Commodore prepara el lanzamiento del 128 en el CES 1985

Cuando todavía no se hablaba de la lucha entre Microsoft y Apple por el dominio del mercado de los ordenadores personales, una de las principales marcas era Commodore International, una empresa capaz de conquistar el mercado mundial a principio de los años ochenta, gracias a su legendario Commodore 64.

Commodore, fundada en Toronto en 1954 por Jack Tramiel, consiguió posicionarse como una de las empresas informáticas de referencia en la producción de home computers, pero tras el éxito planetario del C64, se vio envuelta en una compleja y dispendiosa guerra informática, enfrentándose a los nuevos modelos compactos Macintosh de Apple y a los innovadores PC del gigante IBM.

Tras el fracaso de la serie C264, ideada utilizando los chips TED, por culpa de la incompatibilidad con los anteriores C116, C16, Plus/4 y que no soportaba los videojuegos del más conocido Commodore 64, la empresa decidió crear un pequeño grupo de ingenieros, formado por Bil Herd, Freddy Bowen y Terry Ryan entre otros, con el objetivo de realizar un producto capaz de alcanzar un público más amplio, juntando características aptas para el mercado familiar y profesional: el Commodore 128.

El último 8 bits de Commodore

El C128 fue presentado oficialmente el 5 de enero de 1985 en la Feria Internacional de Electrónica de Consumo de Las Vegas (en inglés Consumer Electronics Show o también CES) como una de las mayores novedades del año y fue el último home computer de 8 bits firmado por CBM (Commodore Business Machines).

Commodore 128, hace 30 años nacía el último home computer - imagen 2

Ya han pasado treinta años desde entonces, un periodo increíblemente largo si consideramos la historia de los ordenadores. Cuando empezamos a trabajar en el proyecto para el nuevo Commodore, yo tenía apenas 24 años... Me parece una eternidad...” afirma Bil Herd, ingeniero jefe de Commodore International desde 1983 hasta 1985. “Personalmente me encargué del diseño del hardware del nuevo 128 y el aporte de personas como Fred Bowen fue fundamental para que el ordenador viera la luz, considerando el momento bastante complicado que la empresa estaba viviendo”.

Herd y el equipo de ingenieros trabajaron en la creación de un nuevo ordenador con la idea de mejorar prestaciones y resultados de su antecesor más famoso, el C64. “Nuestro objetivo era construir un home computer basado en video chip con mejor gráfica, audio y un buen procesador, para responder al nuevo mercado, más heterogéneo, que estaba naciendo poco a poco. Los nuevos programas educativos y juegos requerían prestaciones y funcionalidades extras propias de ordenadores dedicados a un público más amplio. El mundo estaba cambiando muy rápidamente...”.

El C128, equipado con memoria RAM de 128 Kb, por un lado garantizaba un uso lúdico siendo 100% compatible con los juegos del C64, por el otro el uso profesional (siendo compatible con los principales lenguajes de le época: Algol, Basic, Cobol, Fortran y Pascal entre otros), intentando ofrecer una gráfica de nivel superior con modalidad 640x200, introduciendo su nuevo chip VDC.

Tres ordenadores en uno

Commodore 128, hace 30 años nacía el último home computer - imagen 3

El nuevo C128 nació “de forma bastante rápida... Habiendo ya trabajado para Commodore Business Machines en varios proyectos como ingeniero jefe, gran parte del diseño a nivel de estructura y chips ya estaba casi del todo hecho” afirma Herd, que participó en la producción de los principales modelos de la empresa como el Commodore Plus/4, los C16/116, C264, C364 y en el desarrollo de los chips TED. Pero, a diferencia de los anteriores home computers de Commodore, el 128 resultó ser sorprendentemente compatible.

