Interfaz de Windows 8

Si hay una empresa que ha marcado el paso en el mundo del software en los últimos veinte años, esa es Microsoft y su entorno de escritorio Windows. El sistema operativo más usado en todo el planeta (hasta ser superado casi irremediablemente por el crecimiento imparable de Android a través de tabletas y especialmente de teléfonos) dio un golpe de efecto en 2012 con el lanzamiento de Windows 8 el 25 de octubre, posiblemente el sistema operativo más innovador en la historia de la compañía. A continuación analizaremos la trayectoria de uno de los más ambiciosos y polémicos proyectos de los de Redmond.

El ambicioso origen de Windows 8

Curiosamente, el concepto comenzó a gestarse antes de que Windows 7 viera la luz allá por 2009, uno de los sistemas operativos más estables y exitosos de Microsoft hasta la fecha. Conocimos todo lo relativo al origen y nacimiento de Windows 8 de la mano de Jensen Harris, responsable del Windows User Experience Team del proyecto durante el UX Week 2012. Más de una hora de exposición con todo lujo de detalles sobre el origen, sus fases de diseño y un análisis constructivo de la competencia de la cual se conserva el vídeo íntegro y cuyo visionado es muy recomendable.

El origen de Windows 8El origen de Windows 8

Microsoft define su entorno Windows hasta esa fecha como familiar, pero creían que debían ser ellos mismos los que apostasen por la modernidad para no caer en la mediocridad. En su imaginario, las expectativas que tenían era que fuera cómodo para la gente y que estuviera preparado tanto para Internet, en un momento de franca expansión, como para la incipiente nube.

Así mismo, Microsoft ideaba su nuevo sistema operativo como herramienta para el consumo de contenidos, es decir, lectura, reproducción de música y visionado de vídeos, navegación en Internet… pero no como un ordenador, sino como un sustituto eficiente de otros dispositivos.

Para ello era fundamental la adaptación a otros dispositivos. El usuario debía ser capaz de pasar del ordenador a la tablet o el smartphone sin tener que atravesar el proceso de familiarización a un nuevo entorno. La clave era rediseñar nuevas formas de interacción y aclimatarse a nueva ergonomía: se abría un mundo de posibilidades de interacción más allá del ratón.

Tablet con Windows 8Tablet con Windows 8

Con este nuevo concepto, era fundamental que todo fuera más fluido, al más puro estilo de las emisiones de televisión, según compara Harris, es decir, que la experiencia no se quedara "pegada" ni bloqueada. Algo que tenía que ayudarles a lograr tanto la ligereza como el aspecto intuitivo era el diseño. Aquí nos definieron el skeumorfismo, un término que ya había adoptado previa y exitosamente Apple en su Mac OS X y que viene a significar que un objeto evolucionado mantiene detalles del diseño del objeto original con el objetivo de hacerlo más familiar. Desde un punto de vista de la programación, los lenguajes más importantes de Internet como CSS y HTML5 iban a ser providenciales en la consecución de su meta.

Como conclusión de la presentación de Jensen podemos decir que la idea era clara: anticiparse a las necesidades del momento y del futuro ofreciendo un sistema operativo amigable, funcional, moderno y multiplataforma en un sector en el que cada vez más los smartphones y tablets robaban cuota de mercado a los ordenadores.

Cómo y cuándo nació Windows 8

Una de las importantes novedades sobre fue que sería compatible con los Procesadores ARM –además de los x86 de Intel y AMD-. Esta filtración se produjo en enero de 2011 durante el Consumer Electronics Show (CES). En verano de ese mismo año, tuvimos la oportunidad de ver la interfaz y poco después, Microsoft lanzó el blog «Building Windows 8» para usuarios y desarrolladores.

En septiembre de 2011 se filtraron nuevas características y se lanzó la compilación 8102 o Windows Developer Preview, con más de medio millón de descargas durante las primeras horas. Allí pudimos ver la nueva y revolucionaria pantalla de Inicio, algo que Jensen Harris definía como “la casa de internet”, y es que el icónico botón abría una pantalla nueva en lugar del clásico menú.

Interfaz Metro de Windows 8Interfaz Metro de Windows 8

El 29 de febrero de 2012, Microsoft lanzó la versión beta, el conocido como Consumer Preview 8 con más de 100.000 cambios respecto a la versión para desarrolladores. Entre ellos, la desaparición del icono del botón de Inicio, si bien se podía acceder a él pulsando en la zona inferior de la pantalla.

En mayo de 2012 Microsoft lanzó la Release Preview con la adición de Flash a Internet Explorer y la incorporación de aplicaciones de Deportes, Viajes y Noticias. Tras algunas filtraciones exclusivas para sectores especializados y estudiantes, Microsoft lanzó la versión definitiva para todos los públicos el 26 de octubre de 2012 con apenas variaciones aparte de un tutorial de uso de la nueva interfaz Metro.

