Apertura pantallas monitores táctiles

Windows 8 está a la vuelta de la esquina. Con él, la distinción entre tabletas y ordenadores desaparece, y lo táctil pasa de ser un complemento a convertirse en protagonista. Nos adelantamos a su llegada probando dos monitores.

La fiebre por las pantallas táctiles empezó en junio de 2007 con el lanzamiento del revolucionario iPhone de Apple, aunque todo viene de mucho más atrás. Esta no fue, ni mucho menos, la primera interfaz que podíamos manejar tocándola directamente y no a través de un sistema de control analógico, como el que ofrecían los primeros teclados y ratones.

Los dispositivos PDA, sin ir más lejos, llevaban ya unos años permitiendo la introducción de órdenes a través de un stylus o lápiz interactivo. Pero lo que cambió fundamentalmente fue la posibilidad de hacerlo con nuestros propios dedos y, sobre todo, con gestos multitouch; léase, hacer la pinza para ampliar, dejarlo pulsado para activar opciones secundarias, tocar en varias partes a la vez y un largo etcétera de comandos hasta entonces impensables.

Si echamos la vista atrás, las primeras experiencias con este tipo de interfaces se remontan, por ejemplo, a los terminales en el punto de venta (TPVs), con los que en muchos comercios nos cobraban o nos mostraban información de forma vistosa; o a máquinas tan populares en la década de los 90 como las recreativas, que nos permitían jugar prescindiendo de joysticks y botones.

Centrándonos en la informática personal, fue con Windows XP y los primeros Tablet PC cuando esta tecnología empezó a llegar tímidamente a nuestros hogares. Básicamente, se trataba de ordenadores portátiles a los que podíamos girar la pantalla y utilizarlos prescindiendo del ratón o mediante el trackpad, ideal para quienes tenían que trabajar de pie (arquitectos, médicos, etc.), y que sentaron las bases para lo que hoy conocemos como las deseadas y versátiles tabletas, con el iPad al frente.

Tablet PC 

No obstante, no ha sido hasta la llegada de Windows 7 cuando el control táctil ha pasado a estar correctamente implementado en todo el sistema operativo de los PCs, pudiendo activarlo desde el Panel de control y ofreciendo una experiencia de usuario más acorde con lo que estamos ya acostumbrados a hacer con nuestros teléfonos inteligentes. Y lo que es más importante, dejando a un lado a los stylus, un método de introducción que las nuevas generaciones (con razón) ven ya como algo anacrónico y prescindible.

Aun así, esto no ha hecho más que empezar, tal y como sugiere la inminente aparición de Windows 8. Y es que será el primer sistema de Microsoft que apueste por la convergencia absoluta entre tabletas y ordenadores, y en el que el control táctil deje de ser una mera curiosidad para convertirse en el mismo corazón de la usabilidad. Lógicamente, podremos seguir utilizándolo con teclado y ratón, pero la sustitución de los iconos y ventanas a los que estábamos acostumbrados en favor de las losetas interactivas dan más sentido si cabe al control con los dedos.

Opciones táctiles

Hoy por hoy, en el mercado podemos encontrar ordenadores portátiles que son híbridos entre PCs al uso y tabletas, con el Asus Eee Pad Transformer Prime como principal referencia. Su diseño permite extraer fácilmente la pantalla y hacer que funcione de manera independiente como una tableta, mientras que, al colocarlo en la base (un teclado), pasamos a utilizarlo como un portátil normal, lo que le otorga una enorme versatilidad.

Asus Transformer Prime

La otra gran opción son los ordenadores todo en uno (All-in-One) con pantalla táctil. Pero si tenemos un equipo antiguo que queramos hacerlo funcionar de forma similar, entonces los monitores táctiles son la respuesta. Con ellos, podremos gestionar prácticamente cualquier sistema operativo tocando con nuestros dedos la pantalla, ya que, al instalar los controladores que incorporan, la compatibilidad sería la misma que la ofrecida por cualquier ratón o teclado que escojamos. No hace falta ninguna preparación o configuración adicional distinta a la de tales dispositivos de entrada, usemos Windows, Linux o Mac OS X (aunque su respuesta será más o menos precisa en función del soporte nativo que integre el sistema operativo, claro está).

