunos de sus aspectos en sus obras. Pasamos a repasarlas a continuación.

Minecraft, bienvenidos a los mundos abiertos

Gameplay de MinecraftGameplay de Minecraft / mrwynd editada con licencia CC 2.0

El videojuego de construcción a base de bloques creado originalmente por Notch, Minecraft, introdujo el concepto de los mundos abiertos totalmente explorables. La única norma por la que su creador se rigió fue que no debían existir las normas ni las limitaciones.

Ese mismo concepto saltó de Minecraft a otros juegos e inspiró un buen montón de imitaciones. Volvió a traer a los juegos esa sensación de que estamos ahí para eso, para jugar, para tener libertad de movimientos y que el programador no nos lleve de la mano. Además, Notch tuvo el suficiente sentido común como para incorporar las dosis justas de peligro con las que mantener interesado al jugador.

Mortal Kombat, los beat-'em-ups conocen la ultraviolencia

Sub-Zero, personaje emblemático de Mortal KombatSub-Zero, personaje emblemático de Mortal Kombat / Peter Pham editada con licencia CC 2.0

Es difícil no considerar Mortal Kombat como una especie de rito de paso de los juegos de lucha tradicionales a los que se están ocupando de asuntos mucho más serios. Era en su tiempo una demostración de violencia de las que asustaban, todo ello combinado con los clichés de las películas de artes marciales.

El juego sabía que su tema centrar era el derramamiento de sangre y lo explotaba al máximo. Fue algo así como un fenómeno contracultural de los videojuegos en los primeros años de la década de 1990.

De hecho, sus efectos fueron tales que sería más fácil hacer una lista de las cosas que no cambiaron después de Mortal Kombat: los padres de la época -entre ellos los míos- estaban horrorizados por la violencia gráfica que mostraba y, además, si tenías la suerte de tenerla en unos recreativos cera de tu casa podías saltarte las prohibiciones domésticas por un precio.

Imagen de Ultimate Mortal Kombat 3Imagen de Ultimate Mortal Kombat 3 / Peter-Ashley Jackson editada con licencia CC BY-SA 2.0

La violencia del juego conocía su máximo esplendor con la introducción de los fatalities, que para quienes no estén familiarizados con la saga son movimientos especiales que se realizan al final del round final de cada combate y que acaban en ejercicios de ultraviolencia como decapitaciones o corazones arrancados del pecho.

Una de las cosas de Mortal Kombat -que también tuvo un buen número de imitadores- que más rápidamente impregnó a los juegos de lucha que vinieron después fue un ritmo de combate endiabladamente rápido. Hasta entonces los juegos como Street Fighter 2 tenían un ritmo asumible, pero Mortal Kombat te hacía aprender por las malas que para ganar había que ser rápido, muy rápido.

Call of Duty 4: Modern Warfare, la segunda revolución de los FPS

La saga Call Of Duty parece haber sido creada para cabrear a gamers de todo el mundo, pero lo que no se puede negar es que es una de las franquicias comerciales más exitosas de todos los tiempos. En 2008 Infinity Ward sacó la guerra del pasado y la trajo al presente, lo que acabó haciendo que la serie despegase y alcanzase cotas de éxito que antes no había siquiera soñado.

Igual que otro título emblemático que puso el FPS en el mapa, Modern Warfare creó una nueva generación de jugadores. Una gran parte de dicha generación estaba conectada al vasto mundo de la competición online, aunque si bien este título no fue el que creó la fiebre del multijugador los que se acercaron a él a través del juego son los que tienen un contexto más interesante.

Había jugadores de la saga que nunca habían tocado una consola o un ordenador hasta que no llegó Modern Warfare. Hubo personas que se compraron una consola sólo para poder experimentar algo de lo que se hablaba mucho. Movió los cimientos de la industria e incluso llegó a crear jugadores nuevos, algunos de los cuales nunca llegaron siquiera a empezar la campaña de un jugador.

Con Modern Warfare se unieron los más hardcore y los más casuales, creando un nuevo sub-género dentro de los FPS que hoy por hoy sigue teniendo multitud de adeptos.

