
Los sistemas operativos Windows son sin duda los más extendidos del mundo, diseñados para resultar sencillos de manejar para los usuarios comunes y poco especializados, facilitando así el acceso a la informática a todo el mundo
Pero Windows no es tan perfecto como a sus desarrolladores le gustaría y cuando utilizamos el ordenador durante muchas horas seguidas, e incluso días, este sistema operativo tiende a ralentizarse por la cantidad de datos que ha manejado, que van saturando poco a poco nuestras unidades de memoria temporal.
Una solución muy común para este fenómeno es el conocido reinicio, que apaga nuestro sistema y lo vuelve a cargar, borrando todo el trabajo que esté a medias y vaciando la memoria temporal. El efecto real del reinicio es desactivar el proceso del sistema llamado explorer, el encargado de gestionar las interacciones del usuario con las distintas funcionalidades y características del sistema operativo.
Hay otras maneras más sencillas de reiniciar este proceso sin necesidad de reiniciar el propio ordenador, evitándonos así perder trabajos a media o tener que parar todo lo que estemos haciendo para reiniciar. Podemos, por ejemplo, cerrar el proceso y volver a cargarlo desde el propio Administrador de Tareas de Windows, cerrar nuestra cuenta de usuario y volver a abrirla, o, sencillamente, lanzar una tarea propia del sistema operativo Windows.
Para hacer esto último os vamos a explicar un pequeño truco que os permitirá crear un acceso directo que con solo hacer doble Click sobre el limpiará vuestras unidades de memoria temporal, como la RAM, devolviéndole a vuestro ordenador toda su velocidad. Para ello solo hemos de pulsar con el segundo botón del ratón sobre cualquier punto del escritorio, y seleccionar el menú Nuevo, Acceso Directo.
En la interfaz de creación que aparecerá hemos de introducir la siguiente orden en el recuadro de indicación del elemento %windir%\system32\rundll32.exe advapi32.dll,ProcessIdleTasks, pulsar el botón Siguiente, darle un nombre al acceso directo y pulsar Finalizar.
Ahora tenemos un sencillo acceso directo que llamará a un proceso que parará nuestro ordenador durante un par de segundos, limpiando sus unidades de memoria temporales y devolviéndole a nuestro ordenador su máxima velocidad.