Cómo usar BlueStacks y cómo funciona

Para usar BlueStacks no hace falta ser ningún lumbreras. Si ya has usado antes el sistema operativo Android te costará muy poco adaptarte a BlueStacks. Al iniciar el software tendrás que seleccionar el idioma y poner los datos de tu cuenta de Google, también podrás crear una si no tienes. Si todo es correcto verás un mensaje y estarás en la Home o ventana principal de accesos directos. Algunos vienen por defecto, pero tú puedes crear los tuyos propios para abrir apps rápidamente. Entre esos que deberías encontrar posiblemente esté el icono de Google Play, que te da acceso a la tienda de apps desde el mismo emulador, otro de YouTube y otro hasta Google Play Juegos. Allí podrás descargar las apps que quieras. También cuentas con un buscador capaz de encontrar lo que sea tanto en el emulador como en Internet. Además, como suele ser habitual en Android, en el margen superior de la pantalla verás la campana de aviso de notificaciones, el acceso hasta los datos de tu cuenta de usuario, un acceso directo hasta los ajustes y el marcador de puntos BlueStacks, una suerte de moneda digital que te premia por usar la app. También tienes los clásicos botones en programas Windows para cerrar el programa, minimizarlo a la barra de tareas o ampliarlo a pantalla completa.

Una de las cosas más importantes es el acceso hasta el menú de instalar o desinstalar APKs, que suele estar también en esta ventana inicial aunque pueda haber alguna modificación estética en los cambios de versión. Desde ese menú podrás localizar archivos APK descargados previamente a tu ordenador para instalarlos en el emulador (tras lo cual bastará con pulsar sobre su icono para que se abran) o ver la lista con todas las apps instaladas y borrar las que no quieras.

En la parte inferior tendrás acceso a otras funciones del sistema operativo, como una tienda de apps propia y el acceso a la cámara, el navegador web, la configuración del propio emulador o las carpetas multimedia donde se almacenan fotos y vídeos.