Principales novedades de Windows 8

Microsoft se atrevió con un proyecto tan innovador como Windows 8 incorporando múltiples novedades, remodelaciones y eliminaciones para conseguir anticiparse a las necesidades del usuario como veremos en esta sección. En algunos casos fue un acierto, en otros constituyó una maniobra arriesgada demasiado traumática para unos usuarios muy acostumbrados a experiencias anteriores.

Nuevo logo, interfaz Metro y menú Inicio

El primer cambio es el del propio logo de Windows, la ya icónica ventana, que pasó a ser un conjunto de cuatro paneles de ventana monocolor –personalizable en función del entorno escogido-, de aspecto mucho más actual y sobrio diseñado por Paula Scher.  Aunque se trató de un hecho anecdótico, tras muchos años identificándose con una ventana multicolor fácilmente reconocible, su imagen de marca se modificó confundiendo al usuario con tanto despliegue de color en su interfaz.

Pero el mayor fiasco lo obtienen con su mayor apuesta, la interfaz Metro. Ya no hay un menú Inicio como hasta entonces sino que se convirtió en una pantalla colorida totalmente personalizable desde la que se podían abrir programas, apps, sitios web y acceder a otras informaciones como las interacciones de las redes sociales, siempre y cuando se dispusiera de la app adecuada instalada.

Otra captura de Metro en Windows 8Otra captura de Metro en Windows 8

Lo que en un principio se diseñó buscando flexibilidad y personalización, se tornó en un quebradero de cabeza para sus usuarios, que estaban acostumbrados a localizar de forma fácil y sencilla los programas con el menú anterior, mucho más sencillo y rígido. Y es que la gran mayoría de clientes de Windows no querían perderse en una interfaz tan amplia, llena de accesorios y de colores, sino centrarse en una serie de menús y comandos que llevaban años usando de forma efectiva.

Con el adiós del menú Inicio, Windows también se despidió de la barra inferior del escritorio, todo un drama. En su lugar, una nueva barra vertical lateral llamada Charms la sustituyó. En Charms podemos encontrar cinco comandos: Búsqueda, Compartir, Botón alternar Escritorio Clásico e Inicio, Dispositivos y Configuración. Nuevamente pilló a los usuarios con pie cambiado, ya que veían en esta barra inferior un acceso verdaderamente rápido al explorador de archivos y otros programas que podían integrar fácilmente. Aunque la barra de tareas podía ocultarse en las versiones previas de Windows, la inmensa mayoría optaba por dejarla visible y fija, para no perderse en menús que aparecen y desaparecen confundiendo al usuario.

Y ahí no acaba todo. En su búsqueda de una interfaz cada vez más limpia, el botón de Inicio desapareció de la vista de los usuarios, si bien se podía acceder en Metro simplemente pulsando en la zona inferior izquierda de la pantalla o a través de la tecla propia de Windows implementada en los teclados estándar, lo que causó estupor al tener que clicar sobre algo que se intuye, pero que no existe.

Son estas las principales "mejoras" en un diseño que pretende ser más claro, intuitivo y diáfano pero que convierte la experiencia del usuario en un hecho desconcertante. Pero no son las únicas modificaciones, el lavado de cara es completo.

Otras novedades

  • Las apps procedentes de las tablets y smartphones llegaban al ordenador con sus correspondientes notificaciones a través de la tienda Windows Store. Como en los dispositivos móviles, ocupaban toda la pantalla, pero podían cerrarse con la clásica aspa.
  • Sincronización de las preferencias y configuración de usuario mediante una cuenta de correo de Microsoft, lo que permitía la adopción en otros equipos.
  • Nació OneDrive, el servicio de la nube de Microsoft vinculado a una cuenta de correo de Hotmail, MSN, Outlook… de forma que podíamos guardar, editar y acceder a archivos de todo tipo desde cualquier ordenador.
  • Microsoft diseñó un panel de control simplificado llamado Configuración de PC para realizar modificaciones sencillas como las notificaciones, colores y la pantalla de Inicio.
  • Las malas noticias, mejor con buena cara. Por ello se optó por modernizar los mensajes de error, de actualizaciones o de la temida bluescreen of death con una interfaz más amigable y suave.
  • También veríamos la interfaz Ribbon adoptada por el pack Office en 2007. Se trataba de un nuevo sistema de menú con comandos con pestañas.
  • Renovación completa de Windows Defender, todo un quebradero de cabeza para la seguridad del usuario. Con Windows 8, este software se desactivaba automáticamente al instalar otro programa similar. Además, pasa a formar parte del Centro de Actividades.
  • Remodelación del Administrador de tareas, incluyendo información sobre el CPU, el consumo de memoria, actividad del disco duro y la posibilidad de iniciar y detener procesos, algo que hasta ese momento se ubicaba en herramientas administrativas.
  • Historial de Archivos: Una nueva función que realizaba copias de librerías a un disco duro externo de forma regular y permitía su recuperación.
  • Windows 8 despidió una serie de programas que llevaban más de una década en el sistema operativo de Microsoft: el pack de juegos que incluía los míticos Buscaminas o Corazones, Windows DVD Maker para la creación de DVDs o el reproductor Windows Media Center.
  • Microsoft dejó a un lado su pack tradicional de juegos en detrimento de la plataforma Xbox, donde además de acceder a los juegos clásicos se dispone de un catálogo ampliado.
  • Se eliminaron las animaciones translúcidas que se iniciaron en Windows Vista conocidas como Windows Aero para una mayor congruencia con el diseño lineal y simple. 
  • Internet Explorer 10 pasó a ser una aplicación de escritorio que soportaba HTML5 y CSS3, además de incluir Adobe Flash Player.
  • Se añadió compatibilidad con los puertos USB 3.0.

