La Microsoft Surface 3 luce así de bien

La Microsoft Surface 3 es el tercer intento de la empresa de Redmond por adentrarse en el mundo de las tabletas, tras los sonados fracasos de 2013 con la Surface RT y la Surface 2, amén de diferentes versiones profesionales y empresariales. Veremos si se cumple aquello de 'a la tercera va la vencida'.

Esta Surface 3 pretende ser básicamente un híbrido entre una tableta al uso, aunque con un sistema operativo Windows completo, y un ordenador portátil, mucho más cómodo para el trabajo diario. Cuando uno pretende abarcar dos aspectos diferentes a la vez, suele ocurrir que no alcanza a satisfacer plenamente ninguno de los dos.

Y eso precisamente la pasa a la Surface que tenemos entre manos, se trata de un portátil que en el fondo no es un portátil y una tableta que no llega a ser del todo una tableta. Que sí, que es fascinante poder combinar ambos mundo en un solo dispositivo. Poder estar jugando a un juego móvil en la pantalla táctil y al minuto siguiente estar redactando un documento en Word es muy llamativo, pero en ningún caso la comodidad de poder hacerlo en el mismo dispositivo, supera la eficiencia de una tableta y un portátil por separado.

Análisis de la Microsoft Surface 3

Especificaciones técnicas

Microsoft Surface 3 Características Técnicas
Sistema Operativo Windows 8.1 actualizable a Windows 10
Memoria RAM 2 GB / 4 GB
Almacenamiento Interno 64 GB / 128 GB
Procesador Quad-core Intel Atom x7-Z8700 a 1,6 GHz
Pantalla 10,8 pulgadas, ClearType FullHD
Resolución 1.920 x 1.280, 213 ppp
Dimensiones 267 x 187 x 8,7 mm
Peso 622 gramos
Cámara Principal 8 megapíxeles con Autofocus
Cámara Secundaria 3,5 megapíxeles
Conectividad Wi-Fi, Bluetooth 4.0, USB 3.0, micro USB, lector de tarjetas micro SD, audio
Sensores Accelerómetro, magnetómetro, luminosidad, proximidad, giroscopio
Precio 599 euros / 719 euros

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Diseño y ergonomía

Ante todo hay que decir que la Surface 3 enamora a la vista. Presenta un diseño muy elegante y sobrio, en un color gris mate y un frontal completamente negro sólo interrumpido por el botón de Windows en su parte inferior (por dar alguna orientación, podría ser perfectamente la parte superior, derecha o izquierda, según la cojas).

Presenta una pantalla de 10,8 pulgadas Full HD con una resolución de 1.920 x 1.280 px, lo que arroja una densidad de píxel cercano a los 213 ppp. Obviamente no es una cifra cercana a las resoluciones que se obtienen un muchos smartphones, pero estamos hablando de un dispositivo de casi 11 pulgadas, así que es más que suficiente.

El frontal de la Surface 3 con el logo de WindowsEl frontal de la Surface 3 con el logo de Windows

En la parte frontal, a ambos lados de la pantalla, distinguimos a duras penas los dos altavoces integrados que incorpora la Surface 3. Obviamente, no son las mejores del mundo y el sonido que producen puede parecer algo enlatado, algo muy típico en tabletas, pero se agradece su posición frontal y no trasera.

En un lateral del marco encontramos el botón de encendido y un único botón de volumen con dos posiciones, mientras que en otro encontramos los cuatro puertos de la Surface 3: un USB 3.0, un microUSB para la carga del dispositivo, un mini Display Port para conectar vídeo y audio, y la salida para los auriculares.

Modo Tablet

Lo primero que notamos al utilizar la Surface 3 en modo tableta es su peso. A pesar de haber reducido algo sus dimensiones respecto a versiones anteriores, la seguimos notando bastante pesada. Son ‘sólo’ 622 gramos, aunque a cada minuto que pasa parece que nuestra tableta vaya engordando. Desde luego, no se trata de su mejor baza.

La Surface 3 en modo tableta destaca por su pesadezLa Surface 3 en modo tableta destaca por su pesadez

El peso es sólo uno de los aspectos que hacen que la Surface sea algo incómoda de manejar en este modo. El otro problema reside en sus bordes traseros. Vale que Microsoft ha diseñado unos cantos muy bonitos y redondeados, pero no solemos sujetar nuestra tableta por sus esquinas, sino por sus laterales, y aquí es donde hay un pequeño inconveniente. Los bordes son muy afilados y llegan a clavarse en las manos del usuario, incluso más si añadimos el componente del peso.