Donkey Kong, a él le debemos a Mario

Gameplay de Donkey KongGameplay de Donkey Kong / Microsiervos editada con licencia CC 2.0

Donkey Kong es una experiencia de juego icónica, responsable de presentar al público al personaje maś carismático de los videojuegos: Mario, al que entonces se referían como Jump Man. La mascota de Nintendo empezó su andadura en este título para después acabar vendiendo 400 millones de juegos en todo el mundo.

Donkey Kong es el responsable de crear todo el Universo Mario que hemos conocido después, dado que todos los juegos que han aparecido y aparecerán con el fontanero de la gorra roja como protagonista tienen aquí su inicio más puro y original.

Otra cosa que también fue Donkey Kong es la aparición del género de las plataformas, dado que sus adictivas mecánicas encontraron después un nicho en títulos como la ya mencionada saga Super Mario Bros. Sin este juego cuesta imaginar que Mario llegase a existir, por no mencionar que asusta pensar qué sería la industria hoy sin él.

GoldenEye 007, uno de los mejores FPS para consola

En lo que se refiere a FPS, GoldenEye 007 es uno de los mejores que se han hecho jamás, además de uno de los mejores -por no decir el mejor- de los que se han creado para consola.

Antes de que GoldenEye llegara a la Nintendo 64 el concepto de colocar un juego de disparos en primera persona en una consola era algo que sonaba a locura y a imposible. Muchos jugadores tenían dudas con respecto a lo que podía dar de sí el sistema de juego, ya que les parecía inconcebible un FPS que no fuese en un PC.

GoldenEye 007 sirvió para acallar esas dudas. Fue una forma de decir a los creadores de este tipo de títulos que las consolas estaban ahí, que podían aprovecharse. Fue, por tanto, la punta de lanza de una avanzadilla que acabaría desembocando en el éxito de Halo y la saga Call of Duty. Era el inicio de una revolución de los shooters en las consolas.

World of Warcraft, su éxito es incuestionable

Gameplay de World of WarcraftGameplay de World of Warcraft / francois schnell editada con licencia CC 2.0

World of Warcraft lleva dejando una presencia masiva online desde el momento de su salida al mercado en 2004, y cada MMORPG que ha salido después ha intentado repetir el éxito de su fórmula. Su mera existencia ha originado casi tantos imitadores como cualquier otra franquicia de éxito, llevando a los gamers a anunciar cuál es su favorito como orgullo.

WoW hizo que los veteranos del mundo del rol estuviesen ansiosos de explorar el vasto mundo de Azeroth -entonces hasta el nivel 30 no se podía tener montura, con lo que explorarlo en los primeros niveles era un poco infernal-. Junto a estos veteranos, una nueva comunidad de jugadores que no sabían nada de los juegos de rol. Esta llamada a una gran masa de gente cambió todo acerca de cómo los desarrolladores atraen nuevos usuarios, ya que parecía que había más posibilidades de conseguir nuevos suscriptores si este tíulo sabía llegar a su público de forma correcta.

De todo esto ya hace mucho tiempo. WoW hoy en día no es tan intocable como una vez fue, sobre todo en lo que se refiere a suscriptores. Al mismo tiempo sigue siendo una de las historias de éxito más importantes de toda la industria.

BioShock, porque los FPS pueden tener una gran historia

Imagen de BioShockImagen de BioShock / Andrew editada con licencia CC BY-SA 2.0

Si bien BioShock no fue un juego tan revolucionario como pudieran serlo los ya mencionados Modern Warfare o GoldenEye 007, pero no se puede negar que ofrecía una aproximación muy fresca al género de los FPS. Este título se encontraba apoyado por una historia que te atrapaba y un sistema de karma que nos hacía elegir entre "cosechar" Little Sisters o rescatarlas.

Algo como BioShock era necesario. Los shooters se habían quedado estancados para el momento en el que llegó este título, con una especie de obsesión por la Segunda Guerra Mundial y por los marines del espacio que defienden la galaxia. BioShock nos ofrecía algo completamente distinto que hasta ahora sólo habíamos visto en System Shock 2, si bien no a este nivel de sofisticación. Colocar al jugador dentro de un arco argumental oscuro y retorcido que encontrábamos en un mundo que, tras la Segunda Gran Guerra, podría haber sido escalofriantemente real.

