Nokia

Puede que los móviles tradicionales cada vez tengan menos sitio en una sociedad constantemente conectada, pero hay quienes todavía encuentran un uso para ellos. Suelen acabar en manos de, fundamentalmente, personas mayores que no acaban de entender cómo funcionan los smartphones. Además, ofrecen ventajas sobre los terminales inteligentes: precios mucho más baratos, componentes más económicos y autonomías muy amplias. Sí, no tienes acceso a tus aplicaciones favoritas y no puedes publicar con ellos en redes sociales, pero puedes tener unos cuantos días de batería y olvidarte del cargador hasta que ya no quede más remedio. Quienes usamos smartphones, en cambio, no corremos la misma suerte.

Pero este artículo no es para hablar del controvertido asunto de las baterías. Lo que queremos es hablar de uno de estos feature phones tan económicos: el Nokia 105, que se puede adquirir por 20 dólares. Este terminal es más o menos a prueba de agua y polvo, y siguiendo la filosofía de fabricación de Nokia, está creado para durar mucho tiempo.

Ninguna de estas características es la que nos lleva a hablar de este terminal. Sin embargo, lo que hace relevante al Nokia 105 para nosotros es que es el teléfono favorito del ISIS.

Nokia 105 sin detonar intervenidosNokia 105 sin detonar intervenidos / Conflict Armament Research

Nokia 105, el teléfono del ISIS

Los radicales del Estado Islámico no utilizan este teléfono para comunicarse, sino que lo usan en la fabricación de bombas. Esto lo hemos podido saber gracias a un informe publicado por el CAR -Conflict Armament Research-, un grupo de investigación de armamento con base en la ciudad de Londres.

Según se recoge, se analizaron 700 componentes recuperados de artefactos explosivos sin detonar con la firma del grupo extremista. En todos ellos se encontró que el Nokia 105 se utiliza de forma recurrente para realizar atentados de forma remota. El ISIS necesita productos comerciales de uso cotidiano para fabricar sus bombas, según han apuntado desde el CAR.

El Nokia 105 es una versión actualizada del Nokia 1280, uno de los modelos más populares del fabricante finlandés. Tiene prácticamente las mismas características de su predecesor, incluyendo una autonomía de 35 días en espera. Con semejante autonomía se podría dejar atentados preparados con mucha antelación.

La mayoría de los teléfonos que se iban a usar en atentados y que finalmente no detonaron fueron recuperados por fuerzas del Peshmerga, el ejército de los combatientes kurdos. Cinco terminales se intervinieron a primeros de diciembre de 2014 cerca de Erbil -en Irak-, y habían sido adquiridos entre Yemen y un vendedor local, que actuaba como intermediario de empresas de otros países. Más adelante se requisarían otros cinco terminales en Erbil, algunos con procedencia emiratí y otros con origen iraquí.

Complejas cadenas de compra y custodia

Que se pueda vincular a los terroristas del ISIS con el Nokia 105, construido bajo el auspicio de Microsoft, es algo que no le hace bien a la empresa de Redmond. Y sin embargo, poco hay que puedan hacer. La documentación publicada por el CAR apunta a compras legales en Emiratos Árabes Unidos e Irak. Los vendedores de estos países habrían actuado como intermediarios, ya que según el documento el origen de los terminales son países como China, India y Vietnam.

Mapa de las cadenas de custodia de los Nokia 105Mapa de las cadenas de custodia de los Nokia 105 / Conflict Armament Research

Sin embargo, estos teléfonos no son los únicos productos de uso civil que utiliza el Estado Islámico. Según el CAR, otros productos utilizados son el nitrato de amonio, pasta de aluminio, cables eléctricos, detonadores, componentes electrónicos e incluso agua oxigenada. En el documento se apunta a que estos productos provienen de empresas situadas en Turquía e Irak, y también se compran de forma legal. Las empresas podrían no saber quiénes son sus clientes finales, ya que la mayoría de estos productos también se utilizan de forma cotidiana.

Por otra parte, la red de compras de componentes no se limita a estos territorios. Las adquisiciones de material para fabricar explosivo por parte del ISIS se extienden por 20 países, y algunos componentes de los explosivos vienen desde países como Estados Unidos, Brasil y Japón.

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