En cuanto a opciones disponibles, por el momento no hay mucho donde elegir para el mercado doméstico (por eso, nos ha sido imposible plantear una comparativa al uso), pero se prevé que, cuando Windows 8 esté entre nosotros, cada vez más fabricantes se interesen por este nicho. Al margen de los modelos que hemos analizado en nuestro Laboratorio (Acer y Medion), podemos encontrar otros de ViewSonic o HP y, si pasamos al sector profesional (por ejemplo, para diseño gráfico o destinados a utilizarse de cara al público), Samsung, Elo y Eizo cuentan con un buen catálogo, aunque a precios que los alejan del usuario medio.

Aplicaciones disponibles

Al margen de que podamos controlar nuestro PC a través de la pantalla tal y como lo haríamos con un ratón, está claro que las aplicaciones que vayamos a usar tienen que darnos un plus y ser capaces de explotar todas las funciones adicionales que los dispositivos táctiles nos bridan. Tres son los campos en los que más hay donde rascar: diseño y retoque fotográfico, escritura a mano y videojuegos.

Para empezar, un buen punto de partida es el conjunto gratuito de utilidades Microsoft Touch Pack, que consta de seis juegos y programas pensados para ser manejados con los dedos. Así, en la categoría lúdica, nos encontramos primero con Microsoft Blackboard, un juego de física en el que tendremos que crear una máquina que nos permita resolver el rompecabezas quese nos plantea, mientras que Microsoft Garden Pond nos invita a relajarnos con jardines acuáticos japoneses, en los que deberemos conducir piezas de origami a través del estanque. Por último, con Microsoft Rebound nuestro objetivo es mover con los dedos pelotas de Tesla que generan un campo eléctrico entre ellas y ganar a nuestro adversario al anotar en su portería.

En cuanto a programas, Microsoft Surface Globe es similar a Google Earth, permitiéndonos explorar el planeta tanto en mapas 2D como 3D, y Microsoft Surface Collage sorprende al facilitar una vistosa forma de interactuar con nuestras fotos y poder organizarlas como fondo de escritorio. Las utilidades se completan con Microsoft Surface Lagoon, un salvapantallas con simulador acuático interactivo que podemos tocar, manipulando el agua y haciendo reaccionar a los peces que nos encontremos por el camino.

Microsoft Touch Pack

Al margen de este set de software, en el propio Windows 7 se incluyen herramientas para disfrutar al máximo de la experiencia táctil, como el teclado en pantalla, gestos de control específicos (como girar y hacer zoom) y una barra de tareas rediseñada para que podamos pulsar los iconos con mayor facilidad, entre otras prestaciones.

Resistivas vs capacitivas

La tecnología táctil que encontramos actualmente en el mercado tiene dos protagonistas absolutos, y en la mayoría de los casos su elección supone un factor fundamental de compra: ¿pantalla resistiva o capacitiva?

Pantallas capacitivas vs resistivas

Si nos centramos en el mundo de los teléfonos móviles inteligentes, podemos ver más fácil la diferencia. Por un lado, tenemos los terminales más modernos con pantallas capacitivas, a los que el iPhone de Apple dio el pistoletazo de salida; por otro, los modelos más asequibles que se manejan con o sin stylus y que suelen formar parte de la gama de entrada de los fabricantes.

