Memorias no volátiles. MRAM

Hemos hablado de las memorias flash, que aún tienen vida para rato, y vamos a comentar, sin entrar en complejidades técnicas, otros dos tipos de memoria que con el tiempo las sustituirán, además de utilizarse para otras aplicaciones. Se trata de las MRAM y PRAM, cuyos proyectos tienen muchos años, pero que tanto por razones tecnológicas como comerciales, no han permitido su desarrollo hasta ahora, produciendose en pequeñas cantidades, con pequeñas capacidades y para aplicaciones muy concretas.

Las memorias MRAM (Magnetic Random Access Memory), tienen su origen conceptual en las antiguas memorias de ferrita. Su funcionamiento se basa en almacenar información en pequeñas celdas de material magnético mediante la creación de un pequeño campo magnético que permite modificar el estado de la célula, algo parecido al funcionamiento de un disco duro pero sin partes móviles y con densidades de grabación mucho más elevadas. Con respecto a esto último, hay o había un grave inconveniente, y es que al grabar una celda, el campo magnético puede afectar a las contiguas, alterando su información, pero al parecer, Toshiba, que es uno de los fabricantes que trabaja en su desarrollo, ha encontrado la manera de aislar magnéticamente las celdas, con lo que el problema desaparece. Las ventajas de este tipo de memorias son fundamentalmente, además de ser no volátiles, que son seis veces más rápidas que las actuales, pero sobre todo su consumo eléctrico, ya que además de necesitar muy poca energía para la grabación/lectura, no necesitan refresco de datos. Su duración es en principio ilimitada. Y algo muy importante, IBM está detrás de este proyecto.

Las memorias PRAM (Phase-change Random Access Memory) también son conceptualmente antiguas, pero en este caso ha sido fundamental para su desarrollo la evolución tecnológica de algunos materiales. Su funcionamiento se basa en la actuación térmica sobre un vidrio que tiene la capacidad de convertirse en cristalino o amorfo, permitiendo el paso o no de corriente eléctrica. Es algo parecido a un CD o DVD regrabable sólo que en el caso del regrabable se modifica el tamaño del sustrato mientras que en la PRAM se modifica su conductividad, además de que en el primer caso la lectura es óptica, y en el segundo, eléctrica. Sus ventajas residen en la velocidad, 30 veces superior a las de las memorias actuales, poco consumo eléctrico, y alta densidad de integración (Samsung dice que para finales de 2008, tendrá memorias de 64 GB). Además, su vida útil es prácticamente ilimitada.

En fin, los expertos dicen que tiene más futuro la PRAM, posiblemente porque se estima que sus costos de producción serán inferiores a las MRAM y por supuesto a las Flash. Como aplicaciones, todas, desde los medios extraibles, la memoria del sistema y los discos duros de estado sólido. A la espera de la salida al mercado de consumo de estas memorias, podemos recrearnos en el viejo sueño de que cuando encendamos el ordenador, esté inmediatamente en condiciones de trabajar, tal y como lo dejamos cuando lo apagamos.

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