BioShock hace un uso de una narrativa fuerte y muy centrada que inspiró a muchos juegos que vinieron después. El flujo orgánico de la historia y cómo los personajes estaban entretejidos en ella eran de una maestría tremenda, con un guion excelente. BioShock también empezó una nueva tendencia de FPS "thriller" por así decir, donde se pide al jugador que interactúe y que no se limite a participar en una galería de tiro.

Su historia tan bien planteada, llena de giros de la trama y revelaciones sorprendentes, ha sido una influencia obvia en todo lo que ha venido después dentro del género.

The Elder Scrolls IV: Oblivion, el salto al mainstream de Bethesda

Gameplay de OblivionGameplay de Oblivion / BenBenW editada con licencia CC 2.0

El cuarto título de la serie The Elder Scrolls tenía muchas expectativas que superar. Oblivion debía capturar al público mainstream, algo que hasta ahora se le había resistido a la serie y que debían intentar conseguir para perdurar en el tiempo.

Aunque los fans de la saga nunca se pondrán de acuerdo sobre qué juego de toda la serie es el mejor, no es difícil reconocer que Oblivion lo cambió todo. Morrowind había sido lanzado cuatro años antes, convirtiéndose en uno de los juegos con mayor alabanza crítica de todos los tiempos, pero aún así no había podido catapultar a The Elder Scrolls al lugar que eventualmente conseguiría.

Oblivion cambió muchos de los sistemas de juego de Morrowind, permitiendo a los jugadores ejercer un mayor control dentro del juego. Fue un fenómeno de masas, llegando a vender más de 4 millones de unidades, convirtiendo la saga en uno de los nombres más importantes de la industria de forma casi instantánea.

Oblivion también ayudó a alterar la forma en que gamers y devs ven los juegos de aventura en mundos abiertos, donde el vasto paisaje era atravesado por jugadores de toda condición y pelaje. Muchos juegos han tomado prestados muchos elementos característicos de Oblivion, y alteraron la dirección de los juegos en mundos abiertos para siempre.

Final Fantasy VII, el mejor JRPG de la historia

Gameplay de Final Fantasy VIIGameplay de Final Fantasy VII / Peaceful Respite editada con licencia CC BY-SA 2.0

Considerado universalmente como el mejor Final Fantasy de todos los tiempos, Final Fantasy VII es el nombre que más sobresale de toda la franquicia. Este título ha cogido entre sus garras a toda una generación desde su salida al mercado original en 1997.

Antes de su séptima entrega, toda la saga Final Fantasy había transcurrido en consolas de Nintendo usando animaciones en 2D. Esto cambió con la llegada de Final Fantasy VII, que en un principio iba a salir como un título next-gen de Nintendo -en las primeras conferencias de Nintendo 64 ya se hablaba de él-. La de Square era una franquicia de la empresa que nos había traído a Mario, pero todo cambió cuando saltaron de Nintendo a Sony. A partir de ese momento FFVII se convirtió en uno de los títulos flagship de la PSX, que junto con otros nombres como Resident Evil, Crash Bandicoot y Tomb Raider encabezó la revolución de Sony de finales de los 90 del siglo pasado.

Final Fantasy VII convirtió en mito la saga, siendo uno de los títulos más exitosos de la última década del siglo XX. Ha llegado a vender 9 millones de unidades y a menudo se habla de él como "el juego que ayudó a vender PlayStation".

Si algo hizo este título fue cambiar el curso de la guerra de las consolas, permitiendo que Sony se convirtiese en el líder y en el dominador de la industria que es hoy.

The Last of Us, las historias deben ser centrales

Gameplay de The Last of UsGameplay de The Last of Us / Videogame Photography editada con licencia CC 2.0

The Last of Us es el juego más moderno de la lista, pero no se puede dudar de su influencia en cómo deben ser los juegos a partir de ahora. Es el principio de lo que parece un cambio a nivel de toda la industria hacia juegos con grandes personajes y grandes historias, donde las situaciones se presentan con muchísimo tino.

Este título seguramente sea sólo el primero de una larga lista de juegos que se centrarán en personajes realisas y creíbles en mundos muy bien diseñados. Esto no significa necesariamente que cada juego tenga que poner en la piel de un superviviente postapocalíptico, pero sí que por culpa de dicho superviviente los personajes van a estar mucho mejor definidos.