Las pantallas del primer tipo son más caras y su fluidez es notoriamente mayor, al ser necesario únicamente pulsar en lugar de presionar. También su aspecto suele ser generalmente mejor, ya que las resistivas se componen de varias capas que, al entrar en contacto entre sí, son las que transmiten nuestras instrucciones. Pero tal superposición de capas es la que provoca que el brillo total acabe siendo inferior. En este cuadro te enseñamos las principales diferencias existentes entre ambas tecnologías, así como sus pros y sus contras (clic para ampliar).

Cuadro pantallas táctiles

Más características

Si dejamos a un lado el hecho de que incorporen tecnología táctil, los consejos de compra que hemos de seguir son los mismos que con cualquier otro monitor.

Empecemos por las conexiones. Si hasta hace bien poco nos veíamos obligados a elegir entre lo analógico y lo digital, ahora lo más común es que dispongamos de hasta tres tipos de entrada a la vez: HDMI, DVI y VGA (ordenadas de mayor a menor calidad). En algunos casos, también puede que nos encontremos con conexión DisplayPort, similar a HDMI pero mucho menos extendida.

En cuanto al tamaño, las 24 pulgadas son lo más habitual si nos movemos en una franja en la que el precio no se dispare, con modelos para todos los gustos. En estos supuestos, la resolución Full HD (1.920 x 1.080 píxeles) es lo deseable, y raro es un monitor que con esta diagonal no alcance tal cota. En cambio, en caso de que busquemos algo más pequeño, las 21” serían el punto de partida, más adecuado en función de lo que podemos encontrar hoy por hoy en las tiendas.

Si nos ceñimos a la tecnología empleada, las ventajas de la retroiluminación LED son evidentes: bajo consumo, vista menos cansada, mayor viveza… Al respecto, el tipo de panel empleado es otro apartado al que prestar atención, siendo los mejores los de tipo IPS frente a TN+Film (este último, el más común y utilizado con diferencia, al ser bastante más asequible).

La integración de los altavoces en el propio monitor es otra tendencia destacada, ofreciendo también salidas de audio en formato minijack o bien directamente a través del propio HDMI (lo más recomendable), mientras que las peanas de sujeción pueden ajustarse ya tanto en altura como en inclinación, e incluso algunas posibilitan el giro.

Por lo demás, los valores de tiempo de respuesta, brillo y contraste han ido convirtiéndose más en una herramienta de marketing que en un indicador realmente significativo que deba tenerse en cuenta a la hora de a decantarse por uno u otro, a medida que sus valores se han ido disparando exponencialmente.

¿Android en el ordenador?

Logo Android

El popular sistema operativo de Google, presente en smartphones y tabletas de cientos de fabricantes, se caracteriza por ser totalmente abierto y personalizable. Tanto que incluso podemos instalarlo en nuestro PC (sin reemplazar Windows) y trastear a gusto con él, opción más interesante si cabe si disponemos de un monitor táctil. Si descargamos el kit de desarrollo de software (SDK en sus siglas en inglés) e indagamos un poco por la Red, dispondremos de una máquina virtual plenamente operativa con la que disfrutar de las bondades de Android sin recurrir a un dispositivo móvil. Está disponible tanto para Windows como para Linux y Mac OS X.

Glosario de términos

PDA: Personal Digital Asistant, en sus siglas en inglés. A comienzos de la década pasada, estas agendas electrónicas vivieron su época de esplendor.

Stylus: Lápiz o estilete con el que se solían manejar las primeras pantallas táctiles. Están en desuso.

Multitouch: A diferencia de las interfaces que solo eran sensibles a un único punto de presión, estas permiten tocar a la vez en varias partes de la pantalla y efectuar gestos complejos.

Controlador: También conocido como driver. Es el software encargado de comunicar un periférico con el sistema operativo para que pueda funcionar correctamente.

HDMI, DVI, DisplayPort, VGA: Los tres primeros son sistemas de conexión digitales, mientras que el último es analógico, ofreciendo, por tanto, un resultado con menor calidad final.