La compatibilidad entre ordenadores en ese momento era algo bueno solo para la ciencia ficción... No fue algo que buscamos deliberadamente, más bien fue fruto del caso”, dice Bil Herd. “Hasta tuvimos problemas a nivel de directivos cuando alguien informó el jefe que los juegos del C64 funcionaban en nuestros prototipos. Él se opuso al concepto de un ordenador plenamente compatible con los anteriores pero gracias a la fuerza de voluntad de Terry Ryan seguimos adelante y finalmente conseguimos el visto bueno de los responsables marketing de Commodore”.

El C64 vendió casi 20 millones de ejemplares gracias a sus videojuegos que seguirán siendo un punto fuerte del sucesor 128. En la máquina se integró el procesador MOS 6502 con CPU doble a 1 o 2 MHz con variante Zilog Z80 a 3 MHz: el resultado fue un 128 compatible con tres sistemas operativos distintos:

  • Basic 7 (en la modalidad normal 128)
  • Basic 2 (en la modalidad 64 compatible)
  • CP/M (gracias a la variante del nuevo procesador)
Lo hicimos porque pudimos...

Afirma Herd: “BASIC funcionaba perfectamente en las dos modalidades y nuestros usuarios aprovecharían la mayor cantidad de memoria del 128. Respeto a la compatibilidad con el C64, digamos que fue algo lógico y natural: estaba allí, listo, era un ordenador maravilloso”.

El elemento más interesante se desarrolló alredeor del CP/M, el sistema operativo mono-task creado por Gary Kildall: “El Commodore 64 tenía problemas de productividad con el CP/M y fue necesario realizar un duro trabajo de testeo para diseñar una nueva unidad que permitiera al C128 leer la mayoría de programas en CP/M”. Commodore lanzó en el mercado modelos alternativos que incluían por defecto la unidad 1571 (para los disquetes de 5¼) y el System Diskette para el CP/M.

Pack completo del Commodore 128

Lejos del récord del C64

No obstante las novedades introducidas (nuevo procesador, mayor resolución grafica, nuevo chip, más memoria libre, botón de reinicio, teclado numérico...), el Commodore 128 no consiguió conquistar el mercado como su antecesor 64 por varias razones, vendiendo sólo 4 millones de ejemplares en todo el mundo.

Mientras se acercaba la época de los más potentes ordenadores a 16 bits (comezó en 1984 con el Apple Macintosh), el Commodore 128 fue realizado siguiendo, una vez más, arquitectura y características típicas de los home computers a 8 bits con BASIC y funcionamiento mono-task, sin controladores ni otro software. La segunda generación de ordenadores, predecesores de los ordenadores personales más modernos, en 1985 ya estaba a punto de desaparecer, dejando sitio a máquinas con interfaz gráfica de usuario, como el Atari ST o el Amiga (de propiedad de la misma Commodore).

Jack Tramiel y Bil Herd en 2007Jack Tramiel y Bil Herd en 2007 (Robert Bernardo - Fresno Commodore User Group)

Cuando Jack Tramiel dejó la empresa, muchas cosas cambiaron” afirma Herd, refiriéndose al empresario que dejó Commodore en 1984 convirtiéndose poco después en el numero uno de Atari. “Fue un momento difícil para todos nosotros, su ausencia inevitablemente repercutió también en el proyecto del 128. Había mucha confusión: para el C128 no había recursos a nivel de marketing, sin embargo sí los había para proyectos paralelos...", referiéndose al Amiga 1000 que vio la luz en julio de 1985. "Los directivos que llegaron en su lugar eran personas de gran valor pero pertenecían a ámbitos muy diferentes. Con Tramiel no perdimos solo un gran empresario sino nuestra visión y la capacidad de interpretar y anticipar el mercado”.

Hay un poco de nostalgia en las palabras de Bil Herd, sobretodo considerando el triste final de Commodore, que cerró por quiebra en 1994: “El aniversario de los treinta años del lanzamiento del 128 es una ocasión para recordar una gran etapa de nuestro desarrollo informático pero duele ver que empresas como Apple aparecen hoy como los absolutos protagonistas en la historia de los ordenadores. Haría falta una revisión de los hechos, considerando que ellos utilizaban nuestros chips... La historia de Commodore hubiera podido ser muy diferente, no cabe duda”.

