No todas las cárceles ofrecen privilegios como televisiones propias para reclusos

Todos los días leemos o escuchamos una nueva historia de hackers. Muchas de ellas incluyen robo o la revelación de varios gigabytes de información confidencial, otras veces conllevan importantes problemas de seguridad, pero de vez en cuando también aparecen 'bonitas' historias de hackeos por solidaridad. ¿Acaso se puede tachar de alguna otra manera el hecho de piratear el sistema de televisión de la cárcel para ofrecer material pornográfico al resto de reclusos?

Eso es justamente lo que ha pasado en la prisión de alta seguridad de Halden en Noruega. Y no, tranquilos, no somos tan inocentes para pensar que el preso en cuestión lo hizo simplemente como un acto de buena fe o caridad hacia sus compañeros.

Según relata el diario noruego VG, un interno logró hackear el sistema, no sólo para poder compartir con el resto de presidiarios las actuaciones más premiadas de las estrellas del cine para adultos, sino también para que los presos pudieran intercambiar archivos y mensajes sin que los guardias se percatasen.

Interior de la prisión de Halden en NoruegaInterior de la prisión de Halden en Noruega / Hatto editada con licencia CC 2.0

De hecho, éstos sólo comenzaron a sospechar que algo raro estaba sucediendo con el sistema de televisión de la cárcel cuando empezaron a notar incrementos puntuales en el tráfico y que se estaban produciendo muchos más incidentes de lo normal con las televisiones de los reclusos. Cuando, durante un registro, encontraron una nota con credenciales para el acceso al sistema, empezaron a atar cabos.

Halden, posiblemente la mejor cárcel del mundo

Muchos os estaréis preguntando en qué tipo de cárcel cada preso tiene su propia televisión. Aquí, en España, sólo nos imaginamos tales privilegios para algún político o ex banquero corrupto, o como mucho para alguna cantante folclórica metida a blanqueadora de capitales. Pero resulta que el sistema carcelario noruego es bastante diferente al nuestro, y en particular la prisión de Halden, protagonista de varios documentales y reportajes, más todavía.

Más que una cárcel, Halden, inaugurada en 2010, tiene pinta de hotel de lujo, ya que cada celda cuenta con televisión de pantalla plana, baño propio con todas las comodidades y minibar, como se puede observar en el anterior vídeo. Se pretende recrear la vida fuera de la cárcel de la manera más fiel posible, favoreciendo la rehabilitación de los presos en lugar de centrarse en su castigo.

Con este nuevo servicio, la prisión de Halden, nombrada como cárcel más humanitaria por la revista Time, seguro que ha contribuido de manera muy gratificante hacia la rehabilitación y futura reinserción de sus presidiarios.

Otros hackers en busca de ‘entretenimiento’ sexual

No es el primer caso en el que un hacker pone sus conocimientos al servicio de este tipo de entretenimiento, aunque sí suponemos que acceder a un sistema, en teoría, tan bien protegido como el de una cárcel tiene más mérito que otros casos conocidos.

Aquí en España hemos conocido varios casos. Hace poco más de un año cuando arrancó el servicio de BiciMAD, esta plataforma para el alquiler de bicicletas eléctricas también tuvo que lidiar con un hacker al que le pareció divertido mostrar en las pantallas de los terminales imágenes pornográficas. Obviamente, en este caso era más un ataque al decepcionante servicio del Ayuntamiento de Madrid que un intento por entretener al personal, aunque más de uno lo encontró bastante ameno.

Siguiendo en nuestro país, allá por el año 2010, una pantalla informativa de la estación de metro de Xátiva en Valencia fue objeto de un hackeo para proyectar una película porno para sorpresa de los miles de viajeros que pasan por esta céntrica parada todos los días. Sin duda un nueva vuelta de tuerca al concepto de metrosexual.

Hace algunas semanas se produjo un caso similar en Brasil, en la estación de autobuses de Boqueirao en Curitiba, cuando un hacker logró acceder al sistema informático con el que se controlan las pantallas con información sobre horarios de llegada y salida, para mostrar material pornográfico en las mismas. No es de extrañar que algunos pasajeros perdieran su autobús.

No te vayas sin leer: H de Hackeo, grandes vendettas en la historia de Internet

En 2012 conocimos un incidente parecido en una tienda de Best Buy, la multinacional estadounidense de electrodomésticos, situada en Carolina del Sur. Un grupo de hackers accedió a la red Wi-Fi de la tienda y comenzó a mostrar vídeos poco apropiados para todos los públicos en las televisiones de muestra de la tienda. Se rumorea que más de uno preguntó si ese servicio de televisión venía incluido en el precio.

Tampoco pasó desapercibido para la prensa el hackeo que sufrió en 2012 el centro comercial ecuatoriano San Marino Shopping. La pantalla gigante que preside la zona de restauración donde se sientan a comer cientos de familias comenzó a emitir contenidos adultos tras haber sufrido un ataque informático. El hashtag #PornoEnSanMarino tardó pocos minutos en convertirse en el primer trending topic de la historia del país sudamericano.

Algunos años atrás en Rusia también tuvo lugar un incidente similar. Un hombre de 40 años decidió hackear el servicio de una enorme pantalla publicitaria de una de las calles más concurridas de Moscú para transmitir un vídeo porno, provocando un enorme atasco. El culpable reconoció que sólo lo había hecho para entretener a la gente, pero pensaba que estaba accediendo a un monitor de una tienda pequeña que sólo verían unas pocas personas y no a una pantalla gigante en medio de la calle.

Como podéis comprobar, el de Halden no es el primero ni el último incidente de estas características. Todo ello sin mencionar los cientos de webs de empresas, corporaciones o partidos políticos que han sido hackeadas, sustituyendo su contenido original por material pornográfico a lo largo de los últimos años, por simple represalia hacia los ideales o actuaciones de sus responsables, aunque ese ya es un tema aparte. 

Charles Knowles editada con licencia CC 2.0

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