LED: Siglas de Light-Emitting Diode (diodo emisor de luz). Las pantallas basadas en esta tecnología forman la señal RGB mediante retroiluminación, con lo que consumen menos energía y reflejan mejor los colores.

IPS/TN+Film: Los paneles IPS (In-Plane Switching) destacan sobre los TN+Film por mostrar colores más reales y menos saturados, así como por ofrecer un ángulo de visión mayor.

El futuro, a la vuelta de la esquina

Si hace apenas un lustro pocos podíamos imaginarnos que interactuaríamos con nuestros móviles sin necesidad de pulsar botón físico alguno, lo que el futuro puede depararnos no cabe duda de que también nos sorprenderá. Al menos así lo parece a la vista de los desarrollos conceptuales en los que diversos fabricantes e instituciones ya están trabajando. Por ejemplo, la Universidad Carnegie Mellon nos propone TapSense, una tecnología capaz de reconocer con qué parte de nuestros dedos estamos pulsando la pantalla para permitir comandos totalmente distintos entre sí. Así, si utilizamos la uña, no será lo mismo que hacerlo con la yema, algo aplicable también si decidimos usar otro tipo de objetos.

Omnitouch

Por su parte, Microsoft tampoco cesa en investigar nuevos y revolucionarios métodos, con OmniTouch y HoloDesk a la cabeza. El primero apuesta por convertir cualquier superficie en pantalla táctil gracias al uso de picoproyectores, mientras que el segundo se centra en los escritorios holográficos y la manipulación virtual en tres dimensiones. ¿Ciencia-ficción o realidad inminente? Lo que parece claro es que, con la decidida apuesta del gigante de Redmond por lo táctil con el desarrollo de Windows 8, aún nos queda mucho por ver. O por tocar.

La opinión de PC Actual: mucho por hacer

Aunque con Windows 7 el reconocimiento táctil recibió un empujón, todavía hay pocos productos y apenas aplicaciones para PC que sepan sacarle el jugo a lo que estas interfaces ofrecen. Puede que con Windows 8 la situación cambie y comencemos a ver software como el que usamos ya en las tabletas, pero de momento los monitores táctiles no dejan de ser casi un capricho.

En cuanto a las pruebas de nuestro Laboratorio, centradas en las características de visualización, el modelo de Acer se impuso en todos los campos al de Medion (también le dobla en precio). En PixPerAn, que mide la persistencia a nivel de píxel al mostrar un texto desplazándose a cada vez mayor velocidad, el primero dejó ser de ser legible a partir del nivel 8 (un valor dentro de la media), mientras que el segundo llegó a duras penas al 7. Con este análisis obtenemos un resultado mucho más certero que el que indica el tiempo de respuesta (máxime cuando la mayoría ya no superan los 2 ms de retraso).

Por su parte, con Nokia Color Test pusimos en liza la calidad del brillo y el color, al mostrar señales RGB puras. Esto también es importante, ya que los fabricantes suelen resaltar los datos de contraste dinámico por encima de los del contraste real. El monitor de Medion, conectado mediante señal VGA, se movió en valores discretos, mientras que el de Acer cumplió correctamente.

Por tanto, si buscamos calidad, la elección pasa por el fabricante taiwanés, con un modelo más completo, mientras que, si tenemos curiosidad por las pantallas táctiles y no nos importa prescindir de ciertas prestaciones, el de Medion es un buen punto de partida.

Lo mejor: buena tecnología

Las interfaces táctiles han alcanzado un grado de madurez mínimo. El control por gestos funciona bien y abre nuevas posibilidades, sobre todo para tareas puntuales que no requieran que nos sentemos frente al PC.

Lo peor: opción secundaria

Por mucho que supongan algo vistoso, el manejo por ratón o trackpad (muchos ya multitáctiles) sigue siendo lo más recomendable. Tanto en términos de ergonomía como de control, no parece que el sistema tradicional vaya a ser reemplazado a corto plazo.

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