Malas noticias para IBM y Apple

Las seis razones del fracaso del Commodore 128

  1. El momento histórico: la idea de lanzar una nueva máquina de 8 bits fue un grave error de planificación de la empresa. El 128 vio la luz poco antes de la llegada de los más potentes equipos de 16 bits y fue obligado a abdicar casi de inmediato, perdiendo su trono ante los novedosos Atari y Amiga.
  2. Un chip gráfico poco usable: el nuevo VDC fue presentado como punto fuerte del C128 pero se convirtió en uno de sus principales defectos. La falta de una adecuada documentación técnica para usar la resolución completa limitaron su uso. El usuario tenía entonces apenas dos opciones: utilizar el nuevo chip gráfico VDC en modalidad textual a 80 columnas o regresar a la anterior modalidad VIC-II (la del C64), pero no era compatible con los 2 MHz del procesador y trabajaba a la mitad de velocidad.
  3. El éxito de MS-Dos: el 128 ofrecía la misma cantidad de memoria que el Macintosh 128K y más capacidades gráficas y de audio que los IBM compatibles de la época. Pero si, por un lado, resultaba compatible con los programas del C64, sus bajas prestaciones en la modalidad CP/M respecto al nuevo MS-DOS complicaron su éxito en el mercado.
  4. Compatibilidad: en una primera instancia el 128 no fue desarrollado para ser compatible con el Commodore 64. Esta aparente gran ventaja también se volvió en contra de la nueva máquina. Los usuarios querían jugar con los videojuegos del C64 de manera más fluida, esperando nuevos juegos para el 128 que nunca llegaron. Además, a nivel de hardware, los que compraban el C128 para usarlo en modalidad CP/M tenían que lidiar con los diferentes formatos de soportes y disquetes de los varios fabricantes.
  5. Falta de software propio: Commodore decidió abandonar casi de inmediato el proyecto, evidente considerando la escasa producción de programas, aplicaciones y juegos dedicados a esta plataforma.
  6. Marketing inadecuado: los principales rivales del Commodore 128 fueron los PCs de IBM (que en 1985 empezaron a convertirse en el verdadero punto de referencia del mercado) y los ordenadores Apple. Dos empresas que, a diferencia de Commodore International, ya habían empezado a invertir importantes recursos en publicidad y marketing. La empresa canadiense con sede en Pennsylvania, nunca supo crear expectativas mediáticas y popularizar sus productos, tampoco cuando se trató del C64 o del Amiga 500. Una carencia grave de planificación y modernización determinante para el futuro de Commodore International, obligada a cerrar por quiebra en 1994.

Los detalles técnicos del C128

Commodore 128 la caja oficial del ordenador
Especificaciones Técnicas Commodore 128
Fabricante Commodore Business Machines
Tipología Home computer
Lanzamiento 5 de enero de 1985
Procesador CPU doble MOS 8502 a 1 o 2 MHz
Procesador Paralelo Zilog Z80 a 3 MHz
Sistema operativo CBM Basic 7.0 o CP/M 3.0
Memoria RAM 128 Kb (expandible a 512 Kb)
Chip Video VDC (VIC 6569 y MOS 8563 en las modalidades C128 y CP-M)
Chip Audio SID 6581
Modalidad Gráfica 640x200 monocromático (vía 8563), 320x200 monocromático o 160x200 a 4 colores (vía VIC-II)
Audio mono 3 canales (6 octavas)
Teclado 92 teclas
Colores 16

Agradecimientos: Bil Herd, Commodore Spain, Ian Matthews, Dick Estel, Robert Bernardo

Relacionados

Nos encanta escucharte ¿Nos dejas tu opinión?