Cámaras compactas

Es cierto que es muy económico comprar determinados modelos de cámaras digitales, y que por menos de 100 € hay muchas que sobre el papel prometen ser la panacea de la definición y la versatilidad. Sin embargo, en la práctica decepcionan si se busca una calidad por encima de la que exige una actividad web en redes sociales o compartir las imágenes en la Red o en el móvil

Entendemos como máxima calidad una reproducción fidedigna de la escena que se quiere capturar. En este sentido, la tecnología digital ha conseguido superar muchos problemas asociados a las ópticas, pero a costa de inventarse píxeles mal captados por el sensor o de sobreprocesar la imagen.

Con ello, es posible que esta quede aparentemente bien en una pantalla, pero que no sea capaz de soportar una ampliación o una edición seria. La óptica, de hecho, es una de las partes más importantes de una cámara, por lo que, para buscar una buena máquina, lo primero es fijarse en el objetivo que utiliza.

Si es bueno, se garantiza que la luz que llegue al sensor sea óptima. Luego ya dependerá de la electrónica que el resultado sea mejor o peor, pero es fundamental partir de una buena impresión luminosa sin que la óptica distorsione su trayectoria.

Compactas de gama alta

Las cámaras compactas de gama alta de esta comparativa parten de esta premisa. Combinan la máxima portabilidad con el máximo de calidad en las fotos. Por un lado, son más convenientes que las EVIL (compactas de ópticas intercambiables), al ocupar, por lo general, un tamaño menor.

Y también más que las SLR digitales. Se pueden llevar hasta en el bolsillo del pantalón y no son nada aparatosas. Eso sí, a cambio tienen que sacrificar aspectos como el tamaño del sensor, fundamental para maximizar la calidad final de las imágenes.

El espacio interno es limitado y cada fabricante trata de suplir esas limitaciones a base de ingenio. El primer paso es maximizar el tamaño del sensor, así como limitar el número de células captoras para que sean más grandes y capten mejor la luz. Por ello, aunque parezca algo negativo a priori, se limita el número de píxeles a una cifra en torno a los 10 Mpíxeles, al tiempo que se usan sensores algo mayores que los de las compactas baratas.

El resultado es una mejor inmunidad al ruido en condiciones de poca luz o con sensibilidades ISO altas. Además, si se combina con una óptica luminosa, se consigue trabajar con ISOS bajas incluso en interiores o en escenarios urbanos.

Como resultado de este cuidado en la elección de los componentes, es posible ofrecer controles manuales a los usuarios con más conocimientos fotográficos para que configuren los parámetros de la cámara a su gusto. Pero al mismo tiempo tienen que ser máquinas muy fáciles de usar, con modos de «apuntar y disparar», Escena y Automático, que faciliten la tarea de hacer una foto incluso cuando no se dispongan de conocimientos fotográficos.

Lo bueno se paga

Aunque parezcan cámaras similares a cualquier otra, el precio que hay que pagar por ellas se justifica en gran parte por la óptica, la construcción y por la electrónica. Comprar una cámara compacta de gama alta es una inversión importante y necesita de un planteamiento serio antes de afrontarla para garantizar que se hará un uso adecuado de ella.

Las audiencias naturales de estas cámaras son los profesionales de la foto que buscan una máquina pequeña que complemente a las SLR digitales. O los entusiastas con presupuestos holgados que no se preocupen por el precio. En uno y otro caso, lo ideal es tener conocimientos fotográficos para amortizar la inversión, o cuando menos tener el propósito de adquirirlos. De otro modo, se estarían desaprovechando gran parte de sus características diferenciadoras y de su potencial creativo.

Compactas Fuji

Trucos para tener buenos resultados

Usa el modo RAW

La calidad de la óptica, el sensor y la electrónica hacen posible que se pueda usar como formato de grabación el modo RAW, que es el que contiene la información en bruto proveniente del sensor de la cámara antes de que pase por el procesador de imagen y la convierta en JPEG.

Cámaras compactas

Usarlo tiene como contrapartida que precisa de un tratamiento en el ordenador con programas especializados, como Adobe Camera Raw, para conseguir un archivo usable de forma universal. Estas aplicaciones ofrecen las herramientas necesarias para obtener una foto final de calidad, pero en vez de hacerlo en la cámara, se hace en el ordenador de manera totalmente manual.