No es que los guiones en los videojuegos fuesen malos antes de The Last of Us, pero sí se puede apreciar un cambio dramático en cómo los juegos se presentan debido al éxito que este ha tenido. Es el primero de una tendencia que trata a los juegos como un arte en lugar de sólo como un vehículo de entretenimiento.

The Last of Us ha cambiado la forma en que los jugadores miran la historia y su entorno a mejor. Esto debería ayudar a los desarrolladores a animarse a ofrecer al jugador siempre más.

Metal Gear Solid, la joya de la corona de PSX

La PlayStation original había empezado a despegar gracias a juegos como Final Fantasy VII y Resident Evil, pero Metal Gear Solid es la joya de la corona de todo el catálogo de PSX. Un guion tremendamente bien escrito, unos actores de doblaje sencillamente sublimes, una historia de esas que te atrapan -con mensaje antinuclear incorporado- conformó un paquete enorme que se veía complementado por un gameplay muy bueno -aunque la fase de enfriar y calentar las tarjetas de acceso era desesperante y es el único pero que me atrevo a ponerle-.

El concepto de un videojuego donde el sigilo es algo fundamental no era algo nuevo. Ya se había hecho antes en títulos como Castle Wolfenstein -el original, no Wolfenstein 3D- e incluso los dos primeros Metal Gear de los MSX. Ya había juegos como Thief: The Dark Project y Tenchu que tocaban este tema en la ultima década del siglo XX, pero no se podía competir con lo que ofrecía Metal Gear Solid. Su uso simple y efectivo del sigilo rompió muchos moldes. Como en todos los buenos juegos que plantean al jugador un importante desafío, se te daba la información básica para sobrevivir y se te soltaba en medio de la acción. A partir de ahí, todo depende de tus habilidades. Incluso salir ileso si te pillan.

El amor de Hideo Kojima por el cine es más que patente a lo largo de los dos discos que recreaban la experiencia de MGS. El guion y el planteamiento del juego hacen que parezca que estamos a los mandos de una película, algo totalmente revolucionario en su época. Y lo mejor de todo es que nosotros éramos los protagonistas.

Este punto cinematográfico ha sido lo que abrió camino para títulos como Uncharted o Max Payne, ya que el nuevo género de acción en 3D quedó definido por la primera aventura en tres dimensiones de Solid Snake. Era el primer paso hacia que el público entendiese que los videojuegos y el cine no estaban tan lejos, dándonos un buen montón de experiencias épicas para el recuerdo.

Los Sims, desaparece el concepto de ganar el juego

Sí, ya lo sé, tienes una novia que no es gamer que seguramente juega a Los Sims. Y si no, una hermana. O una prima. Probablemente tiene todos los packs de expansión y se ha descargado todos los mods habidos y por haber. A ti todo eso te parece una chorrada -ya somos dos-, pero no se puede negar la importancia de Los Sims dentro de la industria.

Desde un punto de vista más puramente filosófico podemos atribuir el éxito del juego a que los seres humanos somos criaturas voyeuristas que obtienen un placer de dudoso gusto viendo lo que hace su vecino. Los humanos somos seres interesantes y complejos que nos guiamos por nuestra propia lista de objetivos y aspiraciones. Aquí es donde Los Sims entra en juego: el usuario es un dios omnipotente y los habitantes del juego están a su merced. Se tiene control sobre toda la gente del mundo Sim, lo que habla a una parte muy primitiva del cerebro humano.

Los Sims cambiaron las expectativas en los videojuegos, donde no existe una forma de ganar. Sólo está el usuario, su Sim y todas las horas que quiera invertir en él.

Los Sims crearon una nueva generación de jugadores, todos ellos fascinados por las aventuras y desventuras de su pequeño personaje. La gran aportación de Los Sims fue difuminar las líneas entre simulación y realidad, consiguiendo que los usuarios sintiesen cosas reales por sus avatares, tratándolos como una extensión de sí mismos.

Resident Evil, el survival horror se vuelve superventas

Aunque no se puede negar que Resident Evil estaba claramente inspirado por juegos como Alone In The Dark, no fue hasta la salida del primer juego de la saga en 1996 que el terror en los videojuegos se convirtió en algo legítimo. Capcom atrapaba al jugador en una mansión tenebrosa, llena hasta arriba de zombis y criaturas asesinas con una cantidad limitada de munición y puntos de guardado escasos. Esto creaba en los jugadores un miedo que hasta entonces no se había sentido, además de ser el primer juego que mostraba en todo su potencial a la PlayStation original.

