Tu criatura ha desarrollado un cerebro grande, ha descubierto el fuego y ha comenzado a crear un entorno social primitivo. En la fase de tribu el juego cambia a una especie de juego de estrategia, en mi opinión demasiado simple, en que controlaremos a unos pocos miembros de nuestra tribu, que deberán ir tomando o aliándose con tribus de otras especies para ir desbloqueando nuevos edificios y accesorios de vestir que podremos añadir a nuestro poblado y criatura respectivamente. Los edificios que construyamos nos garantizarán acceso a diversas herramientas que ayudarán en las tareas de conquista, alianza y recolección de los miembros de nuestra tribu, de los que comenzaremos controlando 3 y acabaremos controlando hasta 12. Finalmente nuestra tribu o bien habrá destruido a todas las demás, o bien será la más respetada y por tanto dominante de todo nuestro planeta, nuestra especie habrá conseguido la supremacía sobre todas las demás y seremos catapultados a la fase de civilización.

En esta fase nuestra pequeña aldea se convierte en una ciudad, construyéndose un ayuntamiento que nosotros mismos podremos crear con el editor de edificios del juego y otorgándosenos un vehículo terrestre que también podremos crear a medida. En esta fase el juego se mantiene el estilo juego de estrategia, cambiando a un estilo de control de puntos estratégicos, en este caso ciudades y nodos de especia. Las ciudades no necesitan mayor explicación, lugares donde viven los miembros de nuestra especie y donde deberemos construir diferentes edificios: casas para que viva la gente, centros de ocio para que se entretengan y fabricas para mejorar nuestra economía, vigilando siempre la felicidad general. Los nodos de especia son la base de este estadio, de ellos se extrae la especia que se transforma automáticamente en esporetas, la moneda del juego con la que compraremos absolutamente todo lo que necesitemos en esta fase. El objetivo de esta fase en el geocontrol, tomar todas las ciudades y sobreponernos a las demás naciones de nuestra especie, para ello podremos o bien invadirlas, o bien convertirlas a nuestra fe religiosa, o bien aliarnos con ellas mediante tratados comerciales para posteriormente comprarlas. Para ayudarnos a esta misión tendremos a nuestra disposición vehículos de tierra, mar y aire que podremos diseñar a nuestro antojo y que en función de los componentes introducidos tendrán unas características u otras. Al igual que en el caso de la fase tribal, mi opinión es que estas dos fases tienen demasiada poca profundidad para gente, como en mi caso, que estemos acostumbrados a otro tipo de juegos de estrategia con más miga. En cualquier caso, la poca profundidad de estas dos fases queda de sobra compensada cuando nos hacemos con el control de todo el planeta y nuestra especie decide tomar la última frontera: el espacio.

Tras diseñar nuestra nave espacial en Spore, de nuevo con el potente editor del juego diseñado para tal fin, comenzamos la era espacial, donde el juego cambia totalmente, convirtiéndose en una amalgama de juego de estrategia, simulador de gestión y juego de rol. En esta fase tomamos el control de nuestra nave espacial e iremos recorriendo planetas, descubriendo otras especies y sus Imperios, estos nos darán misiones que nos harán ganar su confianza, lo que nos permitirá establecer alianzas y tratados comerciales, además nos dará dinero que nos ayudará a expandir nuestro Imperio con nuevas colonias en otros planetas, en mejoras para nuestra nave espacial (motores, armas nuevas, accesorios), o incluso herramientas de terraformación.

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