Acogida: Un inesperado fracaso

La arriesgada apuesta del equipo de Bill Gates no tuvo el recibimiento esperado. Quizás se adelantó a su tiempo –de hecho el propio Windows 10 es una versión mejorada que ha tenido una buena acogida apenas un par de años después– en esa adaptación que buscaba la dualidad ordenador-tablet, quizás resultaba “confuso y extraño” para los usuarios como apuntó el cofundador de Microsoft Paul Allen.

Windows 8 MultiplataformaWindows 8 Multiplataforma

Si bien contaba con algunas novedades que cosecharon elogios como la plataforma Xbox o las mejoras en la administración de tareas o el historial, éstas fueron eclipsadas por los cambios en la interfaz, especialmente la eliminación de la barra de tareas y el menú desplegable de Inicio que tan útil e intuitivo resultaba a los usuarios.

Y es que la nueva pantalla de Inicio, su desplazamiento lateral y los cambios estéticos entre los ambientes habituales y Metro causaron muchos quebraderos de cabeza a unos consumidores que estaban acostumbrados a una experiencia diametralmente opuesta. Ni siquiera el tutorial para principiantes fue suficiente para lograr una alfabetización efectiva ante una curva de aprendizaje demasiado elevada para los usuarios de la plataforma en ordenadores, no así en las tablets. Pero no podemos olvidar que Microsoft contaba y cuenta con una cuota de mercado muy reducida en ese sector.

Otros usuarios acusaron directamente a Microsoft de inspirarse demasiado en el modelo Apple y su App Store para implementar su Windows Store.

Como consecuencia se vendieron “solamente” 40 millones de licencias durante el primer mes –aunque no podemos obviar el peso de la piratería-, por debajo de otro sonoro fracaso como el de Windows Vista. Su recibimiento fue tan frío que ya en 2014 algunos fabricantes como HP, Dell o Toshiba lanzaban sus equipos con Windows 7 preinstalado, dejando a un lado el sistema operativo vigente entonces para Microsoft. Ni siquiera la actualización Windows 8.1, que traía de vuelta la barra de tareas y el botón Inicio de forma permanente, pareció solucionar la debacle.

Estudio de NetmarketshareEstudio de Netmarketshare

En 2015 Netmarketshare realizó un estudio de cuota de mercado bastante esclarecedor: entre Windows 8 y Windows 8.1 apenas alcanzaban un 16%, seguidos muy de cerca por el 12% de Windows XP pero a años luz del 61% de Windows 7. Como dato, Windows 8 es el sistema operativo de Microsoft con menor penetración entre los usuarios de este sistema operativo de todos los tiempos.

Futuro: ciclo de vida y fin de soporte

Desde el 30 de junio de 2016 ya no se venden ordenadores con Windows 8 preinstalado, si es que todavía quedaba algún fabricante que apostase por él. Con este panorama tan desolador, no es de extrañar que desde Microsoft se centrasen todos los esfuerzos en resarcirse con Windows 10, que llegó de forma gratuita –algo insólito en el sistema operativo de la empresa de Gates– el 29 de julio de 2015.

Aunque la actualización Windows 8.1 pareció salvar los muebles levemente, ya era demasiado tarde y muchos usuarios pasaron directamente a Windows 10. Microsoft ofreció un año de tiempo a los usuarios de Windows 8 y de Windows 7 para migrar a la versión más reciente de forma gratuita, si bien aún quedan usuarios que se resisten a actualizar. Desde Microsoft se seguirá dando soporte y lanzando actualizaciones hasta el 9 de enero de 2018 para el soporte estándar y el 10 de enero de 2023 para el soporte extendido.

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