Aprovecha los controles manuales

La mayor calidad del sensor y la óptica hace que en estas cámaras compactas de gama alta sea posible usar modos manuales que permiten tomar el control absoluto sobre la fotografía allí donde los modos automáticos obtendrían un resultado correcto, pero no el deseado.

Cámaras compactas

Por ejemplo, jugando con la velocidad de obturación en el modo TV, se pueden conseguir efectos de movimiento, que dan un mayor dinamismo a la instantánea. Que un tren entrando en la estación de metro aparezca movido no es realmente el paradigma de la corrección, pero el efecto que se consigue con esa estela que se capta al usar una velocidad de obturación lenta, no se consigue fácilmente con los modos automáticos.

Emplea ISO Auto

Normalmente, en una compacta convencional, hay que tratar de moverse en valores para la sensibilidad ISO entre 100 y 400. Pero en las que nos ocupan se puede trabajar también con ISO 800 y hasta 1.600. Por este motivo, cuando no se sabe muy bien a qué condiciones de luz se va a tener que exponer el fotógrafo, la solución más ágil es recurrir a ISO Auto, de modo que la cámara elija la mejor para que las fotos no salgan movidas.

Cámaras compactas

En algunos modelos se puede seleccionar el rango de valores ISO usados en el modo Auto. Por encima de ISO 1600, recuerda que la calidad se resiente. Las de tipo EVIL o SLR Digital soportan valores ISO más altos antes de que la calidad se degrade de forma notable.

Trabaja sin flash

Las cámaras compactas estándar, con modos automáticos, abusan del flash, aunque sea para fotografiar una estatua a 200 metros de distancia. En las compactas avanzadas se puede prescindir del flash, salvo casos de luz muy escasa.

Cámaras compactas

Con ópticas que ya ofrecen aperturas de hasta f/1,8 se puede usar la luz natural y ambiente. El flash es el comodín de las cámaras sin recursos creativos y una de las primeras tareas que se deben ejercitar es la de deshabilitar el flash automático para pasar a modos manuales y usarlo con mesura.

Por ejemplo, con flash de relleno cuando hay una zona de la foto muy luminosa y otras muy oscuras se compensa esta divergencia y se matizan las zonas oscuras. El modo de sincronización lenta es un recurso artístico, en el que se consigue captar la luz ambiente y se suavizan las zonas oscuras con el flash.

Configura la cámara

En una compacta avanzada, la cantidad de parámetros que se pueden configurar es excepcional, al nivel de una SLR Digital. Por ello, es conveniente que pases tiempo recorriendo los menús y configurando todo: desde el tipo de enfoque al de medición, pasando por los ajustes de las zonas donde se mide la luz en una escena.

Cámaras compactas

Es bueno que hagas al menos un modo personal y lo guardes para recuperarlo cuando la ocasión lo requiera. Sin ir más lejos, no estaría mal tener un modo para hacer fotos con la velocidad de obturación lenta.

Metodología de pruebas

Hemos realizado pruebas de campo para valorar apartados como la ergonomía, la usabilidad, la agilidad a la hora de hacer fotos o las posibilidades creativas. Por otro lado, se ha fotografiado una carta de ajuste calibrada para poder determinar qué definición o distorsión presenta cada modelo.

Cámaras compactas

Además, se ha fotografiado a diferentes sensibilidades para ver cómo se degrada la calidad con la ISO. Los resultados se han ido clasificando para poder compararlos entre sí y extraer conclusiones. Aspectos como los modos creativos se puntúan también o los asistentes que ayudan sobre la marcha a realizar tomas panorámicas, por ejemplo. La ergonomía también aporta valor por sí misma, así como la disposición y ubicación de los distintos controles en la cámara.

Cámara compactas analizadas

La opinión de PC Actual: apuesta por el mejor resultado

La gama de cámaras compactas avanzadas no cuenta con demasiadas propuestas. Solo unos pocos fabricantes se atreven a comercializar este tipo de modelos, construidos con lo mejor en tecnología digital, óptica y ergonomía. Tienen un papel complicado al tener que posicionar, en un rango de precios elevado, un producto que parece igual a otros muchos que cuestan la tercera parte.

