Lagarto SUSE saliendo de taza Red Hat

La colaboración entre los desarrolladores de SUSE y Red Hat, dos de las distribuciones de Linux más importantes, ha dado sus frutos y más de un usuario lo va a agradecer: se acabó tener que reiniciar el sistema cada vez que se actualice el kernel puesto que ambas organizaciones han encontrado la manera de evitarlo.

Una mejora que parte del trabajo individual de cada distribución

Ambas organizaciones trabajaron de manera independiente en poder presentar una solución para actualizar el sistema operativo en vivo. Ambas mostraron la solución para sus distribuciones en 2013: kGraft de SUSE se presentó en febrero y un mes después, en marzo, fue presentada Kpatch de Red Hat.

Desde entonces se pusieron manos a la obra por hacer extensivos sus logros a toda la comunidad Linux del mundo y parece que por fin esta actualización sin reinicio estará disponible en la versión 3.20 del kernel.

Jiri Kosina, desarrollador de SUSE, explica en la lista de correo del Kernel de Linux cuáles eran las incompatibilidades entre los procesos de actualización diseñados por ambas distribuciones:

La principal diferencia entre las dos soluciones, es la manera en la que se aseguran que la actualización se desarrolla de manera consistente cuando se trata de distintos procesos de ejecución respecto a la naturaleza semántica del cambio que se está introduciendo.

La actualización está por ahora implementada para arquitecturas x86 como referencia, pero ya se está trabajando para que funcione también en PowerPC, s390 y ARM.

De esta manera, del trabajo conjunto de Red Hat y SUSE, empezarán a aprovecharse todas las distribuciones. Si bien ésta no era una mejora vital para cualquier usuario de este sistema operativo, será bienvenida por estos en la medida que no tendrán que interrumpir su trabajo con cada nueva actualización.

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