Utilizando la pantalla táctil no es todo lo fluido que esperábamos. Puede ser porque el procesador Intel Atom que incorpora no da para muchas alegrías, especialmente con un sistema operativo Windows completo instalado, y cuando estamos deslizando nuestro dedo por la pantalla cualquier pequeño fallo de fluidez se nota demasiado.

Si antes hablábamos de la resolución de esta Surface 3, es justamente en modo tableta cuando más cerca tenemos la pantalla de nuestros ojos donde nos damos cuenta de que sus 213 ppp no nos dan toda la nitidez que esperábamos.

Modo Portátil

Vaya por delante que lo que en España conocemos como ordenador portátil, en contraposición al ordenador de sobremesa, en inglés es un laptop, un ordenador que se puede apoyar en el regazo, a diferencia del desktop computer.

Pues bien, aunque la Surface 3 es un portátil porque efectivamente lo podemos llevar a cualquier parte, de laptop tiene muy poco. Al menos que quieras estar en constante tensión por tener un dispositivo en precario equilibrio sobre tus piernas, es casi mejor utilizar este portátil sobre una mesa o cualquier otra superficie plana. Esto se debe principalmente a que la Surface se apoya sobre su delgado kickstand de apenas unos milímetros de espesor y el propio marco del dispositivo, lo que no da mucha sensación de estabilidad, la verdad sea dicha.

La Surface 3 con su teclado en modo portátilLa Surface 3 con su teclado en modo portátil

Justamente el pie o kickstand del Surface viene con la posibilidad de elegir 3 posiciones diferentes, a cada cual la pantalla más inclinada, además de la opción obvia de no usar el pie y dejar la pantalla totalmente horizontal, aunque quizás no sea la decisión más ergonómica. El problema de las 3 posiciones es que el usuario tiene que adaptarse a alguna de ellas por obligación, no como con un portátil al uso donde modificas la inclinación de la pantalla para satisfacer tu comodidad y no al revés.

No sería posible hablar del modo portátil de la Surface 3 sin mencionar el teclado Type Cover, del que hablaremos más en detalle en la sección correspondiente. Sólo destacar que se trata de un accesorio imprescindible, sin el que la Surface no tendría sentido alguno y que se acopla fácilmente a la parte inferior de la tablet mediante una serie de conexiones imantadas.

Accesorios Surface para incrementar tu productividad

Type Cover

Type Cover Características Técnicas
Compatibilidad Sólo compatible con Surface 3
Dimensiones 268 x 188 x 4,9 mm
Peso 265 gramos
Colores Azul, rojo y negro
Teclas Teclado QWERTY con teclas mecánicas retroiluminadas. Accesos directos de Windows y funciones multimedia
Interfaz Magnética
Sensores Acelerómetro
Precio 149,90 euros

Como ya hemos mencionado anteriormente, la funda Type Cover se nos antoja un accesorio totalmente imprescindible y esencial para el uso de la Surface 3. Es más, debería venir de serie con este teclado y no tener que comparlo como un complemento que vale la friolera de 150 eurazos.

La Funda de Teclado para Surface 3 se acopla magnéticamente al borde inferior de la tableta, convirtiéndola en un portátil completamente funcional, bueno más bien un netbook, por su reducido tamaño. No nos engañemos, no es que la Surface 3 de repente se convierts en el ordenador de nuestros sueños, pero sí gana muchos enteros respecto a la simple tableta.

El Type Cover es un accesorio imprescindible para la Surface 3El Type Cover es un accesorio imprescindible para la Surface 3

Viene en tres colores: negro, rojo y azul. Éste último es un color bastante llamativo y atractivo, que contrasta bastante con la sobriedad de la Surface desnuda. El tacto del teclado es agradable, y hay que destacar que los botones retroiluminados tienen un retroceso bastante bueno teniendo en cuenta la delgadez de la funda (menos de 5 mm de espesor). El trackpad, quizás algo pequeño para nuestro gusto, también ofrece buenas sensaciones.

Como única pega, quizás destacaría el material de la funda exterior y su facilidad para atraer todo tipo de suciedad. Tras unos pocos días de uso, parece que nuestro Type Cover tenga ya varios meses. Además también hemos notado que de vez en cuando, sobre todo después de dejar de usar la Surface 3 durante un buen rato, ésta deja de detectar el teclado. Algo que se arregla simplemente desacoplando y volviendo a enganchar la funda.