Resident Evil fue el primero de una más que notable tendencia en los juegos desde el momento de su salida: los survival horror empezaron a dominar la industria. Se considera a Sweet Home como el primer juego de este género, aunque Resident Evil fue el primero en hacerlo mainstream. De hecho, Resident Evil fue concebido como un remake de este título que ha pasado desapercibido para muchos jugadores.

En los años que siguieron a la salida al mercado de Resident Evil, aparecieron muchos juegos bajo la etiqueta de survival horror. Algunos casos son tan notables como los de Silent Hill, Parasite Eve o Dino Crisis, que tomaban muchos elementos prestados del juego de Capcom y que sirvieron para comenzar una edad de oro del género. El impacto en la industria de este título es innegable, a pesar de que se critique a sus episodios más modernos.

Doom, la revolución de los FPS

Si Modern Warfare cambió la forma en que se perciben los FPS, Doom fue el que puso a los shooters en el mapa. Todo el mundo lo ha jugado alguna vez. Se lanzaba al jugador a su infierno personal, lleno de una horda de monstruos hambrientos y unas cuantas BFGs con las que repartir estopa, por si acaso.

El ritmo salvaje que no decae del juego -junto con una banda sonora que incluye rip-offs MIDI de grandes del heavy metal como Slayer o Pantera- se clava en el jugador, que siempre está atento a todas las esquinas por lo que pueda salir. Su constante sensación de movimiento, su jugabilidad excelente y su capacidad de infundir miedo en el usuario lo convierten en uno de los mejores juegos de disparos de todos los tiempos.

Doom fue una revolución tecnológica y cultural, ya que rompió todas las nociones preconcebidas sobre los juegos que existían hasta el momento. Creó el subgénero de los Doom Clones, que lo hacían lo mejor que podían para intentar aprovecharse del enorme éxito del juego. Unos pocos como Quake lo consiguieron -de hecho Id Software, que también crearon el título que nos ocupa, en su momento lo vendieron como The Sequel to Doom-, pero este juego sigue estando en la cima del género.

También fue uno de los primeros títulos en atraer la atención de la prensa por su violencia, así como una forma de echar balones fuera y culpar a los videojuegos de todos los episodios horribles que ocurren en las calles. Incluso se le llegó a intentar responsabilizar de la masacre de Columbine.

Halo: Combat Evolved, mejorando a GoldenEye 007

Master Chief, protagonista de HaloMaster Chief, protagonista de Halo / Joshua | Ezzell editada con licencia CC 2.0

Es imposible imaginarse la industria sin Halo, ya que se ha convertido en una de las franquicias más exitosas y queridas de la historia con más de 50 millones de unidades vendidas.

Cuando el primer Halo salió en 2001 para la XBox sólo habían pasado 4 años desde GoldenEye 007, el juego que revolucionó los juegos de disparos para consolas en la Nintendo 64. Bungie mejoró el trabajo hecho por Rare en muy poco tiempo, desarrollando un juego que iluminaba el primer paso de Microsoft en la industria de las consolas. Si no fuese por Halo quizá no estaríamos hablando hoy de la consola de los de Redmond, probablemente habría desaparecido.

Halo también tuvo su propia serie de imitadores y fue pionero en elementos que hoy en día son comunes en la industria.

Super Mario 64, el fontanero se pasa al 3D

Gameplay de Super Mario 64Gameplay de Super Mario 64 / Robert Norris editada con licencia CC BY-SA 2.0

Después del debut de Mario en Donkey Kong ya sabemos lo que pasó con Mario: se convirtió en un emblema -ya lo comentamos antes- y Super Mario Bros. vendió muchas NES en todo el mundo, convirtiéndole en una superestrella. Mario fue protagonista de 3 entregas buenísimas en la NES, una obra maestra en la Super NES y una combinación maravillosa de jugabilidad, música y las características clásicas de Mario en Super Mario 64, creando uno de los mejores juegos de todos los tiempos.

