Estrella amarilla de los judíos

Internet siempre refleja dos caras de una misma moneda. Por un lado ofrece al mundo una maravillosa ventana a la información, la comunicación y el descubrimiento. Esta parte es increíblemente positiva y es una de las que, quienes nos dedicamos al medio y lo vivimos a diario, destacamos siempre que podemos. Por otra parte existe un lado mucho más siniestro: trolls, ciberacoso, mensajes de odio, discriminación… Cualquier persona es susceptible de verse afectada por cualquiera de estos fenómenos. Hace tiempo que quienes se dedican a verter un mensaje envenenado empezaron a usar códigos “secretos” para que estos pasasen más inadvertidos. Hoy hemos conocido un nuevo caso de este cifrado rudimentario.

Nos referimos al uso de (((Echoes))), una cadena de caracteres que permite a los partidarios de la alt-right y el supremacismo blanco marcar a ciertos objetivos como judíos a personas de su misma corriente ideológica. Esto permite llevar a cabo a estos grupos labores de ciberacoso en blogs o en redes sociales marcando entre tres paréntesis el apellido de una persona —por ejemplo (((Rosenfeld)))—, según se ha publicado en Mic News.

Un periodista del New York Times, víctima de (((Echoes)))

Al parecer son los partidarios de Donald Trump los que utilizan esta simbología para marcar a sus objetivos. Un periodista del New York Times, Jonathan Weisman, fue objeto de este acoso online después de que retuitease un artículo sobre Trump llamado This Is How Fascism Comes to America. El periodista se encontró con el tuit Hello ((Weisman)) en su feed de notificaciones. Al parecer el tuit había sido escrito por alguien que usaba el nick CyberTrump.

Como era de esperar, Weisman no entendió nada. Cuando pidió una explicación, CyberTrump contestó que era “un silbato para perros“. De esta forma tan críptica se dio inicio a una sesión de acoso y derribo por parte de los seguidores de la derecha estadounidense, que a fecha de la publicación de un artículo sobre el tema en el New York Times —26 de mayo— no había terminado.

Desde que el cyberbullying empezó Weisman recibe a diario imágenes antisemitas, una de ellas de especial mal gusto. En ella se reemplazaba el Arbeit Macht Frei que se puede leer en la entrada del campo de concentración de Auschwitz por Machen Amerika Great.

Sin embargo y tal y como Weisman señala en su artículo, más allá de los ataques a terroristas los que apoyan a Donald Trump también se han cebado con el colectivo musulmán. Y mientras tanto, las oficinas de registro de votantes y de ciudadanía se llenan de inmigrantes intentando conseguir que el multimillonario no llegue a la presidencia del gobierno de Estados Unidos.

Aún no hemos oído nada por parte del señor Trump, no hay denuncias, ni renuncia a apoyar actitudes racistas o antisemitas, ni expresión de simpatía hacia sus víctimas. (Jonathan Weisman, autor de The Nazi Tweets of ‘Trump God Emperor’)

¿Cómo se ha podido hacer que (((Echoes))) pase desapercibido?

El símbolo ((())) es prácticamente imposible de buscar para los usuarios corrientes. El motor de búsqueda de Twitter, de hecho, devuelve esto cuando se hace una búsqueda con estos caracteres:

Esto es lo que pasa cuando se busca '((()))' en TwitterEsto es lo que pasa cuando se busca '((()))' en Twitter

Si por otro lado se intenta buscar (((Apellido))), Twitter elimina los paréntesis de los parámetros y devuelve cada entrada con el nombre. Esto significa que los resultados son tan elevados que (((Echoes))) es más fácilmente ocultable. Y al parecer, todos los motores de búsqueda de las webs más populares funcionan de la misma manera.

Según se ha publicado usando TweetDeck sí se puede filtrar mejor la búsqueda, pero hay un problema mayor: la habilidad de la comunidad de Twitter para identificar y reportar el lenguaje del odio. Señalar un método específico de acoso es más difícil cuando la red social de microblogging debe confiar en que los usuarios enviarán tuits por separado, en lugar de buscar a todo el mundo que use los caracteres de (((Echoes))). Si se pudiese filtrar mejor la cadena de caracteres usada, seguramente los usuarios y los desarrolladores de la red social podrían acabar con el problema más fácilmente.

El auge del antisemitismo antes de las elecciones

Según se recoge se han producido picos de acoso a periodistas y de lenguaje del odio durante la última campaña electoral. Gran parte del acoso y los insultos se ha dirigido a periodistas judíos. Según quienes se dedican a controlar la actividad de estos grupos, la retórica xenófoba e islamófoba de Donald Trump y sus propuestas políticas han encontrado un hogar en las cabezas de la alt-right estadounidense.

Están desatados. No puedes publicar nada contra Trump ahora mismo y tener inclinaciones hacia el judaísmo sin que se te trollee hasta la muerte. (Heidi Beirich, directora de Inteligencia del Southern Poverty Law Center)

De hecho, la señora Beirich ha pedido en reiteradas ocasiones a Trump que denuncie las conductas antisemitas llevadas a cabo en su nombre. Para la directora de Inteligencia del SPLC estas son “la campaña presidencial más racista de los últimos 16 años”. También señala que “da miedo cómo Trump y su mensaje han calado en estas personas”.

Twitter necesita mejores herramientas contra el lenguaje del odio

(((Echoes))) puede ser un código difícil de buscar, pero es público. Esto significa que los tuits que lo utilizan se pueden reportar a Twitter y sus responsables podrían ser expulsados de la red social. Esto, desde luego, no impedirá que los acosadores creen nuevas cuentas y que no haya otros usuarios que se lancen al cuello de sus víctimas una vez sean identificadas con la cadena de caracteres ya descrita. Esta técnica se conoce como dogpiling.

Donald y Melania TrumpDonald y Melania Trump / Marc Nozell editada con licencia CC 2.0

En 2014 un grupo llamado Women, Action and the Media revisó cientos de informes de acoso en Twitter y recomendó diversas medidas para ayudar a terminar con el problema. La solución para el dogpiling que proponía este grupo era recomendar que los usuarios pudiesen reportar varias cuentas al mismo tiempo, de forma que se pudiese filtrar el contenido abusivo de sus timelines. Ahora Twitter lo permite.

En cualquier caso y a modo de conclusión, los neonazis de Twitter han descubierto un agujero del que se pueden aprovechar: un código difícil de filtrar cuyo significado incita oleadas de odio antes de que el objetivo sepa qué está pasando.

Tim Adams editada con licencia CC 2.0

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