Antena parabólica

Internet es una herramienta utilizada por muchos usuarios para muchas cuestiones diferentes, pero nadie como los terroristas de ISIS lo usa mejor como arma propagandística. Ya sea con el propósito de encontrar nuevos reclutas o de extender su mensaje, en Daesh son unos maestros del community management del que más de uno tendríamos que tomar notas —igual que de las teorías de propaganda de Himmler—. La pregunta que surge al conocer esto es la siguiente: ¿cómo consiguen hacerlo dado que el grupo opera en una región con telecomunicaciones casi arrasadas? Recordemos que allí el conflicto bélico sigue en su punto más álgido.

En Europa llevan mucho tiempo intentando responder esta cuestión, y está siendo tremendamente problemático para las autoridades del continente. Esto se debe a que son compañías europeas las que ofrecen el acceso a las plataformas que usan para extender su propaganda. No está claro si las empresas saben lo que están haciendo, pero según se recoge en Spiegel Online podría ser el caso. También podemos leer que las empresas podrían cortar el acceso sin mucho esfuerzo si quisiesen.

La sospecha de que haya empresas europeas implicadas empieza a cobrar fuerzaLa sospecha de que haya empresas europeas implicadas empieza a cobrar fuerza / Rock Cohen editada con licencia CC 2.0

Esto nos lleva a plantearnos más de una pregunta, que vamos a intentar responder en este artículo.

¿Cómo se conecta el ISIS a Internet?

Si tienes que acceder a Internet en Siria o en Irak, la tecnología que necesitas se puede comprar en la provincia de Hatay, una zona entre la frontera con Turquía y el Mediterráneo. En los bazares de la ciudad de Antakaya se puede encontrar todo tipo de material electrónico.

También hay miles de antenas parabólicas instaladas en la zona que permiten el acceso a Internet por satélite, un negocio que lleva años en alza. Todo lo necesario para acceder a la red de esta forma es una antena parabólica y un módem, con lo que se consigue Internet de banda ancha aunque no exista infraestructura cableada.

Sin embargo, esta forma de conectarse a Internet no es nada barata. El equipo necesario está en torno a los 455 euros en Siria ahora mismo, lo mismo que cuesta seis meses de acceso a Internet por satélite en la zona.

Gracias a los satélites ISIS podría conectarse desde regiones remotasGracias a los satélites ISIS podría conectarse desde regiones remotas / Michael Coghlan editada con licencia CC 2.0

Esta tecnología es una gran ventaja para las personas que viven en áreas rurales, ya que les permite estar conectados con el resto del mundo. Huelga decir que también hay organizaciones humanitarias que se ven obligadas a usar el Internet por satélite para su trabajo. Para activistas políticos sirios o para el propio ISIL Internet es la herramienta más importante para comunicarse. Esto permite que puedan acceder a la red desle las regiones más remotas y desérticas.

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En Antakaya la demanda de tecnología por satélite al otro lado de la frontera con Siria ha provocado un boom en el negocio. Según se recoge, hay actualmente 2.500 usuarios en Siria que les proporcionan ganancias netas de 100.000 dólares mensuales. Eso sí, cuando a los vendedores de esta tecnología se les pregunta quiénes son sus clientes responen que sólo venden a empresas, que no saben quién es el usuario final.

En la fuente se comenta que sólo los técnicos de confianza del ISIS pueden instalar antenas de acceso por satélite, y que los emires de Daesh deciden cuándo un particular está autorizado a usar Internet, e incluso si deben dejar un área entera incomunicada.

¿Dónde encajan las empresas europeas?

Una gran parte de las parabólicas que acaban en oriente medio pasan por Rotterdam. Aquí llega la mayor parte del equipo tecnológico europeo, cuyos fabricantes están en Asia. A partir de aquí las parabólicas pasan por los principales operadores europeos del sector, con Eutelsat y Avanti Communications como máximos exponentes.

Estos operadores no ofrecen datos respecto al número de clientes que tienen, pero existen pruebas anecdóticas. Según se recoge, en Turquía por ejemplo quienes quieran acceder a Internet por satélite tienen que registrarse en la BTK, la reguladora de telecomunicaciones turca. Según sus datos, hubo 11.000 usuarios registrados en Turquía durante el primer trimestre de 2015, 500 más que el año pasado.

En Turquía se puede comprar lo necesario para tener Internet por satélite en SiriaEn Turquía se puede comprar lo necesario para tener Internet por satélite en Siria / faruk editada con licencia CC 2.0

Durante 2013 y 2014 la empresa alemana Sat Internet Services exportó más de 6.000 parabólicas a Turquía. Según la fuente, es probable que esas parabólicas no se quedasen en turquía, y es muy probable que una buena parte de ellas acabasen en Siria. En este sentido no existe competencia, ya que al no haber otra forma de acceder a Internet los precios pueden ser muy altos.

Ahora bien: es poco probable que estas empresas estén intentando ayudar al ISIS deliberadamente, y no está claro si saben a quién se le entregan esos equipos que venden en última instancia.

¿Por qué las empresas no detienen el servicio?

Cuando se preguntó a los dos principales actores en la venta de equipos para acceso por satélite, ambos dicen que venden sus equipos sólo a distribuidores importantes que son de confianza, y que no venden a usuarios finales. Según ellos, no se puede tener constancia de usuarios que estén en zonas de Siria controladas por Daesh, y que si este fuera el caso usarían todos los medios a su alcance para detener el acceso.

Poner un satélite en órbita es muy, muy caroPoner un satélite en órbita es muy, muy caro

Dados los costes elevados de inversión para conseguir tener lista la infraestructura necesaria, lo que los operadores de satélite quieren hacer es conseguir tantos clientes como puedan y tan rápido como sea posible. Los analistas económicos calculan que cuesta entre 300 y 400 millones de euros construir un satélite y ponerlo en órbita. Estos satélites tienen una vida media de unos 15 años, lo que supone que la inversión debe recuperarse cuanto antes.

Esto podría explicar por qué a nivel extraoficial estas empresas aceptarían tener clientes dentro del entramado de ISIS, aunque cortar el acceso es muy fácil: a través de un portal web se puede eliminar con un clic. En caso de que albergasen alguna sospecha, los operadores también podrían ver qué datos se envían y se reciben a través de las antenas parabólicas.

En cualquier caso, el hecho de que se pudiese conectar a cualquiera de los fabricantes con Siria podría colocarles en una situación muy incómoda, especialmente al operador francés Eutelsat teniendo en cuenta la situación actual en su país de origen.

Timo Newton-Syms editada con licencia CC 2.0

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