Surface Dock

Surface Dock Características Técnicas
Compatibilidad Sólo compatible con Surface 3
Dimensiones 311 x 140 x 95 mm
Peso 800 gramos
Puertos Entrada de alimentación
2 puertos USB 3.0
2 puertos USB 2.0
Puerto Gigabit-Ethernet
Conexión de entrada/salida de audio de 3,5 mm
Salida de vídeo Mini DisplayPort
Ranura de bloqueo de seguridad
Precio 149,90 euros

La base de acoplamiento de la Surface 3 es otro de los accesorios de esta tableta/portátil que hemos podido probar. Sin llegar al extremo imprescindible del teclado Type Cover, este dock sí que aporta unas funcionalidades extra a la Surface, especialmente en cuanto a conectividad.

La Surface Dock aporta mayor conectividad al dispositivoLa Surface Dock aporta mayor conectividad al dispositivo

No se trata del gadget más cómodo de manejar, ya que es bastante voluminoso y pesado, pero logra convertir tu tableta en una estación de trabajo plenamente funcional, añadiéndole muchos más puertos: 2 puertos USB 3.0, 2 puertos USB 2.0, puerto Ethernet, conexiones de audio y vídeo y un lateral imantado para dejar nuestro Surface Pen, del que os hablaremos a continuación, para no perderla.

Surface Pen

Surface Pen Características Técnicas
Compatibilidad Compatible tanto con Surface 3 como Surface Pro 3
Dimensiones 135 mm de largo, 9,5 mm de diámetro
Peso 18 gramos
Colores Azul, rojo, plateado y negro
Botones Clic secundario, borrador y acceso directo a OneNote
Conectividad Bluetooth 4.0
Batería 1 x AAAA, 2 x batería plana 319
Precio 49,99 euros

El tercer accesorio en discordia, que no el último de los disponibles ni mucho menos, es el Surface Pen. Se trata de una especie de bolígrafo con el que Microsoft pretende cambiar nuestra experiencia de uso respecto a este híbrido de tableta y portátil, trasladando la sensación de escribir sobre papel al mundo digital.

Se trata de un accesorio especialmente útil si usamos habitualmente nuestra Surface 3 para tomar notas, ya que podremos hacerlo directamente con este lápiz, o si solemos usar herramientas de dibujo o diseño. Si no somos de hacer ni una cosa ni la otra, el gasto extra de 50 euros puede rápidamente decrementar la necesidad de este cacharro.

La Surface Pen apoyada sobre la parte trasera del Type CoverLa Surface Pen apoyada sobre la parte trasera del Type Cover

Una vez hayamos configurado y sincronizado el Surface Pen con nuestra tableta (que por cierto cuesta lo suyo), ya estará listo para usarse en cualquiera de las aplicaciones de este tipo disponibles con Windows, pudiendo aprovecharnos de sus 3 botones (superior para abrir OneNote, medio para hacer click e inferior para borrar) para facilitar nuestras tareas.

Software y rendimiento

La Surface 3 originalmente viene con Windows 8.1, aunque como es lógico es totalmente actualizable a Windows 10 desde el pasado 25 de julio. Es más, cualquier Surface 3 nueva vendrá con este sistema operativo de fábrica. Se trata justamente de un dispositivo en el que podemos sacarle todo el partido a las prestaciones del sistema operativo de Microsoft con funciones táctiles, tanto si nos quedamos con la versión más antigua como la nueva. Dentro de las aplicaciones disponibles, destaca el año de suscripción gratuita a Office, que nos ahorra un buen pico antes de tener que optar por alguna otra opción de dudosa legalidad.

El procesador que incorpora la Surface 3 no es el mejor del mercado ni mucho menos. Se trata de un Intel Atom x7-Z8700, un quad-core a 1,6 GHz, cuyo rendimiento dista mucho de los procesadores i3, i5 e i7 que llevan las diferentes versiones de la Surface 3 Pro, el hermano mayor del dispositivo que nos traemos entre manos. Y de ahí la diferencia de precio entre unas versiones y otras.

La organización de aplicaciones en el Windows 8 de la SurfaceLa organización de aplicaciones en el Windows 8 de la Surface

Vamos a ver, si no vamos a usar nuestro portátil, digo tableta… o lo que sea… para operaciones que requieran de cálculos demasiado potentes, deberíamos tener más que suficiente con este Intel Atom, aunque sí que es cierto que a veces la Surface 3 hace ademán de perder algo de fluidez, aunque tampoco podemos afirmar con rotundidad que se deba a este aspecto y no a cualquier otro.

