Radio facsímil, los periódicos que se distribuían vía FM

Impresión de la radio facsímil de los años 30
Durante unos años un invento intentó cambiar los hábitos de acceso a la información: la radio fax transmitía en papel boletines de noticias radiofónicas

Con el asentamiento de la radio, este medio de comunicación se convirtió en el peor enemigo de los periódicos: su inmediatez y el acceso tan cómodo que proporcionaba (una única inversión) amenazó la hegemonía de los periódicos y se vivió una auténtica guerra entre estos medios durante la década de los 30. Sin ir más lejos aquí en España, con la llegada de la radio se pusieron férreas restricciones a la publicidad que se podía emitir (tiempo e incluso palabras) ante el pavor de los grandes medios de papel.

Es por ello que no puede sorprender que se crearan fórmulas híbridas, como la radio facsímil, un invento de William Finch con el que los periódicos de los años 30 retransmitían sus boletines de noticias vía FM hasta aparatos domésticos capaces de imprimir noticias, imágenes, publicidad, etc.

Historia de la radio facsímil

Con el auge de la radiodifusión, los grandes medios de noticias fueron adueñándose de estaciones de radio y buscaron una manera de combinar fuerzas, de ahí surge la radio facsímil o radio fax, como recoge la web del Museo Nacional de Historia Americana. Al contrario que otras patentes de la época, el aparato de Finch no solo concebía una aplicación comercial, sino que el inglés, vecino de Cincinnati desde 1906, planeó la posibilidad de recibir noticias.

Este aparato se vendía por 125 dólares la unidad y su altavoz debía estar conectado a una radio con el volumen de esta apagado y el del aparato receptor a un determinado nivel para recibir la información con el contraste adecuado y que fuera legible. Usaba rollos de papel continuo, que a la larga también fueron una sentencia de muerte (con la Depresión a la espalda, el papel se volvió en un bien escaso y por tanto caro, y la perspectiva de una nueva guerra no lo mejoró).

Primeras pruebas: Finch, RCA y Crosley

Las primeras pruebas con el aparato tuvieron lugar en 1933, aunque hasta 1937 la FCC no permitiría abrir el servicio -aunque de manera experimental y sin publicidad-. Tras la radio fax de Finch, la RCA, que llevaba años con una máquina similar aparcada, empezó a interesarse por este servicio y comenzaron sus pruebas (1937) con 15 aparatos repartidos entre la Universidad de Washington y hogares de San Luis. Sus receptores costaban 260 dólares, pero ofrecían una manera de uso más simplificada, sin botones.

A ellos le siguió Powel Crosley, que como ya había hecho con los aparatos de radio, comercializó a partir de 1939 una radio fax low cost para intentar extender su uso, aunque sin mucho éxito.

¿Por qué fracasó la radio fax?

Si en teoría combinaba lo mejor de la radio y los periódicos, ¿por qué fracasó la radio facsímil? Su precio, la falta de apoyo publicitario y su excesivo uso técnico se encuentran entre las principales causas de su caída en el olvido, sin embargo, todas estas razones se traducen en una: falta de audiencia.

Este invento nunca fue una auténtica necesidad para los ciudadanos y los precios del aparato y el papel, eran un lujo para ellos, que arrastraban las consecuencias del Crack y la Depresión posterior... y los periódicos seguían siendo baratos y muy accesibles. En cuanto a los anunciantes, tampoco apoyaron este medio y apostaron por seguir poniendo sus anuncios en el popular periódico de papel, donde el público era mucho mayor.

Otro tema peliagudo era su uso: la gente de los años 30 no estaba preparada para tener en casa un aparato que necesitara de un uso tan complicado: el volumen tenía que estar fijado en un cierto punto, las bobinas de papel había que cambiarlas manualmente… Demasiado trabajo para una información que podían recibir fácilmente por otros canales. Así en los 40, la radio fax murió para siempre.

Teknisla museet editada con licencia CC 2.0

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