Una pareja de novios el día de su boda

Buscas el frío tacto del móvil en el bolsillo, lo desbloqueas y, angustiado, enciendes la pantalla. Nada, ningún WhatsApp, y no te ha leído. ¿Última hora de conexión? Las 3 am. –Pero ¿con quién narices estaría golfeando a esas horas?-. Esperas a que se oscurezca de nuevo y lo dejas encima de la mesa –concéntrate- te dices, –estará ocupado-. Treinta segundos después miras tu smartphone de reojo y tu estómago decide contonearse en un jocoso baile mientras tus orejas zumban burlonamente al menor pitido electrónico. Repites la operación y compruebas (consternado) que el maldito doble check ha cambiado de color. Y tu cabeza, ajena a todo razonamiento lógico, especula a mil revoluciones –ya está, me va a dejar-. ¿Te resulta familiar? Efectivamente, no eres un caso aparte.

 Los enamorados se cogen de la manoLos enamorados se cogen de la mano

Las estadísticas hablan de las MIM

Durante los últimos dos años, los servicios de Mensajería Instantánea Móvil (MIM) han sustituido a los SMS y han ido ganando protagonismo –gracias a su reducido coste y  excelente funcionalidad- en todos los ámbitos de nuestra vida. Según el informe elaborado por The App Date Madrid, un 96% de los usuarios españoles las emplea para mantener conversaciones -la cifra ha crecido más del 50% durante el último año-; una manera de comunicarse que ha afectado a las relaciones laborales, sociales y, por supuesto, al “singular ecosistema” de amantes y enamorados. Pero ¿qué efecto en concreto tienen sobre este último? ¿Son capaces de romper parejas?¿Cuál es el verdadero problema?

Un usuario chatea en LINEUn usuario chatea en LINE 

Las favoritas son WhatsApp –con una gran diferencia-, Line, WeChat, Viber, y Kakao Talk; aunque Telegram empieza a despegar dentro de nuestras fronteras. Precisamente esta segunda (Line) y a colación del tema que nos atañe, ha dado a conocer los resultados de su última encuesta Amor, engaños y mensajería instantánea. El test, que ha contado con la participación de más de 10 mil usuarios, ha puesto de manifiesto unos datos absolutamente sorprendentes, tanto, que se encuentran en el lado opuesto a estudios previos. El principal shock se produce cuando nos enteramos de que un 76% de los encuestados cree que una app como Line puede mejorar su relación de pareja. De hecho, solo un 15% opina que se comunica con más fluidez en persona. La gran mayoría destaca su utilidad a la hora de superar la timidez y de decir “cosas que frente a frente no se podrían”. Despiertan también nuestra curiosidad las cifras relacionadas con la infidelidad, que indican que entre el 62 y 71% (chicos y chicas respectivamente) no ha engañado nunca a su compañero chateando.

Imagen del símbolo del WhatsAppImagen del símbolo del WhatsApp  

El contraste con otras informaciones anteriores resulta considerable. Por ejemplo, hace unos meses, dos investigadores de la  Universidad de Brigham descubrieron que el principal uso del WhatsApp está asociado a pedir disculpas, resolver diferencias y tomar decisiones; y que, para más inri, el envío de estos mensajes está vinculado, directamente, con una mala comunicación. La Asociación de Abogados de Italia, por otra parte, asegura que esta app se encuentra detrás de la mitad de los divorcios que gestionan. Los creadores de Telegram –que posee una función de “chats secretos” que no dejan rastro- aseguran que la suya es la plataforma preferida por los adúlteros. Y hasta en Malavida analizamos cómo los últimos emojis de Ikea podían destrozar nuestra relación de pareja.

Icono del sistema de mensajería TelegramIcono del sistema de mensajería Telegram 

En declaraciones a este canal, la psicóloga clínica Amparo Cervera apunta al tiempo y los celos como dos problemas significativos. “Estamos demasiado pendientes y, si no nos responden inmediatamente, entramos en crisis”. La facilidad con la que se producen malentendidos, las “dificultades para captar la ironía y la imposibilidad de ver la expresión de la otra persona” añaden leña al fuego. Además, la tendencia es controlar la comunicación del otro, una muestra de desconfianza e inseguridad.

Evidentemente y como nos confirma la experta de eStabilitas –una de las mayores plataformas de asistencia psicológica por videollamada-, Gemma Figueras, las MIM en sí mismas no causan rupturas. “Es probable que encontremos alguna pareja que atribuya la suya a una aplicación de esta índole; sin embargo la realidad es que las parejas rompen sus relaciones por un conjunto de motivos de mayor envergadura mucho más complejos”.

Dibujo de un corazón roto con tiritaDibujo de un corazón roto con tirita

Dejando a un lado las virtudes y desventajas, su constante evolución –la mayoría de ellas trata de ir más allá del chat- y los casos comentados, resulta obvio que, si bien las consecuencias del empleo de las MIM no dependen directamente de las herramientas en sí mismas, sí lo hacen del modo en el que las utilizamos. “Estas aplicaciones son una herramienta para la comunicación y su adecuación con la pareja o con el entorno familiar o laboral dependen más del uso que se haga de ellas que de la propia aplicación”, indica Figueras. De hecho, “todas las herramientas de comunicación pueden servir para encender la chispa de una relación tanto en sus inicios como más tarde. Lo importante está en la motivación y el empleo que haga la persona que comunica con su pareja a través de estas apps”.

Cervera se atreve a ponernos el caso concreto de los mensajes que los propios cónyuges se envían dentro de la misma casa. “Es distinto que sean un guiño de complicidad, a que los usen por dificultades de comunicación o por la imposibilidad de relacionarse. Lo primero puede ser divertido y tener gracia, lo segundo es un problema que debería tratar un especialista”.

Pon en práctica pequeños trucos

Al margen de los conocidos trucos -como evitar el uso de las MIM bajo los efectos del alcohol, la supresión de la última hora de conexión  y el doble check, el borrado de las fotos provocativas que pasen a tu galería, la omisión de las preguntas urgentes y el cuidado al establecer la foto del perfil -la especialista de eStabilitas remarca que “es importante que las parejas dispongan de una norma en relación al uso de las aplicaciones”.

Una pareja de enamorados se mira a los ojosUna pareja de enamorados se mira a los ojos 

Para finalizar y teniendo en cuenta a aquellos que no tenéis relaciones serias, os dejamos con una curiosidad útil: las personas que usan emoticonos en sus mensajes tienen más sexo que los que deciden emplear la palabra. Al menos así lo afirman los datos de la encuesta realizada por la web de citas Match.com, que apunta que el 64% de los hombres y el 46% de las mujeres que recurre a ellos con regularidad tienen encuentros de este tipo mensualmente. Así que, ya sabes, :-).

Mraliembg editada con licencia CC 3.0

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