Pero diferencias las hay y muy importantes. Es cierto que se parecen, pero las imágenes capturadas por una buena cámara compacta cada vez tienen menos que envidiar a las imágenes obtenidas con equipos fotográficos de más entidad.

Los análisis de las imágenes conseguidas con estas cámaras no deja lugar a dudas: ofrecen un nivel de detalle y definición propios de las cámaras réflex de hace pocos años. Es cierto que las SLR también avanzan; pero, en valor absoluto, una instantánea tomada con la Canon S95, la Olympus XZ-1, la Panasonic LX5 o la Samsung EX -1 es perfectamente válida para imprimir, compartir o publicar, con unos parámetros de calidad que captan con fidelidad todos los detalles de una escena.

Cámaras compactas lo mejor

La calidad se paga

Los precios de estos aparatos rondan los 400 euros e incluso más, que es como tres-cuatro veces más de lo que cuesta un dispositivo convencional. Si estás interesado en la calidad, entre estas cinco candidatas tendrás posibilidades de elegir tu cámara para los próximos años. Si no la aprecias, te va a dar igual una de estas que una de 100 euros.

La elección entre una u otra ya es algo más peliagudo. Al final, Canon se erige como la vencedora, aunque no es una cámara perfecta como se deriva de lo comentado. Pero la definición de las imágenes que consigue está algo por encima de las demás. Asimismo, presenta un mayor repertorio de posibilidades de configuración y personalización que sus rivales.

Olympus está muy cerca en apartados como la calidad, pero ausencias como un botón de bloqueo de la exposición son complicadas de asumir. Esta firma ha logrado un máquina loable en muchos aspectos, pero no es demasiado personalizable ni adaptable. Panasonic les sigue de cerca, con un modelo que solo necesita mejorar algunos aspectos como un mayor teleobjetivo, y depurar el procesamiento de imagen para que la calidad aumente un poco.

Tecnologías complementarias

Cámaras compactas lo mejor 2

Las cámaras compactas son un buen complemento para un equipo fotográfico de más entidad, y permiten seguir haciendo fotos incluso cuando no es posible usar la SLR Digital por conveniencia o por imperativo legal. Es cierto que hay móviles y cámaras de todo tipo, y no hay que dejar de utilizarlos, solo complementar su uso con una herramienta fotográfica de mayor calado.

Canon consigue conjugar muchas de las variables de la ecuación de las máquinas compactas de calidad y por ello se posiciona en primer lugar en esta comparativa, pero no dejes de mirar a la Olympus, Panasonic y Samsung, cada una con sus peculiaridades y carisma diferenciador. Fujifilm se queda un paso atrás en esta ocasión. Su sensor es inferior a los demás y se nota cuando se hacen fotos como las del banco de pruebas. Además, el precio que cuesta un mayor zoom no compensa el incremento de tamaño.

Es previsible que las siguientes generaciones mejoren allí donde estas aún presentan carencias, como la integración de WiFi para compartir imágenes sin ordenador, pero no te obsesiones con pensar que en pocos meses tendrás una cámara obsoleta. La calidad de las imágenes no caduca y estas cámaras tienen recorrido para muchos meses.

Lo mejor: calidad en poco espacio

A la vista de las cámaras analizadas en esta comparativa, es posible afirmar que ya se puede tener una máquina realmente compacta, con una buena calidad, apta para usos personales y profesionales. En un tamaño que cabe en un bolsillo se integra la tecnología suficiente para capturar imágenes y vídeos de alta definición y con píxeles de calidad. Son cámaras más fáciles de usar cuando se opta por sus posibilidades automáticas, pero también más potentes en la parte de la creatividad.

Lo peor: algunas carencias

La parte negativa de estas cámaras es lo limitado de sus ópticas en cuanto a distancia focal. No es fácil pasar de 100 mm de tele en estos diseños. Y también hay necesidad de tener mejores baterías capaces de durar más disparos. También es mejorable el apartado de los efectos asociados con la óptica, como la profundidad de campo, que sigue sin permitir jugar con efectos creativos como el desenfoque selectivo debido a las limitaciones de los sensores de pequeño tamaño.

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