Super Mario 64 era mucho más que un simple videojuego. Millones de personas esperaron impacientes la llegada de todo un nuevo género conocido como 3D platformer: sacó a Mario de las dos dimensiones y lo colocó en un mundo tridimensional que explorar.

Ha influido a toda una generación de devs que crecieron jugándolo, que ahora están creando sus propios títulos. Casi cada programador actual citan Super Mario 64 como la razón principal por la que quisieron empezar a desarrollar juegos.

Grand Theft Auto III, el inicio de la leyenda de GTA

Situado en las calles llenas de criminales de Liberty City, Grand Theft Auto III te pone en la piel de un matón silencioso que usaba la ciudad como su patio de recreo. Se trataba de una experiencia en un mundo abierto donde el jugador tenía libertad total para cumplir las misiones que se le encomienden o para causar tanta destrucción como quisiese. Además de contar con una brillante campaña principal con un tronco argumental muy bueno, había también una interesante cantidad de secretos y misiones ocultas.

El primer juego de la saga GTA salió en 1997 y no era ni mucho menos lo que vimos a partir de la tercera entrega. Le pasó un poco como a Mario: tradicionalmente la perspectiva del juego era cenital, y fue reemplazada por un gigantesco mundo en 3D que empezó la revolución de los sandbox y el open world en el que, insisto, existía libertad total.

GTA III originó un buen montón de imitadores como las series Saints Row o True Crime, cada una de ellas intentando conseguir un hueco en este género. La tercera entrega de Grand Theft Auto también hizo popular la figura del antihéroe de nuevo.

Half-Life, mucho más que un FPS

Gameplay de Half-LifeGameplay de Half-Life / John Brooks editada con licencia CC 2.0

Half-Life es uno de los juegos más icónicos que existen. Su atmósfera, su jugabilidad pulida y su sensacional narrativa lo han incluido en numerosas listas sobre los mejores juegos de todos los tiempos. Fue un soplo de aire fresco, y un chute de adrenalina para una industria que se estaba quedando dormida y estancada.

El juego empieza como un día cualquiera en el trabajo, donde el jugador tiene una cierta sensación de comodidad. Por primera vez no se soltaba al usuario sin más en la acción. Era simplemente un día más en la oficina, o eso parecía. Esta forma de contar la historia del juego, así como que nunca dejamos de verlo todo a través de los ojos de Gordon Freeman, creaba una conexión muy íntima con el personaje desde el principio.

Nunca había habido un juego como Half-Life antes, lo que significaba que en años posteriores veríamos más títulos que se le parecían. La sensación de miedo que podía llegar a infundir inspiró muchos juegos que llegaron después, que tomaron prestados conceptos que Valve puso en el primer episodio de una serie que sigue esperando una tercera entrega -¡por favor!-. Gordon Freeman podía ser cualquiera de nosotros, un tipo normal que se ve envuelto en algo que le viene grande. Esto luego influiría en cómo se creaba a los protagonistas de títulos que han venido después.

The Legend of Zelda: Ocarina of Time, redefiniendo los juegos de aventura en 3D

The Legend of Zelda es una de las sagas más queridas y populares de la historia, con Ocarina of Time como la joya de la corona. Se trata de una combinación refinada de historia, jugabilidad y diseño, que funcionaba en una armonía brillantemente precisa. Se le cita muy a menudo como el mejor título de Zelda y como uno de los mejores juegos de todos los tiempos.

Antes de Ocarina of Time, los juegos de aventura en tercera persona no estaban tan bien definidos como lo harían en años posteriores. Este título forjó las bases de una revolución en este género que todavía persiste, influida fundamentalmente por el uso inteligente de los objetos, la sensación de vivir una aventura y un enorme mundo para explorar. Los juegos que han venido después de él le deben mucho, sobre todo porque muchos conceptos que hoy son comunes provienen de su mismo núcleo.

Se trata de uno de los juegos más influyentes de la historia, ya que su enorme número de misiones secundarias, minijuegos y una trama principal épica son sólo partes de la experiencia más grande jamás creada por Nintendo. Puede que el juego de aventuras en 3D no naciese con Ocarina of Time, pero no se puede dudar de que este juego lo perfeccionó y cambió la industria por completo.

Hamish Duncan editada con licencia CC 2.0

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