En cuanto a memoria y espacio de almacenamiento, la Surface 3 viene con 2 configuraciones posibles con una diferencia de precio de 120 euros entre una y la otra. La configuración más básica nos ofrece 64 GB de espacio interno y 2 GB de RAM, mientras que la más avanzada dobla estos valores, dejándolos en 128 y 4 GB, respectivamente. Aquí ya le toca decidir al usuario cuál de las dos configuraciones se adapta a sus necesidades y si le vale la pena pagar esa diferencia.

Nosotros, por nuestra parte, no hemos tenido ningún problema con las características más modestas, aunque reconocemos que 64 GB puedan parecer pocos si piensas usar tu Surface 3 como un ordenador completo y plenamente funcional.

Una buena cámara que no deberías usar

¿Hay algo más ridículo que ver a alguien sacar una tablet de 11 pulgadas por la calle o en medio de un concierto para sacar una foto? Bueno sí, que la tableta en cuestión vaya colocada en el extremo de un palo selfie.

La cámara trasera de la Surface 3 es de 8 MpxLa cámara trasera de la Surface 3 es de 8 Mpx

Todavía no llegamos a comprender la fascinación de la gente por utilizar una tablet para sacar fotos, pero si eres de los que no le importa pasearse por Roma o París cargando una cámara de semejantes dimensiones, que sepas que la Surface 3 viene con una cámara principal de 8 Mpx con autofocus. Si al final vas a utilizarla de cámara, por favor desengancha el teclado Type Cover primero, por lo menos para no ir dando la nota tanto.

Por otro lado, la cámara frontal de la Surface 3, que seguramente usaréis algo más en casa, tiene 3,5 Mpx. Más que suficiente para alguna videoconferencia ocasional, algún Skype con aquel amigo de Erasmus y, por qué no, sacarse un selfie para el perfil de Facebook.

Autonomía

La Surface 3 de Microsoft integra una batería de Litio-Ion que promete una autonomía de hasta 10 horas de uso intensivo. Aunque quizás no llegue exactamente a lo prometido, sí que es fácil sacarle 7 – 8 horas de uso continuo y que la batería dure algo más de un día con el uso normal e interrumpido que le solemos dar a nuestras tablets. Además, es verano. ¿Quién quiere estar 10 horas seguidas delante de su portátil/tablet?

Donde parece ser que ha mejorado bastante Microsoft las prestaciones de la batería de la Surface, es su consumo mientras está en hibernación, ya que apenas gasta batería. Por lo tanto, parece que se ha resuelto el problema respecto a las quejas de muchos de los usuarios de las anteriores Surface que veían como su tablet se comía la batería aun cuando lo tenían medio olvidado en una estantería.

Conclusiones

Con la Surface 3, Microsoft ha dado un claro paso al frente en su línea de tablets, aunque quizás no lo suficiente para captar a los usuarios que aún están intentando decidirse por una tableta o un portátil.

A nuestro modo de entender, tiene dos grandes problemas. Por un lado, al intentar crear un híbrido que cubre tanto las necesidades del usuario de portátil como las del usuario de tableta, se ha quedado a medio camino, con un dispositivo que no es plenamente ni una cosa ni la otra, y que es por tanto incapaz de atraer a ninguno de los dos segmentos. Ni está entre las mejores tabletas del mercado, ni es el mejor portátil disponible, y como ya hemos mencionado antes, la comodidad del 2 en 1 no supera las prestaciones de una buena tableta y un buen portátil por separados.

Por otro lado, si hay alguno de los dos modos (portátil/tableta) en el que la Surface 3 está más cerca de alcanzar la excelencia ese es el de su uso como ordenador. Pero claro, para ello se hace indispensable la adquisición de un teclado Type Cover que se comercializa a 150 euros.

Comprarse todos los accesorios de la Surface no está al alcance de todosComprarse todos los accesorios de la Surface no está al alcance de todos

Si ya la versión básica de la Surface 3 cuesta 599 euros (2 GB de RAM y 64 GB de disco duro) y el siguiente upgrade en el que se dobla la memoria y el espacio de almacenamiento cuesta 719 euros, estamos hablando que para un portátil de prestaciones relativamente modestas (véase el procesador) nos estamos plantando en el rango de los 750 – 870 euros, desde luego un precio excesivo para lo que ofrece.

No seremos nosotros quienes digamos en qué se que se debe gastar su dinero el consumidor, pero a priori parece claro que hay opciones mucho más interesantes en el mercado de las tabletas y los portátiles, a menos que poder contar con un híbrido como éste sea estrictamente necesario para el usuario.

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